La rodilla de Burgui dice basta y echa la vista atrás: "El Madrid vino a ficharme a mi casa y un agente quiso trincar mucho dinero, tuvimos un buen lío"
El que fuera jugador del Real Madrid, Alavés o Sporting recuerda en Relevo su carrera tras decidir colgar las botas por lesiones.

Jorge Franco Alviz (Burguillos del Cerro, 1993) ha colgado las botas a los 30 años de edad. Si no le conoces, probablemente sí te suene Burgui, su mote desde que era un niño. Las lesiones lastraron la carrera de un prometedor extremo, explosivo, con capacidad de regate, de los que ya no quedan. En el camino conoció a los mejores y aprendió de ellos, un mantra que le llevó a cumplir su sueño de asentarse en Primera División.
Mourinho, Zidane, Ancelotti, Morata, Jesé, Cristiano Ronaldo... Con todos ellos compartió vestuario y fue creciendo hasta convertirse en un jugador diferencial. Sin embargo, la rodilla le jugó unas malas pasadas y le enseñó la otra cara del fútbol, la de la soledad, las eternas visitas al médico y la frase que nadie quiere escuchar: "Lo mejor es que lo dejes".
Un paso necesario para no vivir toda la vida con dolor, aunque ahora sus rodillas siguen sufriendo en cosas tan básicas como un pádel con sus amigos o caminar por cuestas. No importa. Ahora es feliz, en su pueblo, rodeado de su gente y al mando de un club de fútbol sala y de un grupo de niños que sueña en ser como él. Mientras, trabaja para ser entrenador, director deportivo o agente, aunque lo tiene claro: "Yo nunca engañaré a nadie". Una nueva vida, sin olvidar nunca de donde vino: "En el Real Madrid, todo el mundo llegaba con sus coches y sus neceseres y llegaba yo sin neceser y me llevaba mi padre con un Citroen C5 que teníamos...".
Cómo es tu día a día ahora, una vez retirado.
Hemos formado ahora aquí un nuevo club de fútbol sala y estoy de presidente y entrenador. Estoy muy contento, vamos primeros en Liga y tratamos de formar a los chavales jóvenes. Y por qué no, que lleguen lo más lejos posible.
¿Cómo has cambiado de fútbol 11 a fútbol sala?
El fútbol sala ha sido siempre también mi pasión. Todos los compañeros que he tenido lo sabían. Yo me he criado jugando a esto, aunque luego me metí a fútbol. Ha sido un deporte que me ha gustado tanto como el fútbol.
¿Por qué la retirada?, ¿era impensable seguir por los problemas físicos?
Hasta hace días me han estado llamando equipos. Me he tirado meses visitando a doctores, fui a Inglaterra, al que tenía en el Alavés, en Madrid a varios... Todos me han dicho lo mismo. Desgraciadamente me aconsejan que no puedo seguir compitiendo a alto nivel. Cuando voy a jugar un partido de pádel con los amigos, o fútbol, ya me duele la rodilla. Ando mucho o subo cuestas y también me duele.
¿El dolor va a ser crónico?
No lo sabemos. Me aconsejaron todos que si quería vivir el día a día medianamente bien, con lo joven que soy, que lo mejor era dejar el fútbol. Cuando me lo dijeron fue un palo grande. Yo llevaba ya años con dolor, entrenaba con dolor, sufría, pero a última hora ya era imposible...
Lo has luchado mucho. Fueron 559 días sin partidos oficiales, de febrero de 2021 a septiembre de 2022. Y aun así quisiste volver y lo conseguiste.
Exacto. Al final cuando eres joven te pueden más las ganas que el resto, pero te das cuenta que es imposible. Más dolores que he sufrido día a día... Llegaba a casa y lloraba, pero era seguir, seguir y seguir. Llega un momento en el que es mejor llevar una vida medianamente buena, estar tranquilo y no sufrir dolores y dolores día a día. Sobre todo, mentalmente te destruye.
Cuando llegabas a casa y llorabas, ¿qué te decía tu familia?, ¿no te aconsejaba que lo dejaras?
