RAYO 0 - GETAFE 0

Casi 30 grados, un sol de justicia y cientos de vallecanos defendiendo su barrio: "¡No nos moverán!"

Una exitosa manifestación pidiendo que el Rayo continúe en el Estadio de Vallecas reunió multitud de críticas a Presa y Ayuso.

La manifestación en defensa de Vallecas./
La manifestación en defensa de Vallecas.
Jonás Pérez

Jonás Pérez

"Como si tenemos que venir todos los domingos". Era sábado en realidad y hacía calor, mucho, pero eso no impedía a centenares de vallecanos estar ahí defendiendo a su barrio. La temática en realidad no hablaba de Vallecas, sino de su estadio. Ni que eso importara. No existe coche sin gasolina, ni impresora sin cartuchos. Como Vallecas es (mucho) menos Vallecas sin el Rayo. Y el Rayo casi ni es Rayo sin Vallecas. Por ello, centenares de personas se reunieron en Buenos Aires, parada de metro cercana al campo, para un vez más gritar al unísono: "No, no, no nos moverán".

La manifestación de Vallecas.RELEVO

La concentración, en esta ocasión, partió alejada del estadio, con todo el simbolismo que ello conlleva: no era solo una cuestión de fútbol, era también la identidad de sus calles. La afición del Rayo Vallecano ya se había congregado en más de una ocasión en defensa de su tierra. Sin ir más lejos, en la previa del encuentro ante el Cádiz, los seguidores formaron una cadena humana y se agarraron de las manos hasta rodear por completo el estadio y gritar bien fuerte que ese era su sitio y que nadie los sacaría de allí.

En la hora previa al arranque del encuentro ante el Getafe, cientos y cientos de personas se concentraron pese a las altas temperaturas (el termómetro rozaba los 30 grados, con un sol de justicia), una señal de que la afición del Rayo estará ahí, contra viento y marea. Mientras caminaban, cada vez más acompañados, en los aledaños salían los móviles de los bolsillos y se levantaban los jóvenes de las terrazas para acompañar a una marea ya de por sí multitudinaria.

El broche final fue a escasos metros de la entrada del fondo, donde se leyó un discurso en defensa del barrio y del club y fue acompañado con palmas y cánticos como "no queremos ver al Rayo en otro barrio, este es nuestro estadio, Presa, márchate", críticas a Isabel Díaz Ayuso o el clásico "el día en que yo muera".

Este reza lo siguiente: "El día en que yo muera, quiero ver mi cajón, pintado franjirrojo, como mi corazón". Otra muestra de que el Rayo es corazón de Vallecas, de un barrio cuyo vínculo con el fútbol es muchísimo mayor que 22 jugadores dando patadas a un balón. De ahí que en la multitudinaria protesta hubiera personalidades para todos los gustos: desde niños a hombros de sus padres y madres hasta personas ya jubiladas que ya no entienden los fines de semana sin que la fuerza del club pasee por sus calles.

A escasos días del centenario, la afición del Rayo ve en su club una crisis de identidad que parte de la base de una idea de su presidente de encontrar un nuevo terreno para que el primer equipo juegue los partidos. Este ha expuesto en más de una ocasión que su idea es que sea en Vallecas, si bien la falta de terrenos y la rumorología que emana de la clase política les invita a sospechar que la posibilidad de abandonar el barrio es real. La peor situación posible para todos ellos.

La manifestación de Vallecas.RELEVO

"El estadio se ha quedado pequeño y tiene una falta de infraestructuras que al final merman la comodidad de los aficionados y hace mucho más débil económicamente al equipo. Por ende, lo hace más débil deportivamente. Yo creo que tener ambición de crecimiento, ambición de superación de las metas, es algo bueno que toda entidad y persona debe tener", expuso el presidente del club.

Antes de todo ello se barajaba la posibilidad de reformar el actual Estadio de Vallecas, pero había varias trabas en la gestión: la primera es que el terreno dificulta enormemente el crecimiento de la capacidad y la segunda, que implicaba una fuerte inversión, por la que incluso consideran que tiene más sentido construir desde cero. El estadio, mientras, no se encuentra en la mejor condición.

Sin embargo, esta práctica no agrada a la afición rayista que quiere continuar en las gradas que le vieron nacer. Su protesta, de hecho, llegó al Pleno del Ayuntamiento de Madrid. Más Madrid propuso a través de una iniciativa formal que el Rayo continuara sí o sí en Vallecas, ya fuera en su estadio o en uno nuevo construido en los alrededores y se encontró con la negativa, al necesitar la propuesta mayoría absoluta.

No la obtuvo por el voto en contra del Partido Popular. Sí votaron a favor el PSOE y Más Madrid y Vox se abstuvo. Sonia Cea, concejala de Deportes del Ayuntamiento de Madrid, insistió en que la intención es ayudar al club a quedarse en su barrio y que escucharán todas sus propuestas. Mientras, el público continúa desoyendo las versiones oficiales y defendiendo lo suyo en las calles. "Este es nuestro barrio, no nos moverán".