LA LIGA

Los futbolistas rumanos que jugaron en España

A lo largo de la historia de la Liga española, varios son los futbolistas rumanos que han dejado su huella en uno o varios clubes españoles.

Hagi con la selección rumana./Getty
Hagi con la selección rumana. Getty
Javier Mercadal

Javier Mercadal

El fútbol rumano lleva varios años en el ostracismo internacional. El último Mundial disputado por la selección tricolor fue Francia 98, muestra indudable de que sus días de mayor esplendor ya pasaron. De hecho, si hay una década dorada en el fútbol rumano esa sería a final de la década de los 80 e inicios de los 90. Concretamente, en el lapso de tiempo que pasó entre que el Steaua de Bucarest se proclamó campeón de la Copa de Europa (1986) y la selección rumana alcanzó los cuartos de final del Mundial de Estados Unidos 94, su mejor clasificación de la historia.

Aún así, eso no quiere decir que Rumanía no haya continuado exportando talento a lo largo del tiempo. También a nuestro campeonato. Varios son los futbolistas rumanos que han jugado en la Liga. Algunos de ellos, dejando una huella profunda en uno o varios clubes. Estos son los futbolistas rumanos más destacados:

Gheorghe Craioveanu (Real Sociedad / Villarreal / Getafe)

Si bien su tocayo Hagi es considerado universalmente el mejor futbolista rumano de la historia, igualmente se puede aseverar con la misma rotundidad que Gheorghe Craioveanu es el jugador rumano más importante en la historia del fútbol español. Gica, el apodo con el que se le conoció popularmente a lo largo de su carrera, dejó huella allá por donde pasó. Siendo un ídolo tanto en Real Sociedad, Villarreal y Getafe.

Craioveanu llegó a La Liga en 1995 procedente del Steaua de Bucarest. Según contó en una entrevista con Relevo "necesitaba un cambio de aires" y, aunque tenía más ofertas, se decantó por el fútbol español. No erró. En San Sebastián estuvo un total de tres temporadas, en las que disputó 97 partidos y marcó 27 goles. Dejó la Real contra su voluntad, debido a un enfrentamiento con el técnico Bernd Krauss. Gica no quiso abandonar España, por lo que fichó por el Villarreal que acababa de subir a Primera División. De hecho, fue el autor del primer gol en la historia del Submarino Amarillo en la máxima categoría. En total, estuvo cuatro temporadas en El Madrigal, una de ellas en Segunda. No abandonó el barco y fue uno de los héroes del ascenso, cimentando así su estatus de leyenda del Villarreal.

En 2002, Craioveanu fichó por el Getafe, entonces en Segunda División. Aunque tenía 34 años, permaneció cuatro temporadas más en el conjunto madrileño. Participando en un nuevo ascenso, además. En total, disputó 69 partidos y marcó 7 goles. En 2006, decidió colgar las botas de tacos, aunque se recicló al fútbol sala en las filas del Boadilla. Además, comenzó una carrera como comentarista habitual en los medios de comunicación.

Craioveanu con el Villarreal. Luis Vidal
Craioveanu con el Villarreal. Luis Vidal

Cosmin Contra (Alavés / Atlético de Madrid / Getafe)

La figura de Cosmin Contra está tan ligada a nuestro fútbol que, incluso, acabó teniendo la nacionalidad española. El lateral derecho llegó por primera vez a España a través del Alavés, que se hizo con sus servicios en la temporada 1999/2000. Rápidamente se hizo con el sitio en el XI titular de un equipo legendario, que en la 2000/01 alcanzó la final de la UEFA contra el Liverpool. Aunque los vitorianos perdieron el encuentro definitivo 5-4, protagonizaron una de las historias más recordadas en el fútbol continental. Contra jugó los 120 minutos que duró la final, siendo considerado entonces uno de los laterales más sólidos del viejo continente.