Sí. Ya me aconsejaron hace tiempo que lo dejara, pero claro, tú te ves joven, te ves siempre con posibilidades, piensas que pasará, que será pasajero, que volveré a estar bien. Es difícil de aceptar. Ahora con el tiempo, llevo ya aquí con mi familia, mis amigos, mi pareja y estoy disfrutando del día a día de cosas que durante muchos años no he podido disfrutar.
Además del dolor, ¿tuviste miedo de no encontrar equipo? Por ejemplo, acabaste contrato con el Alavés en 2021 y ya tenías problemas de lesiones...
Qué va, tenía ofertas de Segunda División. Pero yo soy una persona que no quiere engañar a nadie y sabía que no me encontraba lo suficientemente bien para rendir a un alto nivel. Me tomé un tiempo y después iba poco a poco. Había días buenos y días malos y yo sentía que mentalmente... Podía estar bien un día, pero mentalmente estaba destruido por no poder hacer lo que tú sabes.
Has sido un trotamundos del fútbol, lejos de casa, y has tenido muchos problemas de lesiones. ¿Te ha merecido la pena todo ese esfuerzo por ser futbolista?
Volvería a pasar por todo lo que he pasado y volvería a disfrutar todo lo que he disfrutado durante tantos años. Ha sido un viaje de ensueño. Salgo de un pueblo de 2.500 habitantes y he jugado en el mejor club del mundo, muchas temporadas en Primera División... Cosas que nunca imaginaba.
El mote de Burgui precisamente viene de tu pueblo Burguillos del Cerro. ¿De dónde sale?
Cuando dejé mi pueblo, fui a Cáceres y la gente me llamaba Burgui, no sé por qué. Me lo empezó a llamar uno y ya se pensaban que era mi nombre. A partir de ahí se me quedó y todo el mundo ya 'Burgui, Burgui'. Al final te gusta, claro, llevas el nombre de tu pueblo por todos los lugares de España.
¿Se te ha quedado alguna espinita del fútbol?
No sabría decir ninguna. Siempre soñé con jugar en Primera División y lo conseguí. Uno sueña con muchas cosas, pero lo más importante es que ahora estoy sano y que quiero seguir con mi vida, tranquilo. Y formarme como entrenador y director deportivo. Tengo muchos planes en la cabeza. También estoy trabajando en el mundo de la representación.
Dijiste en su día que el Sporting era el equipo que más llevabas en el corazón. ¿Qué viviste en Gijón?
El año del Sporting fue muy especial. Seguramente el más especial de mi vida. No conseguimos el objetivo y bajamos, fue un palo muy duro, pero yo quise quedarme en Segunda División. Pero el Real Madrid no quiso y yo también quería jugar en Primera. No llegaron a un acuerdo, fue una pena. Me sentí en deuda con ellos. Tú ibas por la calle y todo el mundo te quería, te hablaban. Te hacían sentir especial. Salías al campo y había 30.000 personas, todas esperaban al autobús en las buenas y en las malas. Te marca.
Tu última experiencia en España fue el Alavés, ¿qué recuerdo te llevas?
Conocí a gente maravillosa. Fueron tres años y medio y medio en Zaragoza. Hubo momentos duros porque empezamos muy bien. Ahí me rompí la rodilla y viví siete meses de lesión donde me arropó todo el mundo. La gente del club, los compañeros... Cuando pasas malos momentos te llevas a las personas, que es lo más importante.
Y la etapa en el Real Madrid, uno de los clubes de tu vida. ¿Cómo llegó un chico de un pueblo de Badajoz que no había visto mucho mundo a una de las mejores canteras del planeta?
Llegué al Real Madrid C, que había comprado la plaza. Empecé en Segunda B. Fue un cambio enorme, a una ciudad tan grande, a un club como este... Fue un cambio duro, pero muy bonito a la vez. Todo el mundo llegaba con sus coches y sus neceseres y llegaba yo sin neceser y me llevaba mi padre con un Citroen C5 que teníamos... (ríe) Al final fue una experiencia maravillosa y me quería todo el mundo. Diría que fue demasiado bien.
