ALAVÉS 1 - GETAFE 0

Figueroa Vázquez paró el partido por cánticos de "Greenwood, muérete" y Bordalás estalla: "He leído el protocolo..."

El colegiado pidió que se anunciara por megafonía que los gritos tenían que parar. Parte del estadio continuó.

Greenwood, en un partido con el Getafe./EP
Greenwood, en un partido con el Getafe. EP
Jonás Pérez

Jonás Pérez

Enorme lío en Mendizorroza con de nuevo Mason Greenwood implicado. La grada comenzó a entonar un cántico que ya se ha repetido en otros estadios esta temporada en torno al minuto 18 del partido ante el Getafe: "Greenwood, muérete". Ante lo sucedido, Figueroa Vázquez aplica el protocolo y se acerca al delegado de campo para comunicarle que lo ha escuchado.

Entonces, este comunica a la megafonía que debe pedir a los espectadores que cesen en su comportamiento, recordando que LaLiga no admite cánticos de índole racista o descalificativos en los estadios. Una vez aplicado este primer paso, el protocolo marca que la siguiente vez que se produzcan, el colegiado tiene potestad para suspender el partido de forma provisional o definitiva.

Tras unos segundos de parón, el juego se reanuda, pero eso no cambia el comportamiento de la grada del Alavés, que repite en varios ocasiones el cántico que había provocado instantes antes el parón del encuentro. Entonces, el banquillo del Getafe se revolvió contra la grada, lo que llevó a Figueroa Vázquez a amonestar a uno de los allí presentes.

En ese momento, la zona de banquillos del Getafe y los invitados del club se pusieron a recriminar de forma enérgica a la hinchada del Alavés que parasen de descalificar a su futbolista, para evitar un problema de índole mayor. Desde entonces, se escucharon algunos gritos sueltos, cuando el extremo recibía o en ocasiones puntuales.

Figueroa Vázquez no volvió a intervenir, consciente quizás de que el siguiente paso era suspender el encuentro. Aunque, en el acta, matizó que no volvió a escuchar nada, pese a que sí se pudo apreciar por televisión. "En el minuto 18 de partido tuve que acercarme al delegado de campo para comunicarle que cesaran los gritos desde la grada de 'Greenwood, muérete'. Se comunicó por megafonía que cesaran los insultos hacia el jugador, no volviendo a producirse".

Bordalás lo expuso en DAZN: "El protocolo, que lo he leído, dice que cuando ocurra una segunda vez hay que parar el partido y jugadores a vestuario. No se ha hecho. Creo que los árbitros tenían que haberlo hecho. Si son los primeros que no cumplen con el protocolo no vamos a acabar nunca con los insultos y el racismo que tanto nos enoja a todos".

Como ya ha ocurrido en otras ocasiones, Mason Greenwood se ha mostrado tranquilo ante lo sucedido, sin revolverse contra la grada ni mostrarse especialmente afectado.

Cabe recordar que Mason Greenwood fue apartado del Manchester United por intento de violación y agresión sexual hacia su pareja, que, en su día, publicó imágenes de la agresión física que había sufrido por parte del futbolista. Este fue arrestado. Tiempo después se retiraron todos los cargos contra el jugador.