La gran campaña con el Alavés le valió el fichaje por el Milán. Aunque en su única temporada con los rojinegros disputó 44 partidos, nunca fue titular indiscutible. Motivo por el que buscó una salida en la 2002/03. Finalmente, con la temporada ya comenzada, fichó por el Atlético de Madrid. Inicialmente, Contra firmó cinco temporadas con el conjunto colchonero, aunque solo defendería la camiseta rojiblanca en dos de ellas. La primera de ellas, con Luis Aragonés como técnico, fue el dueño de la banda derecha del Vicente Calderón. Sin embargo, en la segunda sufrió una lesión de rodilla que le apartó de los terrenos de juego durante casi dos años.

Una vez recuperado, el Atlético le cedió al Getafe. En el sur de Madrid se reencontró con su mejor nivel y, lo que inicialmente era un préstamo de un curso, se prolongó hasta el fin del contrato del rumano con el Atlético. Finalmente, Contra disputó cinco temporadas en el Coliseum Alfonso Pérez. Además, formó parte de la otra gran Cenicienta de nuestro fútbol, el Getafe que llegó hasta los cuartos de final de la UEFA en la 2007/08.

Cosmin Contra con el Getafe. Ignacio Gil
Cosmin Contra con el Getafe. Ignacio Gil

Constantin Galca (RDC Espanyol / Villarreal)

Constantin Galca pasó un total de 10 años en España, aunque muchos de ellos jugó en Segunda División. De hecho, llegó a nuestro país por primera vez en 1996 para jugar en el Mallorca, donde estuvo el curso 1996/97 y logró el ascenso a Primera. Fue entonces cuando el Espanyol se fijó en él. Con los pericos encontró la mayor estabilidad a lo largo de su carrera, ganando incluso una Copa del Rey siendo titular en la final. En total, el centrocampista rumano estuvo cuatro temporadas en la Ciudad Condal, en las que disputó 123 partidos y marcó 15 goles. A nivel institucional su importancia fue tal que, incluso, regresó como entrenador en la 2015/16.

Del Espanyol, Galca fichó por el Villarreal. Su otro equipo en Primera División. Sin embargo, en El Madrigal apenas jugó, motivo por el que fue cedido al Real Zaragoza de Segunda División en el mercado de invierno. Aunque fue un jugador clave en el ascenso de los aragoneses, estos decidieron no ficharle. El mediocentro fichó entonces por el Almería, donde pasó otras tres temporadas. Galca colgó las botas en 2006.

Galca con el Espanyol. EFE
Galca con el Espanyol. EFE

Gavril Balint (Real Burgos)

Gavril Balint fue campeón de Europa con el Steaua. Jugaba como delantero y se caracterizaba por su capacidad para marcar gol. En 1990, el Burgos decidió pagar un millón de dólares por su traspaso, convirtiéndole en el fichaje más mediático en la historia del club burgalés. Los rojipardos acababan de subir a Primera División y buscaban un fichaje de campanillas con el que redondear el proyecto. Su fichaje fue intrincado, pues Rumanía era un estado en plena transición del comunismo al libre mercado y las regulación no le permitía abandonar el país hasta que tuviese 28 años. Finalmente, el entuerto se resolvió y Balint jugó tres temporadas en El Plantío, en las que marcó 10, 12 y 6 goles. En 1993, con apenas 30 años, tuvo que dejar el fútbol por sus problemas con las lesiones.

Adrian Illie (Valencia / Alavés)

Adrian Illie es uno de esos pocos futbolistas que logran alcanzar el estatus de icono para una generación muy determinada de aficionados. La Cobra, como era apodado, dejó su huella en una camada de seguidores, especialmente tras su paso por el Valencia. En total, el delantero rumano estuvo cinco temporadas a orillas del Turia, en las que ganó una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa. Su participación en los éxitos del equipo, eso sí, fueron claramente de más a menos.

Illie llegó al Valencia en la temporada 1997/98 y tuvo un impacto casi inmediato. En sus primeros 20 partidos en Mestalla marcó 13 goles, finalizando con un total de 23 dianas en todas las competiciones. Números que ya no volvió a replicar. Finalmente, en 2003, Illie salió del Valencia rumbo al Alavés, donde jugó un curso en el que disputó 23 partidos y anotó seis goles.