Era muy diferente a lo que habías visto, ¿qué ambiente se respiraba allí?
El ambiente era sano y bueno. Era especial. No es lo mismo, pero era sano. Te tratan a pesar de lo que son, como a uno más. Te acogen como a uno más. Son gente maravillosa.
Te hizo debutar Ancelotti en 2014. Ahí sigue, en 2023...
Con él muy bien, con Mourinho también, que entrenaba todos los días, pese a que el domingo me iba con el Castilla. El trato genial. Cuando subes de la cantera el día a día es maravilloso. Intentas ayudar y aprendes muchísimo de ellos. Te cuidan, empiezas nervioso por cómo irá todo, pero te animan siempre.
¿Cuál es el mejor consejo que te dieron con el primer equipo?
Siempre te ayudan. Los españoles nos llevábamos muy bien: Isco, Nacho, Morata, Jesé... Todos. Ellos ya habían pasado por el mismo proceso que yo. Cuando subes estás nervioso. Iker Casillas, Xabi Alonso y Arbeloa me ayudaron mucho. Arbeloa sobre todo era muy cariñoso conmigo.
Te han entrenado Ancelotti, Mourinho, Zidane... Aunque te hayas retirado pronto, has estado con leyendas de esto.
Con Zidane era un trato muy especial día a día. Fue un año muy especial para mí.
Y de jugadores como Cristiano. Una vez le pediste un autógrafo y tuviste que pedir perdón por ello. ¿Qué ocurrió?
(ríe) Bueno, no fue así. Me llevaba muy bien con él de la época del Real Madrid y teníamos el mismo agente. Me trataba muy muy bien, era cariñoso conmigo. Cuando jugué cedido en el Espanyol, no pude participar por la cláusula (del miedo). Yo ya había hablado con él para que me diera, me firmara y me dedicara la camiseta. Lo malo es que marcó cinco goles ese día y me la dio y estaban ahí todas las cámaras. La afición del Espanyol se sintió un poco molesta y tuve que pedir perdón por ello.
A veces se sobredimensionan las cosas en el fútbol...
Muchas veces se viven cosas que no se tienen que vivir, pero bueno, este mundo y sobre todo el fútbol son así. Hay muchas cosas del fútbol que luego no salen a la luz.
Se dice que un jugador que sale del Madrid, por ser del Madrid, tiene la carrera asegurada. Que siempre le va a surgir una oportunidad. ¿Cuánto hay de suerte y cuánto de esfuerzo?
Suerte tiene que tener todo el mundo. Hay momentos en los que la necesitas. España por ejemplo fue infinitamente superior en el Mundial y no tuvo suerte en los penaltis. Necesitas que la suerte te acompañe en el momento exacto. El 95% es trabajo diario, constancia, aprendizaje, saber escuchar, ayudarte de los compañeros y sobre todo respetar y aprender del entrenador. Yo tuve la suerte de tener a los mejores al lado y cogí todo lo que decían. Los del Madrid no tenemos la carrera asegurada, eso no es así.
¿Sientes que se te ha infravalorado o sobrevalorado alguna vez por haber estado en el Real Madrid?
No lo siento, cada uno sigue su camino y ese se lo va haciendo uno mismo. Con decisiones acertadas y equivocadas. Seguramente me habré equivocado mucho. Cambiaría algunas cosas y otras no, pero cuando eres joven actúas así, como todo en la vida.
Fabinho, Jesé, Cheryshev, Nacho, Lucas Vázquez, Casemiro, RDT, Morata... Qué nivel.
En esa época había mucho nivel. Jesé era otro nivel, un fuera de serie. Morata también era muy muy bueno. Y Cheryshev, Lucas, Juanfran... Joe. Fabinho, uf... Tenía un equipazo. Álex Fernández y Nacho... Pero para mí Jesé sobre todo era un fuera de serie.
¿Quién mandaba en ese vestuario, el líder?
