Los regateadores de alto impacto y sus zonas de acción
El regate es uno de los recursos más desequilibrantes y estos son sus líderes, por zonas, en LaLiga: Vinicius, Lino...

"El regate es una habilidad individual, característica de varios deportes de pelota, que consiste en realizar movimientos y amagues con diferentes partes del cuerpo en posesión del balón, con el fin de eludir a un contrario y evitar que este se lo arrebate". Así se define un regate, pero hay mucho más en este admirado recurso futbolístico: las zonas donde se producen, los ejecutores, los jugadores regateados, las consecuencias del mismo, etc. Antes de avanzar en este análisis, simplifiquemos.
Siendo simplistas, el objetivo en el fútbol es marcar gol. Para llegar a este fin hay múltiples caminos, pero todos ellos tienen un denominador común: avanzar metros hacia la portería rival. Se puede hacer de diferentes maneras: con pases, o con recursos individuales como por ejemplo los regates y las conducciones. Con estos criterios individuales se superan líneas de juego rival y también se marca la diferencia. Y sí, también se pueden ejecutar tiros lejanos y evitar estos caminos, pero ya os hemos contado cómo cada vez se remata más cerca de meta y cómo esto genera más éxito.
El regate es uno de esos clavos ardiendo al que nos agarramos cuando se dice que el fútbol ha perdido talento, espontaneidad y atrevimiento, uno de esos argumentos contra el exceso de fútbol posicional que actualmente se señala. Este empeño por la emoción de superar líneas y evitar el robo con regates lo llevan por bandera muchos jugadores que se empeñan en dominar sus parcelas: las parcelas del regate. ¡Nos metemos en harina!
Regateadores de alto impacto, regateadores de último tercio
Sí, que un jugador regatee también depende del planteamiento del equipo, pero no nos olvidemos de que un conjunto también generará una estrategia si sabe que posee a un gran driblador en su plantilla. Sin debatir sobre qué condiciona cada elemento de la dicotomía previa, nos preguntamos: quiénes y dónde.
El dónde lo sabemos: en el último tercio de campo. Elegimos posicionar a los dribladores en esta zona ya que un regate exitoso aquí puede ser de alta contribución para el gol. El quiénes surge por pura meritocracia.
Vinicius encabeza el ranking de máximos regateadores de LaLiga. El brasileño es el jugador más en forma en este apartado, con 22 regates exitosos. Intentó 45, no llega al 50% de efectividad. Pero no nos olvidemos de que pierden balones los jugadores que deben arriesgar para generar y que incluso con esas pérdidas su equipo se encuentra con una disposición mejor y más avanzada que antes de intentarlo.

A continuación, teniendo en cuenta los regates exitosos, encontramos a Samuel Lino, Nico Williams, Dembélé y Raphinha. De todos los mencionados, el que mejor porcentaje de acierto tiene es Lino, con casi un 60%.
A estos los siguen Rodrygo, Carrasco, Abde, Castillejo, Embarba, Baena y Javi Galán. Sorprendente la aparición de Javi Galán en el sexto puesto. El lateral izquierdo del Celta de Vigo se cuela entre centrocampistas y jugadores ofensivos en regates en el último tercio.

Dueños de sus zonas: los regates en posición
Ahora, sabiendo cuánto y cómo regatea cada jugador, analizamos su actividad en el último tercio. Dividimos esta zona final en cuadrículas y mostramos el jugador que más regatea en cada una de ellas. Encontramos nombres que no aparecían en el ránking general ya que, al especificar por zonas, los protagonistas pueden cambiar. Abde y Rodrygo dominan las pertenecientes al área, las esquinas más cercanas a los córners son de Lino por la izquierda y de Nico Williams por la derecha. La segunda línea de regate está protagonizada, de izquierda a derecha, por Vinicius, Nico Williams y Rodrygo, Dembélé y Yeremy Pino. En cifras se muestran solo los regates que hacen en cada una de las zonas señaladas, no en todo el campo.

No es casualidad que hayamos mencionado a muchos jugadores que se encuentran en uno de sus mejores momentos. Estas acciones individuales que hoy nos atañen, dotan al futbolista que las protagoniza de una capacidad creativa que se vuelve vital para su equipo y para su propio crecimiento. Por eso, el regate sigue llamando tanto la atención y es una acción capaz de despertar la ovación de un estadio entero.