Illie. Monzó
Illie. Monzó

Gheorghe Hagi (Real Madrid / Barcelona)

A Gheorghe Hagi lo apodaban el Maradona de los Cárpatos para ensalzar lo bueno que era jugando al fútbol. No tanto para explicar su forma de juego, que no tenía mucho que ver con el Pelusa. Lo que sí tenía el futbolista rumano (y que compartía con el argentino) era una zurda de seda, capaz de poner el balón allí donde quería. Hagi está considerado el mejor futbolista rumano de la historia por unanimidad. Sin embargo, en sus dos pasos por España no dejó especial huella.

Fichó primero por el Real Madrid. Los blancos quedaron prendados de él en Italia 90 y no dudaron en desembolsar más de 4 millones de dólares por su traspaso. En la capital española estuvo dos temporadas. Dejó destellos de su indudable calidad, pero no se terminó de adaptar nunca a nuestro juego así terminó siendo vendido al Brescia. Dos años después se repitió la historia, aunque con el Barça como protagonista en esta ocasión. Después de deslumbrar en USA 94, el conjunto catalán le ofreció su camiseta número 10. Permaneció otras dos temporadas con los culés, pero nuevamente nunca mantuvo la regularidad que se espera de una estrella internacional como él. Salió rumbo al Galatasaray, en un equipo construido explícitamente a su alrededor y que conquistó la UEFA en el año 2000.

Hagi con el Galatasaray. AP
Hagi con el Galatasaray. AP

Iulian Filipescu (Real Betis)

Filipescu llegó al Betis en enero de 1999, como fichaje de invierno para reforzar la defensa verdiblanca. Ocupó el lugar en la plantilla de Ángel Cuellar y rápidamente se asentó en el once titular. En total, Filipescu estuvo cinco temporadas en el conjunto andaluz. Casi siempre, jugando como titular. Sin embargo, su salida del club fue amarga. En 2003, Manuel Ruiz de Lopera consideró que era el momento de venderle, algo que no sentó bien al jugador. Hasta el punto que, en el tira y afloja, el defensa llegó a ser suspendido en dos ocasiones de empleo y sueldo. Finalmente, en octubre de 2003 rescindió su contrato y puso rumbo a Zúrich.

Florin Andone (Córdoba / Deportivo / Cádiz)

Florin Andone nació en 11 de abril de 1993 en Botosani, una ciudad de unos 100.000 habitantes situada en la llamada Moldavia rumana. Sin embargo, su vida dio un vuelco cuando, con apenas 12 años, su padre falleció en un accidente de tráfico. Entonces, el joven Andone se mudó a España en busca de un futuro mejor. Su familia se estableció en la localidad de Vinaroz, por lo que sus primeros pasos en el balompié se produjeron en el entorno del fútbol levantino. Concretamente, pasó por las filas de Castellón, Villarreal B, Atlético de Baleares y Córdoba B hasta que explotó con los blanquiverdes.

En la temporada 2014/15, Andone logró cinco goles en 20 partidos con el Córdoba en Primera División. Aunque no pudieron evitar el descenso, el conjunto andaluz sí mantuvo al prometedor delantero rumano en su plantilla. Como resultado, el ariete firmó 21 goles en la 2015/16 jugando en Segunda División. Sus números llamaron la atención del Deportivo, que le fichó para jugar en la categoría de oro. En total, Andone estuvo dos temporadas en Riazor. En la primera de ellas logró 12 dianas, mientras que en la segunda anotó seis. Ya no volvería a replicar esos números goleadores a lo largo de su carrera.

Andone dejó el Dépor y puso rumbo al Galatasaray y, de ahí, fichó por el Brighton. El Cádiz le repescó para Primera División en la temporada 2021/22, aunque apenas jugó cinco partidos con los amarillos. Las Palmas y Eldense, ya en Segunda, también han formado parte de su recorrido por nuestro fútbol.

