CELTA 1 - 1 GIRONA

Aspas frustra el triunfo de un Girona que pagó un precio demasiado alto: las lesiones de Romeu y Blind

El de Moaña igualó el gol de Yangel Herrera.

Marc Mosull

Marc Mosull

Que Celta y Girona son dos de los equipos más divertidos de LaLiga se puso de manifiesto en los cinco primeros minutos de su partido, una auténtica gozada para el espectador neutro y una tortura para sus respectivos técnicos y aficionados. Unos y otros corrieron, mordieron, se asociaron, pero no marcaron. Y no porque no tuvieran ocasiones para ello, pues Damián, Yangel Herrera y Abel Ruiz se quedaron a las puertas de lograrlo. De inicio, el ritmo fue trepidante; excesivo incluso para Míchel, que les gritaba "¡Calma!" a los suyos ante tanto frenesí.

Lo hacía mientras Oriol Romeu abandonaba el césped por una lesión muscular que pinta que le dejara fuera de combate durante algunas semanas y que le obligará a perderse el histórico debut como local del Girona en Champions, ante el Feyenoord. No fue la única mala noticia para Míchel en ese sentido. En su lugar entró Van de Beek, otro que tiene bastantes tiros pegados, pero que aún no ha logrado la continuidad esperada tras su mediático fichaje por el conjunto gerundense.

La lesión enfrió el asunto. Y Celta y Girona se dieron una tregua, que no quiso firmar Yangel Herrera, mucho más activo de lo habitual en zona de peligro. Al filo del descanso, el venezolano, de profesión llegador, convirtió su enésima irrupción en el área en el primer tanto del encuentro con un cabezazo imperial tras un centro medido de Daley Blind, un regalo que no podía desaprovechar un Girona necesitado de gol que apenas había marcado uno en sus últimos cuatro encuentros.

Un peaje demasiado alto

Giráldez decidió agitar el árbol en el descanso y dio entrada en el sitio de Carreira a Hugo Álvarez, que es un diablo y que aceleró el ataque local ante un Girona que recibió otro duro golpe en forma de lesión: en el inicio de la segunda parte, Daley Blind se marchó sustituido por problemas en el sóleo. No hay que olvidar que el holandés es pieza clave para Míchel y que lo había jugado todo este curso. Su sitio lo ocupó David López. Otro duro golpe de cara el partido ante el Feyenoord y al futuro a corto plazo de los gerundenses.

Entre unas cosas y otras, el Celta se le subió a las barbas a un rival cada vez más encerrado en su área. Y el entrenador gallego redobló la apuesta y puso en liza a Iago Aspas, que antes del partido recibió un homenaje por sus 500 partidos en la entidad.

Míchel le dio aire a su equipo con la entrada de Bryan Gil, Portu y Solis; piernas frescas para contener y tener el balón ante un Celta volcado y descosido. Antes del último cuarto de hora, ambos técnicos ya habían agotado todas sus sustituciones.

Y desde el banquillo, precisamente, se fraguó el empate local: condució Hugo Álvarez, se la dio atrás a Swedberg para que este se la dejara a Aspas; el de Moaña, leyenda viva celeste, regaló su propio homenaje a Balaídos con un preciso y elegante golpeo a la red que echó al traste el trabajo incansable de un Girona en cuadro tras las lesiones de Blind y Romeu que, además, por tercera jornada consecutiva no ganó. Aunque estuvo a punto de lograrlo tras recomponerse del 1-1; Guaita lo evitó y empeoró aún más el aciago día de los de Míchel ante un Celta que no ganó, pero que terminó sonriendo.

- FICHA TÉCNICA

1 - Celta: Guaita; Javi Rodríguez, Carlos Domínguez, Marcos Alonso; Moriba (Aspas, min. 65), Damián, Carreira (Hugo Álvarez, min. 46), Mingueza, Alfon (Swedberg, min. 58), Pablo Durán (Hugo Sotelo, min. 65); Borja Iglesias (Douvikas, min. 58)

1 - Girona: Gazzaniga; Francés, Krejci, Blind (David López, min. 54), Miguel Gutiérrez; Yangel Herrera (Solis, min. 72), Iván Martín; Oriol Romeu (Van de Beek, min. 14); Tsygankov, Danjuma (Bryan Gil, min. 72) y Abel Ruiz (Portu, min. 72).

Árbitro: Melero López (comité andaluz). Amonestó al local Hugo Álvarez (min. 78).

Goles: 0-1, min. 38: Yangel Herrera. 1-1, min. 81: Iago Aspas.

Incidencias: Partido de la 8ª jornada de LaLiga EA Sports disputado en el Estadio Abanca Balaídos ante 21.357 aficionados.