Gestionar un banquillo de campeones, la nueva papeleta para Ancelotti
La consolidación de los jóvenes en el once cambia el rol de veteranos como Kroos y Modric.

El relevo generacional en el Real Madrid es cada vez más evidente. En el inicio de esta 2023-24 los jóvenes han derribado definitivamente la puerta de la titularidad, relegando a los más veteranos a la suplencia. Una tendencia que se demuestra con datos: en el debut liguero contra el Athletic el banquillo blanco tuvo una media de edad de 31,1 años y frente al Almería, de 29,6 (contando sólo a los del primer equipo). Toda una declaración de intenciones sobre la planificación que se hizo el pasado verano, en la que los dirigentes acordaron con Ancelotti que era el momento de que jóvenes talentos como Rodrygo, Camavinga o Tchouameni se asentasen definitivamente en el once.
El debut en un escenario tan difícil como San Mamés dejó una imagen que hasta hace pocos meses sólo se daba en los partidos donde Carletto buscaba dar descanso a sus titulares: Modric (37 años) y Kroos (33) comenzaron en el banquillo. Era el primer partido del curso y sin compromiso entre semana: fue decisión técnica, no dosificación. Ese día les acompañaron seis futbolistas más del primer equipo: Rüdiger (30 años), Nacho (33), Lucas Vázquez (32), Odriozola (27), Brahim (24) y Joselu (33). En total, seis que superan la treintena. En casi todos los casos, jugadores con la mochila abarrotada de títulos como madridistas.
Ante el Almería, más de lo mismo. Aunque Rüdiger entró por la lesión de Militao y Kroos en lugar de Camavinga, el banquillo tuvo una media de edad de 29,6 años. Otra vez superaron la treintena cuatro jugadores: Nacho, Lucas Vázquez, Modric y Joselu. Nuevamente una montaña de trofeos al lado de Ancelotti.
Esto abre un nuevo escenario para Carletto, que hasta la temporada pasada mantuvo siempre a Kroos y Modric como innegociables los días de la verdad. Ahora, por primera vez en los últimos años, parece que su rol dejará de ser el de titulares indiscutibles y el italiano tendrá que utilizar una vez más su mano izquierda para mantener el buen ecosistema de la caseta, donde ambos son queridos y respetados. Una gestión a la que hay que unir el papel de Nacho, desplazado otra vez al puesto de último central.
Muy diferente al Barcelona
La situación del Real Madrid contrasta con la del Barcelona, donde Xavi suele tener a un puñado de jóvenes sentados cerca suyo. En el estreno contra el Getafe la media de edad del banquillo blaugrana (contando sólo a los del primer equipo) fue de 22,6 años: Eric García (22), Sergi Roberto (31), Gavi (19), Abde (21), Ansu (20) y Ferran (23). Sólo Sergi Roberto superaba la treintena, una situación que se repitió contra el Almería, donde la media ascendió a los 23,4 años después de que Gavi entrase en el once.
La consolidación de los jóvenes es una gran noticia para el Real Madrid, que refuerza su política de fichajes, y a la vez deja una nueva papeleta para Ancelotti, porque nunca es fácil gestionar el cambio de rol de futbolistas que son y serán leyendas del club.