Andone con el Deportivo. EFE
Andone con el Deportivo. EFE

Bogdan Stelea (Mallorca / Salamanca)

Stelea llegó al Mallorca en la temporada 1991/92. Aunque el equipo bermellón descendió a Segunda aquel curso, el rumano permaneció una temporada más en la isla. Sin embargo, en su segundo curso perdió relevancia en la portería. No obstante, si hay un equipo español que se asocie automáticamente al portero es el Salamanca. En total, Stelea estuvo dos etapas en el Helmántico. De 1997 a 2002 y de 2002 a 2004 (con un breve paso por el Rapid Bucarest). Su salida del cuadro charro fue polémica, pues no quiso perdonar ninguna cantidad de la estipulada en su contrato. Algo que, en la precaria situación económica del Salamanca, supuso un contratiempo serio para su economía.

Marcel Sabou (Tenerife / Sporting de Gijón)

Marcel Sabou llegó a España por primera vez en 1989 para disputar un torneo amistoso con el Dinamo de Bucarest. Al término del mismo, decidió no regresar a su país y pedir asilo político. Se trataban de los últimos años del régimen de Ceaucescu, en el que muchos futbolistas rumanos salieron del país para proseguir sus carreras deportivas Una vez regularizada su situación, encontró acomodo en el Castilla. De ahí pasó al Tenerife, con el que debutó en Primera División. Un año más tarde fichó por el Racing, en Segunda. Con los cántabros logró el ascenso a la categoría de oro en la temporada 1992/93. Sin embargo, de vuelta a Primera, jugaría con el Sporting, donde estaría tres años más.

Gheorghe Popescu (Barcelona)

Si Hagi es considerado unánimemente como el mejor futbolista rumano de la historia, probablemente exista un consenso similar para nombrar a Gheorghe Popescu como el segundo de a bordo. De hecho, es el otro gran pilar sobre el que se cimentó el éxito de la selección rumana en la década de los 90 (octavos de final en Italia 90, cuartos en USA 94 y octavos en Francia 98).

Popescu alternaba los puestos de mediocentro defensivo o defensa central, según las necesidades. Era un futbolista fuerte y contundente, pero muy elegante con el balón. Algo que llamó la atención del Barcelona, que le fichó en 1995. En el conjunto catalán pasó dos temporadas, en las que ganó una Recopa de Europa y una Copa del Rey. Su ascendencia en el campo le permitió lucir incluso el brazalete de capitán. En total, disputó 96 partidos y marcó 12 goles en el Barça. Igual que Hagi, se marchó también al Galatasaray, con el que ganó la UEFA de 2000.

Popescu con el Barcelona. José María Barroso
Popescu con el Barcelona. José María Barroso

Florin Raducioiu (RCD Espanyol)

Florin Raducioiu es uno de esos jugadores de culto para una generación de aficionados, en este caso del Espanyol. En realidad, el delantero rumano apenas estuvo dos temporadas y media en el club de Sarriá, en las que tubo varios altibajos en su rendimiento. Sin embargo, dejó marca. Llegó como una estrella, después de despuntar en USA 94 y haber ganado la Champions con el Milán (aunque no jugó en la final). De hecho, en su primera campaña marcó 11 goles. Sin embargo, su segundo año fue mucho más irregular. Sobre todo por unas molestias en el codo que le hicieron perderse varios partidos. Al término de la temporada se marchó al West Ham, pero en Inglaterra no encontró la regularidad. Regreso en invierno al Espanyol, con el que anotó cinco dianas en 10 partidos de liga. El alto promedio goleador no impidió, sin embargo, que al año siguiente saliese cedido al Stuttgart y ya nunca regrese a la Ciudad Condal.

Marius Lacatus (Real Oviedo)

Marius Lacatus fue la principal estrella del Steaua campeón de Europa. De hecho, fue el autor del primer gol de la tanda de penaltis que le dio el título al conjunto rumano. También destacó en Italia 90, donde marcó dos goles. Su gran cartel continental hizo que fuese un fichaje estrella de la Fiorentina, pero con el cuadro viola no terminó de destacar. Aquello le abrió las puertas del Real Oviedo, donde permaneció dos temporadas.

Igual que sucede con Raduciou, se trata de uno de esos futbolistas que, quizá, han dejado un impacto en la memoria colectiva mayor de sus méritos sobre el campo. Sobre todo, porque en Oviedo la figura de Lacatus está ligada a la participación de los ovetenses en la UEFA 1991/92. Aquella fue única vez que los azulones han jugado en Europa y lo hicieron con el rumano como estrella indiscutible del equipo.

