Cómo el Girona de Míchel produce las ocasiones más claras de Europa
El equipo catalán genera los goles esperados más altos por cada disparo en las cinco grandes ligas.

El Girona de Míchel es uno de los equipos con más recursos ofensivos de toda Europa. Llegados a mayo, con las ligas a punto de finalizar, el conjunto catalán lidera la clasificación de los xG por cada disparo, es decir, los goles esperados que tiene cada remate que realizan, una estadística que muestra la calidad (y claridad) de las ocasiones de gol de un equipo a lo largo del curso. A mayor xG por disparo, mejor calidad en la ocasión generada, algo que habla muy bien de la forma que tiene el Girona a la hora de atacar y construir sus ventajas. Con 0,13 xG por remate, el Girona lidera las cinco grandes Ligas, superando con creces su 0,09 del anterior curso.
No por nada el equipo de Míchel tiene en nómina al máximo goleador del campeonato (Dovbyk) y al delantero que más xG genera por cada 90 minutos en las 5 grandes Ligas: Christian Stuani. El uruguayo, con 0,76 goles esperados a su espalda en ese lapso de tiempo, es el segundo delantero que más xG por remate acumula, con 0,24 por ocasión, solo superado por Kolo Muani. Siendo un atacante que tiende a entrar en el segundo tiempo y en partidos que el Girona necesita remontar, la mayoría de sus remates se dan en situaciones favorables en área pequeña, donde Stuani es uno de los mejores rematadores de LaLiga.

La mejoría del Girona es más que evidente en sus números absolutos (habiendo marcado 69 goles por 58 el curso anterior, con cinco jornadas por disputarse), anotando solo un tanto menos que el Barça (el anterior campeón) en la pasada Liga. Pero si se analiza la estadística avanzada se aprecia un crecimiento brutal en el apartado generador, tanto en volumen como en calidad, algo lógico teniendo en cuenta que se ha sumado a Dovbkyk, el máximo goleador del campeonato, y a talentos como Sávio, además de haber consolidado a Tsygankov, Miguel o Couto.
El anterior curso, y sin contar penaltis, el Girona generó 42,2 xG anotando 50 goles. Unas cifras buenas, sobreproduciendo con ocho goles más de lo esperado. De momento, en 33 jornadas el Girona ha producido 51,9 xG (11,7 más) y ha anotado 64 goles, un diferencial de +12. Mucho más volumen, pero también mucha más eficiencia en el gran secreto del equipo de Míchel para ser el tercer mejor clasificado en España. Pero resulta imposible analizar las áreas sin atender al juego, que es lo que realmente ha marcado la diferencia para que el Girona sea el equipo de Europa que mejor carga el área.
Todo se podría resumir en distancias, relaciones y densidad. El Girona tiene como máxima llevar el balón fuera, donde los circuitos son precisos gracias al triángulo formado por uno de los dos centrales (Eric o Blind), Aleix, el extremo (Couto, Sávio o Tsygankov) y el apoyo del interior que caiga. Ante equipos que se hunden, los de Michel son capaces de generar situaciones de ventaja tanto para centrar como para buscar pasillos interiores. La otra máxima es que el área se carga siempre con sentido, aprovechando la naturaleza ofensiva de sus interiores (Yangel e Iván Martín) y que el rival está hundido.


Los de Míchel son el equipo que más jugadores sitúan en área rival cuando se da un remate (2,9), y es normal ver a cuatro o cinco jugadores de forma recurrente buscando o el remate directo o el rechace para reiniciar ese ataque cerca de la frontal. Esa valentía no es solo un rasgo emocional, sino táctico, sustentado en una red de pases y relaciones cercanas que siempre parece engrasada. Pases, cortes y movimientos fluidos que explican por qué el Girona se siente con la fuerza para meter a tanto futbolista en área sin tener a correctores a campo abierto.
El hecho de contar con centrales como Blind y Eric les permite no solo un apoyo de primer nivel desde el pase para poder acelerar el ritmo de juego, sino que su agresividad, sobre todo la de Eric, les permite situar a jugadores muy arriba y sorprender de esta forma al equipo contrario.

Otra de las ventajas que tiene este Girona nace en la variabilidad que ofrece en el juego un jugador como Miguel Gutiérrez. Desde el lateral zurdo, el canterano del Real Madrid ofrece un abanico de movimientos, apoyos y opciones muy amplio, multiplicando de forma exponencial las opciones del equipo de Míchel en el último tercio. Miguel no solo aparece en su sector, sino que se mueve para asociarse lejos de su zona inicial y así desordenar a los rivales. De esta forma llegó uno de los goles ante el Cádiz.


Solo el Newcastle (30), y empatado con el Liverpool con 29, ha marcado más goles de disparos de 0,3 xG o más en las cinco grandes ligas. A partir de este valor, las ocasiones pueden considerarse bastante claras y el Girona ha logrado generar 49 disparos (anotando 29 goles) en este tipo de acciones. Son 11 goles más que el Manchester City o el Arsenal, 7 que el FC Barcelona u 8 del Real Madrid. Dovbyk está marcando muchos goles, pero porque está generando situaciones muy claras de gol, remates en situaciones ventajosas que facilitan que el equipo de Míchel pueda estar en disposición de anotar mucho.
En el tramo final de liga, y luchando por disputar la próxima Champions League, el Girona seguirá buscando ser el equipo que genera mejores situaciones para sus futbolistas porque si algo ha logrado Míchel, es que en los mejores momentos de juego siempre tengan una relación muy estrecha con el gol, algo que ayuda a construir una dinámica positiva.