Cuando la guerra Barça-Nike lo fue entre Núñez y la plantilla liderada por Schuster y Quini
Los jugadores reclamaron percibir un bonus cuando el equipo comenzó a lucir camisetas Meyba. Durante las negociaciones llegaron a ponerse un esparadrapo para tapar el logotipo de la marca.

Después de saber que deberían pagar una penalización en caso de romper el contrato con Nike, el Barcelona aparcó las vías de Puma y el sueño de crear una marca propia y volvió a sentarse en la mesa con la empresa americana. Todo parece indicar que ambas partes se pondrán de acuerdo y Laporta logrará aumentar los ingresos. No es la primera vez que en Can Barça hay discusiones que pivotan sobre la marca que viste el equipo. A principios de los 80, la junta de Josep Lluís Núñez y la plantilla llegaron a enfrentarse con la mítica Meyba como motivo del conflicto.
Entre 1979 y 1992, Meyba vistió al Barça. Si bien ahora el club blaugrana plantea a Nike percibir unos 100 millones de euros por temporadas, en el primer contrato Meyba estampó su logo en la camiseta blaugrana a cambio de 200.000 euros a repartir entre tres temporadas. Al poco tiempo mejoraría su oferta 300.000. La marca exigía exclusividad y los jugadores, algunos de los cuales tenían compromisos con otras firmas, se plantaron y exigieron percibir un bonus. En aquella plantilla figuraban Schuster, Quini, Migueli, Alexanko o Lobo Carrasco.
"La guerra de los contratos", titulaba Mundo Deportivo a finales de 1981. Dos jugadores del Barça redactaron una carta dirigida a Núñez en la que exponían un voto de censura a la gestión de Antón Parera, gerente del club. Uno de los motivos, relataba el periódico, "estriba en una mera relación publicitaria". A pesar de que Meyba era patrocinador del club, era habitual ver a futbolistas y cuerpo técnico luciendo otras marcas. La empresa se puso estricta y pidió al Barça que la plantilla visitera su ropa.
Los jugadores jugaron con esparadrapo sobre el logo
La plantilla, por su parte, pidió una prima por vestir Meyba. El asunto llegó lejos. En un Sporting-Barça de principios del 82, los futbolistas blaugrana saltaron al terreno de juego con un esparadrapo sobre el logotipo. Era una muestra de fuerza por parte de la plantilla, que quería cerrar un acuerdo con la directiva. El contrato entre Meyba y el Barça estaba a punto de finalizar y había rumores de una renovación que ascendería a 420.000 euros por tres temporadas. "No es de extrañar por ello que exista interés por parte azulgrana para zanjar un tema del que los jugadores quieren sacar tajada", relataban en una noticia de Mundo Deportivo.
"Es un asunto entre el club y nosotros, nada tiene que ver con la casa comercial", señaló al periódico Antonio Olmo, capitán y portavoz de la plantilla. Hasta el momento, los jugadores no cobraban por lucir el logotipo de Meyba. La exclusiva de la marca con el club se extendía a ropa de partido y entrenamiento para técnicos y jugadores de todas las secciones. Los futbolistas del primer equipo pidieron a la directiva 150.000 pesetas (unos 900 euros) por temporada. Meyba se mantuvo al margen pero exigía al club exclusividad después de mejorar dos veces su contrato inicial.
El fin del esparadrapo... y el eco en Sarrià
"Ya no habrá más esparadrapo", explicó Olmo un mes después. El capitán no dijo que se hubiera llegado a un acuerdo sobre el tema publicitario ni tampoco que los jugadores fueran a recibir un bonus. El Barça era, de lejos, el equipo que más percibía porque le vistiesen. Si bien en su primer contrato estaban estipulados 30 millones de pesetas (los mencionados 200.000 euros) por tres temporadas, la misma Meyba pagaba a la Real Sociedad, entonces vigente campeona de Liga, dos millones de pesetas por campaña (12.000 euros), según detallaba la prensa de la época.
La 'revuelta' de la plantilla del Barça tuvo su eco en la ciudad. Unos días después de que Olmo asegurara que no habría más esparadrapo en la camiseta, los futbolistas del Espanyol saltaron a jugar contra el Cádiz tapando el logo de Meyba. "Como emulación de sus vecinos azulgrana, entienden que también ellos tienen algo que decir con respecto a la propia imagen, tan traída y llevada en los últimos tiempos. Esta semana se espera que directiva y jugadores lleguen a un pacto de caballeros sobre el asunto de la publicidad", reveló Mundo Deportivo.