El discurso de Xavi, con Bernardo Silva y Kimmich en la memoria y que le llevó a tiempos de Ronald Koeman
El entrenador puso el foco en la difícil tesitura en la que se encuentra el club, algo que molestó en la zona noble.

Por primera vez, antes de viajar a Almería, Xavi viró su discurso. Aparcó el realismo mágico en que se ha ido sumiendo el barcelonismo para autoconvencerse de que es capaz de lograr cosas que sobre el verde, argumentos que poco a poco han ido cayendo. El despido de Xavi se ampara en una paradoja: cuanto más honesto fue, más molestó su mensaje en la directiva blaugrana.
El Barcelona ha pasado del "ganas de volver a veros" y el "hemos vuelto" después del 0-4 en el Santiago Bernabéu a volver a la casilla de salida. Con el premio de haber vuelto a ganar, pero también con muchos interrogantes que sobrevuelan el proyecto. Desde el banquillo a la construcción del estadio. En la rueda de prensa de Xavi que derivó en su despido, hubo dos factores que despertaron malestar en la junta: la situación económica y la dificultad a la hora de fichar.
El día en que se escenificó la continuidad de Xavi, Laporta reveló que LaLiga les había felicitado por los esfuerzos hechos para rebajar la masa salarial. "En este final de temporada estamos apretando para que salgan operaciones para conseguir el 1:1 [...] Nos han dicho que vamos por buen camino", aseguró. En la mencionada rueda de prensa de Xavi, el entrenador rebajó el optimismo: "El culé debe entender que la situación es muy complicada para competir económicamente", comentó.
El golpe de realidad acaba con el sentimentalismo
Si hay algo de Xavi que gusta a Laporta es su entusiasmo. Por eso en la ya mítica noche del sushi, cuando el presidente rumiaba despedirlo, el discurso del entrenador le hizo cambiar de planes. En la rueda de prensa, sin embargo, volvió a recular. "[La situación] no tiene nada que ver con la que teníamos 25 años atrás, el entrenador venía y decía 'quiero a este, este y este'. Ya no funciona así. Yo lo entiendo y así nos vamos a ajustar a ello", señaló el entrenador.
Xavi se resigna un año después de que convenciera en vano por teléfono a Bernardo Silva. O de que le dijeran que no había dinero para incorporar a Zubimendi o Kimmich y al final, por el mismo monto, se optara por fichar a Vitor Roque. El capítulo del mediocentro ha sido una losa crónica que ha conllevado subtramas a nivel futbolístico y ha dificultado la evolución en el juego.
El sentimentalismo fue el motivo por el que Laporta defendió la continuidad de Xavi recientemente y no le echó después del Villarreal. "Si no fuera Xavi, hubiera echado al entrenador", reconoció el presidente. El entrenador le convenció dos veces. Pero basar proyectos en lo emocional puede traer también cambios repentinos tras un calentón como el de la rueda de prensa, que fue el pretexto para tomar una decisión que, termine como termine la historia, se entreveía incluso después de las ratificaciones.
El eco del «es lo que hay» de Koeman
Xavi ha borrado la literatura y la música para exponer la realidad. Palabras que no son nuevas en el mandato de Laporta. Palabras que son el eco del "es lo que hay" que entonó Ronald Koeman justo antes de su despido, después de caer 0-3 en el Camp Nou ante el Bayern de Múnich. "Hoy solo teníamos tres delanteros [Depay y Luuk De Jong fueron titulares], nada más. Tácticamente había muchas fases del partido que habíamos controlado. Hemos intentado llenar espacios cerca de Lewandowski, hemos intentado competir mejor, pero es lo que hay", expresó el neerlandés.
Y volvió a insistir en la misma idea. "En dos o tres años estos jugadores jóvenes van a ser mejores. Es dificilísimo de aceptar, pero esto es lo que hay", añadió. Xavi, que siempre ha teñido su discurso de optimismo, se parapetó en el "es lo que hay". Y en el club molestó y enfadó. Desde el mensaje de Koeman al de Xavi, el equipo ha vuelto a ganar. Lo hizo con el catalán. Pero ahora vuelve a estar casi tan lejos de hacerlo como en el último tramo del neerlandés. Porque, además, es imposible mirar de reojo lo que hace el Real Madrid. A las puertas de un nuevo despido, la pregunta es en qué ha mejorado el club desde 2021.