Jesé era el que ponía la musiquita, le gustaba mucho el cachondeo. Todos. A Álex también le gustaba mucho también, Nacho era un poco más serio. Pero todos. Un día ponía uno, otro día ponía otro. Raúl de Tomás también. A veces ponía la música quien llegaba primero (ríe).
Fui a Cáceres y la gente me llamaba Burgui, no sé por qué. Me lo empezó a llamar uno y ya se pensaban que era mi nombre. A partir de ahí se me quedó y todo el mundo ya 'Burgui, Burgui'
exfutbolistaSi se juntan todos ellos podrían pelear por ganar la Liga. Y al final cada uno por un lado.
Sin ninguna duda. Era un equipazo y, sobre todo, un vestuario muy sano. Todos nos queríamos mucho.
Cuando llegaste al primer equipo del Madrid, también quedarías impresionado. ¿Quién te impactó más?
El que más me impactó fue Mesut Ozil. Era increíble. También James era increíble e Isco. Y Karim Benzema, Toni Kroos, Di María... Muchísimo nivel. Pepe nos quería muchísimo a los canteranos y nos ayudaba. Todos, qué voy a decir. El nivel era altísimo.
Tendrás en tu casa cientos de camisetas. ¿Dónde las guardas?
El otro día dio la casualidad que muchos niños de los que entreno ahora me dijeron de ir a mi casa para ver las camisetas. Tengo muchísimas, dedicadas, firmadas... Es lo bonito que te queda también.
¿Cuál guardas con más cariño?
La de Cristiano, que la tengo dedicada. Y Ramos, Isco, Benzema, Neymar, Luis Suárez, Griezmann... Todas con mucho cariño. Canales, Iago Aspas, Gerard Moreno, Asensio... Y las de amigos míos. Por suerte lo que he vivido ha sido muy bonito y he podido tener un recuerdo de algunos de los mejores del mundo. Haber estado tú ahí es un sueño.
Muchos de tus compañeros siguen ahí. ¿Te afecta ver a gente con la que has jugado de tú a tú siguen en el máximo nivel y tú te has tenido que retirar por las malditas lesiones?
No siento eso. Al revés. Cuando he estado lesionado no he sido feliz y ahora en mi casa, con mi familia y mi gente, sí soy feliz. Son diferentes maneras de verlo. Todo sería bonito sin lesiones y estando ahí, claro, pero al final la vida nos pone dificultades. Hay que aceptarlas, no queda otra.
Ahora tienes el club, en Burguillos del Cerro. ¿No había tradición futbolera?
Aquí lo tenemos, el Burguillos del Cerro Futsal. Llevábamos tiempo en ello. El pueblo siempre ha sido muy futbolero, pero llevaba mucho sin fútbol. Este año hemos hecho el club nuevo y está todo el mundo ilusionado. Vienen a animarnos 600 o 700 personas todos los fines de semana, está siendo increíble.
¿En qué categoría competís?
Hay de todo, también fútbol 11. En fútbol tenemos infantil, alevín, cadete y club de veteranos. Juvenil y senior todavía no tenemos, aunque seguramente el año que viene sí. Ya veré si me meto ahí o no, que al final son muchas cosas (ríe). Por ahora estamos muy felices con lo que tenemos, no podemos abarcar tanto tampoco.
En este mundo del fútbol hay muchas mentiras. El que te dice que cobra un millón cobra 600.000 euros
exfutbolista¿No juegas en el de veteranos?
Sí, sí. A veces voy a entrenar con ellos, aunque tengo dolores. Ya veremos.
¿Dónde se ve Burgui en diez años?
Uf, no sé. Me ilusiona ser entrenador, es algo que me apasiona y un reto bonito que tengo por delante. También estoy entrando en el mundo de la representación y muchos quieren que trabaje con ellos. Le estoy dando vueltas.
El mundo de la representación... Tú que has ido de un lado a otro, te deben haber mareado mucho.
