Caso Griezmann: así han salido todos los implicados
¿Quién ha salido ganando? Analizamos, uno a uno, cómo han terminado Atlético, Barcelona y el propio jugador tras el acuerdo
Con el final de caso Griezmann llegan las dudas del "justo después". ¿Le ha salido bien la jugada al Barcelona? ¿Es un triunfo para el Atlético? ¿Al jugador... le compensa todo esto?
Han llegado a un acuerdo por unos 25 millones de euros. El francés seguirá en el Atlético (sin limitación de minutos) y será jugador en propiedad del club los dos años siguientes. Se termina el culebrón del minuto 63 y se normaliza una situación que no dejaba buena imagen en ninguno de los afectados.
¿Cómo queda cada uno ahora? Vamos primero con el Barça:
Gana más de 20 millones y se 'ahorra' los 22 netos de salario de Griezmann la temporada que viene (lo tenía firmado por contrato). Además, gracias a la cesión pudo liberar espacio salarial (otros 20 millones más o menos). Que le hizo falta. Mucha.
Por otro lado, con este acuerdo, evita riesgos al no tener que acudir al Tribunal de Arbitraje contra el Atlético. No tenían nada claro ganar y esa resolución no se podía recurrir. Hubieran tenido que ir a un juzgado ordinario, y eso, por tiempos, les hubiera perjudicado muchísimo. Tendrían a Griezmann en la plantilla cobrando 22 millones y necesitando reducir 200 para no volver a tener problemas con las inscripciones.
Contexto del verano
Esta solución no viene de ahora. El Barça intentó en junio, por escrito, cobrar los 40 millones dando por cumplido el acuerdo de cesión. No lo consiguió y quedó casi más como un brindis al sol que como un movimiento serio.
Después, el Atleti intentó pagar 20 millones para zanjar la cuestión el último día de mercado y quedarse definitivamente con Griezmann. Pero el Barça respondió con un no tajante.
Luego, ya con el mercado cerrado, Mateu Alemany sí intentó volver a una mesa a negociar. Pero el Atlético, entonces, se negó. Y fue ahí cuando apareció el amago de denuncia azulgrana al Atleti.
Duró poco: la voluntad de solucionarlo se impuso y el Tribunal de Arbitraje no fue necesario. Estaban condenados a entenderse.
¿Cómo queda el Atlético?
Simeone quería al jugador (de titular, sin límite de tiempo) y el jugador quería estar con él. El club gana deportivamente y en imagen, no teniendo que racionar los minutos y sometiéndose a los comentarios internacionales sobre la gestión de tiempo de una de sus principales estrellas.
Griezmann, además, vuelve a retocar su salario. El 30% de bajada que le pidieron en verano. Se quedará rondando los 7 millones netos pero con más años de contrato. Ganan, así, espacio en el tope salarial.
Se aseguran también los beneficios de una posible futura venta del jugador. Sea la que sea, dentro de dos años seguirá teniendo mercado.
Y, por último, solucionan un problema de vestuario: estaba siendo de los más destacados y era evidente que merecía jugar más. Devuelve la autoridad a Simeone, su 'hombre de club'.
Así queda Griezmann
Contento, aunque no le ha salido ni mucho menos gratis. Se queda en Madrid, su primera y única opción durante todo el verano. Con Simeone, el entrenador que apostó por él, con el que le une una relación más allá de lo deportivo. Son vecinos, sus hijos juegan juntos... Son, sobre todo, amigos.
Mejora muchísimo sus opciones de cara al Mundial de Qatar. Podrá ser titular y pelear por su (quizá) último gran torneo internacional en plenitud.
Un episodio rarísimo
Termina así una situación extrañísima dentro de la historia del fútbol que ha durado casi dos meses: uno de los jugadores mejor pagados de un club que sólo puede jugar unos minutos por partido para no tener que pagar un traspaso que habían aceptado pocos meses antes.
Todos están satisfechos con este final que, al contrario de lo que pareció durante verias veces en los últimos meses, ha terminado siendo feliz.