Nicolae Simatoc (FC Barcelona / Real Oviedo)

Nicolae Simatoc fue el primer futbolista rumano en jugar en España. Lo hizo en una época en la que apenas se estilaban los extranjeros en los equipos. En nuestro país, Simatov defendió las camisetas del Barcelona, de 1950 a 1952 y el Real Oviedo, en la 1953/54. Tras su paso por Asturias colgó las botas para iniciar una carrera como entrenador que le terminaría llevando a Australia. Sin duda, lo más interesante de Simatoc fue su periplo vital. Una vida marcada por el contexto histórico y la coyuntura.

Simatoc nació como Nicolae Smatoc Szegedi en Grimancauti, entonces Rumanía aunque actualmente Moldavia. Fue descubierto por un cazatalentos cuando tenía 13 años, lo que le permitió dedicarse al fútbol. Para ello, eso sí, tuvo que cambiarse ligeramente su apellido, para ocultar sus orígenes. Cuando tenía 19 años, la Segunda Guerra Mundial estalló. Simatoc decidió huir, convirtiéndose en apátrida y sobreviviendo del fútbol con una identidad falsa. Finalmente, llegó a Italia donde jugó en el Inter de Milán y el Brescia.

Se casó con una aristócrata húngara, lo que le abrió las puertas del Hungría, un equipo de refugiados magiares en el que también estaba Ladislao Kubala. Desde entonces, su nombre deportivo paso a ser Szegedi, identidad con la que fichó por el Barça. Cambiaría una vez más de apellido. Ya en Australia, cuando ejercía técnico del St. George Budapest Club de Sídney, pasó a llamarse Nicholas Sims.

Todos los futbolistas rumanos que han jugado en Primera División**

  • Gica Craioveanu (Real Sociedad, Villarreal y Getafe)
  • Cosmin Contra (Alavés, Atlético de Madrid y Getafe)
  • Constantin Galca (Espanyol y Almería)
  • Gabi Balint (Real Burgos)
  • Adrian Illie (Valencia y Alavés)
  • Gica Hagi (Real Madrid y Barcelona)
  • Iulian Filipescu (Betis)
  • Florin Andone (Córdoba, Deportivo y Cádiz)
  • Bogdan Stelea (Mallorca y Salamanca)
  • Marcel Sabou (Tenerife y Sporting)
  • Miodrag Belodedici (Valencia y Valladolid)
  • Gica Popescu (Barcelona)
  • Laurentinu Rosu (Numancia y Recreativo)
  • Catalin Munteanu (Salamanca, Espanyol y Albacete)
  • Marius Lacatus (Real Oviedo)
  • Gabriel Popescu (Salamanca, Valencia y Numancia)
  • Florin Raduciouiu (Espanyol)
  • Gabriel Torje (Granada y Espanyol)
  • Constantin Barbu (Numancia)
  • Dorin Mateut (Real Zaragoza)
  • Ovidiu Stingă (Salamanca)
  • Cristian Sapunaru (Real Zaragoza y Elche)
  • Bogdan Mara (Alavés)
  • Daniel Prodan (Atlético de Madrid)
  • Nicolae Simatoc (Barcelona)
  • Gabriel Tamas (Celta de Vigo)
  • Ciprian Marica (Getafe)
  • Laszlo Sepsi (Racing)
  • Alin Tosca (Betis)
  • Ianis Hagi (Alavés)
  • Razona Rat (Rayo)
  • Dennis Serban (Valencia)
  • Ilie Dumitrescu (Sevilla)
  • Andrei Ratiu (Rayo y Villarreal)
  • Claudiu Răducanu (Espanyol)
  • Lucian Marinescu (Salamanca)
  • Cristian Pulhac (Hércules)
  • Costel Pantilimon (Deportivo)
  • Silviu Lung (Logroñés)
  • Cristian Ganea (Athletic)
  • Alexandru Tirlea (Alavés)
  • Marius Iordache (Villarreal)
  • Raul Rusescu (Sevilla)