El día más especial para Adrián San Miguel: "Es un sueño volver después de tantos años fuera"
El meta regresa al Benito Villamarín más de once años más tarde de su último partido como verdiblanco.

Adrián San Miguel vuelve a la portería del Benito Villamarín. Once años y medio después, el meta realizará el ritual delante de los suyos. Con sus hijos Enzo, Eric y Evan en la grada, que verán por vez primera a su padre vestido de corto en el estadio de su vida. Ya no tendrán que recurrir a los vídeos o al Youtube para comprobar que sí, que Adrián San Miguel es portero del Betis y tiene el cariño de su afición. Con Rui Silva como titular en LaLiga, la Conference League le da la oportunidad al sevillano de volver a tener esas sensaciones que buscó cuando apostó por su regreso.
Aunque desde que anunció su fichaje por el club verdiblanco, tras rechazar la propuesta del Liverpool de continuar en un vestuario donde fue importante, Adrián ha vivido muchos días especiales, este jueves quedará marcado para siempre. Si en Varsovia redebutó como verdiblanco, en un partido que lo dejó con sensaciones agridulces por esa inesperada derrota, ante el Copenhague será el reencuentro con el templo verdiblanco. Con toda su familia en la grada para disfrutar de una jornada que llevaban mucho tiempo esperando.
"Es un sueño volver después de tantos años fuera. En el Villamarín estas noches las tenemos que hacer especiales. Jugar en este estadio en Europa tiene que ser especial", comentó el meta en la previa del partido ante el conjunto danés. "Conozco bien el club, pero en Europa tenemos que dar ese pequeño salto todavía. Se ha entrado en Europa pero no se ha llegado a fases finales. Debemos tener esa pizca de ilusión y transmitir al vestuario de hacer grandes cosas en Europa, no sólo clasificarnos de nuevo. Hay que seguir disfrutando cada noche de jueves y que se hagan más especiales. Hay que creérselo y demostrarlo en el campo, con actitud y exigencia", añadió el meta sobre lo que significa jugar con el Betis en la Conference League.
El beticismo de Adrián y su familia se vivió también en Liverpool, a 1.800 kilómetros de Sevilla. "Cuando salía el Liverpool, su padre no cantaba el You'll never walk alone sino el himno del Betis. Era cachondo escuchar a su lado el Como balas de cañón", cuentan desde el entorno del futbolista. Por supuesto, cada vez que su actividad con los Reds lo permitía, Adrián presenciaba los partidos del Betis, con lo que iba transmitiendo a sus hijos -dos de ellos juegan en la academia bética- ese veneno verdiblanco.
"Es mi casa, el equipo donde me crie. Si todo este tiempo he apoyado en la lejanía, ahora que estoy aquí y unido a este proyecto voy a luchar cada vez que tenga una oportunidad", dijo Adrián tras el partido en Polonia. Aunque el Betis acabó perdiendo, el meta fue de los jugadores más destacados del equipo e incluso una gran parada suya en el segundo tiempo evitó una derrota por más goles en el estreno europeo. Esa buena actuación confirmó la apuesta de Manuel Pellegrini, que no sólo está satisfecho con el rendimiento de Adrián en el césped sino también con su aportación en el vestuario.
"Nos aporta experiencia y jerarquía", dijo el entrenador chileno sobre el meta, que, además fue elegido como uno de los capitanes de la plantilla por sus compañeros. El traspaso de Nabil Fekir en los últimos días del mercado dejó una vacante libre entre los pesos pesados del vestuario y los futbolistas no dudaron en elegir a Adrián como uno de sus representantes. Su actitud en el día a día y también en los partidos -siempre se muestra muy activo en el banquillo para dialogar con sus compañeros- lo han convertido en un referente como ya lo fue en el Liverpool, pese a que tampoco disputaba demasiados minutos. "Los jugadores con más experiencia tenemos la responsabilidad de ayudar en el vestuario. Me gusta transmitir esa tranquilidad y dar consejos", aseguró Adrián.
Aficionado a la lectura, sus preferencias pasan por los libros que tratan aspectos motivacionales o de cómo preparar una charla, de ahí que también sea muy activo en un vestuario. "En el Liverpool no era un capitán, pero estaba presente en todas las negociaciones o le daban los trofeos para levantarlos. Su ascendencia era muy importante", cuentan desde su entorno. Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, las inquietudes de Adrián van más allá del fútbol y recientemente ha realizado un curso de gestión de la UEFA. "El fútbol me ha dado mucho y lo tengo que devolver", es otra de las máximas del meta, que cede sus redes sociales a proyectos solidarios que han ido desde Unicef a una granja de caballos para niños autistas que se ubicaba cerca de los campos de entrenamiento del Liverpool.