Sí... Por eso ahora lo estoy viendo desde el otro. Yo no voy a mentir nunca a nadie, lo tengo claro. He pasado por ese tipo de situaciones y a veces hablo con amigos y jugadores, como Raúl de Tomás, y les digo que tienes que tener una persona al lado que confíe en ti, quiera lo mejor para ti y te ofrezca los mejores. Al final llega uno, llega otro y te van a intentar engañar...
¿Alguna vez alguno te metió en un lío gordo?
Mi primera llegada al Real Madrid, vinieron a ficharme a mi casa y uno quiso trincar mucho dinero. Tuvimos un buen lío. Pero bueno, al final te encuentras a gente que no merece nada en la vida. Un tío de 18 años al que quieren quitar 40 o 50.000 euros porque sí... Menos mal que el Madrid me ayudó. En ese sentido se portaron conmigo genial.
Es un tema delicado, te empiezan a hablar de números y es sencillo que te intenten engañar...
En este mundo del fútbol hay muchas mentiras. El que te dice que cobra un millón cobra 600.000 euros. Esto es así. Yo he sido futbolista y sé que muchas veces esto es así. He tenido mucha suerte de que en mi carrera me ha guiado Carlos Bucero y siempre me ha llevado por el buen camino y me ha aconsejado bien. Nunca me ha engañado y ha sido clave en mi carrera.
Ahora le ha fichado el Atlético como director general. Un poco extraño.
Lo he visto. Él sabe mucho y maneja el mundo del fútbol. Lo conoce todo al milímetro y le va a ir genial.
¿Qué relación ves entre ser buena persona y triunfar en el fútbol?
Yo siempre se lo digo a todo el mundo. Al final ser buena persona es la vida, ser amigo de tus amigos. Dar sin recibir. Eso tiene que salir de ti y en el mundo del fútbol hay mucho interés, mucha conveniencia. Todos lo conocemos al final, es así. Qué más voy a decir. Los que estamos fuera también lo vemos todo.
Antes no sabía elegir las amistades y con el paso del tiempo vas madurando y te das cuenta de quién es tu amigo y quién no
exfutbolistaEn los momentos malos, cuando veías que te tendrías que retirar, ¿cuánta gente con la que has compartido vestuario se han acordado de ti?
La mayoría de los que siempre han estado a mi lado lo han seguido estando a pesar de las lesiones. He tenido mucha suerte. Antes no sabía elegir las amistades y con el paso del tiempo vas madurando y te das cuenta de quién es tu amigo y quién no. En los momentos malos es cuando hay que saber estar. En los buenos, todo el mundo quiere ser tu amigo y te pide cosas. He tenido mucha suerte. Compañeros míos de toda la vida han estado conmigo, me han llamado, me han preguntado qué tal estaba. No he tenido problemas.
¿Te llevas muchos amigos del fútbol?
Sí. Al final lo más bonito del fútbol es hacer las amistades que haces. Meter un gol o no, bueno. Lo más bonito es conocer a la gente maravillosa que te llevarás siempre, con los que llevas de vacaciones a disfrutar con tu familia.
Puedes decir que el fútbol ha sido tu vida, el camino que has escogido.
Joe. Ha sido un viaje de ensueño. Sí, me hubiera gustado terminar de otra manera, pero la vida es así. No queda otra.
Terminar no has terminado, tienes un club, quieres ser entrenador... Te queda toda una vida.
Por supuesto, esto no acaba aquí. Ni mucho menos. Tienes tus metas, tus sueños y un nuevo camino. Me queda aprender cómo es el fútbol. Aún tengo que formarme. Estoy segurísimo que va a ir todo muy bien.
Si llegas a representante, alguna cosa te preguntaremos. A ver qué tal.
Yo nunca voy a engañar a nadie (ríe).
¿Cuántas propuestas de entrevista te han llegado ahora que cuelgas las botas?
Me han llamado de muchos sitios y quería esperar un poco. Más de diez, unas doce. Y mira que no hay tanta prisa. A mí me gusta esto, pero siempre estoy para arriba y para abajo (ríe). Ya haremos algo chulo con los niños de aquí de Burguillos del Cerro.