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La 'guerra' de los palcos del Spotify Camp Nou apunta a los tribunales

Los habituales usuarios no están de acuerdo con los precios de los nuevos abonos, que se multiplican al menos por cinco.

Imágenes recientes de cómo quedará el Spotify Camp Nou. /FC BARCELONA
Imágenes recientes de cómo quedará el Spotify Camp Nou. FC BARCELONA
Alberto Martínez

Alberto Martínez

Todavía no se ha inaugurado el nuevo Spotify Camp Nou y ya aparecen los primeros conflictos. La entidad azulgrana tuvo una reunión el martes con la Comisión de Palcos, que agrupa a los socios que habían adquirido el derecho preferencial en su día de los espacios privados y que pagaban anualmente el precio del abono. Las posturas están muy alejadas porque el Barça entiende que ese modelo está caduco, quiere la comercialización y multiplica al menos por cinco los precios, mientras que los usuarios luchan por mantener unos derechos que consideran que se ganaron desde la primera etapa de Josep Lluís Núñez y que han ido manteniendo.

Para entender el conflicto hay que explicar primero el origen. En 1982 el presidente Núñez amplió el Camp Nou y creó 40 palcos de 14 asientos que se alquilaron a los socios con alto poder adquisitivo. El requisito era que solo el socio, y no las empresas, pudiera arrendarlo por un precio al que no hemos podido tener acceso. Dentro de cada palco podían convivir distintos socios mientras pagaran el abono anual de esta zona VIP, y algunos de ellos ganaron dinero en su momento revendiendo ese derecho preferencial.

Así sucedió sin divergencias hasta el primer mandato de Joan Laporta en 2004. El actual presidente ya intentó comercializar los palcos en una agresiva política económica. Laporta les ofreció, por aquel entonces, un trato: cambiar el asiento por otro en una zona diferente con una rebaja en los abonos y/o en el mejor de los casos recomprar el derecho preferencial a precio de mercado. Muchos socios amenazaron con ir a juicio y otros aceptaron. El caso no llegó a los tribunales pero se liberaron palcos para que entraran empresas como Nike o Damm.

El caso se repite, pero ahora con más convicción del club debido a la construcción del nuevo estadio y a la necesidad azulgrana de poder obtener los ingresos que necesita y de actualizarse según las demandas del mercado. Antes de la reforma, el club detalló a Relevo que había 81 palcos y un total 2.500 asientos, mientras que con el nuevo estadio se llegarán a 97 box y 9.400 asientos. Los precios oscilarán entre los 5.500 euros el más económico a los 23.000 el más caro, y todo dependerá de los servicios extras que se contraten. Según el club, se estima que se podrían ingresar unos 75 millones al año.

Las obras del nuevo estadio del Barça.  AFP
Las obras del nuevo estadio del Barça. AFP

La reunión, la normativa y la opinión de un exdirectivo

En esa reunión del martes, los responsables de las zonas VIP les explicaron a este grupo de socios que sus palcos ya habían desaparecido y que les mantenían un abono en la zona de Lateral del estadio como contraprestación. De la misma manera, la entidad les explicó que sí les mantendrían el derecho preferencial si quieren un asiento en el box partiendo de 5.500 euros, cinco veces más de lo que pagan anteriormente, pues los precios eran algo más de 1.000.

Uno de los directivos de la época de Josep Lluís Núñez da con las claves de este conflicto. "El club no les vendió el palco porque no es una sociedad anónima y no puede hacer eso. El Manchester United sí puede porque es un club privado. El acuerdo o el derecho preferencial es por temporada", explica. La normativa que se firmó en su día, y a la que ha tenido acceso Relevo, explica lo siguiente: "La opción le da al titular el derecho a obtener el abono de la localidad precitada con carácter prioritario, satisfaciendo el importe prefijado por el club para cada temporada". En la etapa de Núñez se topó la subida al IPC, posteriormente hubo otras subidas aunque de 2010 a 2018 también solo se subió ese baremo. Es un pacto tácito pero no escrito, por lo que el club tiene la potestad de utilizar los precios que considera según el mercado y según las fuentes consultadas.

La normativa que se firmó en su día.  SOCIO FCB
La normativa que se firmó en su día. SOCIO FCB

Un posible resquicio al que acogerse aunque «muy complicado»

El Barça, por lo tanto, no ha quebrantado ninguna norma, pues les ha dado a este grupo de socios la opción preferencial de mantener su asiento; eso sí, con un incremento del precio desorbitado. Pero también hay una letra pequeña a la que, según algunas fuentes, se pueden acoger los abonados, que se llama derecho de uso continuado. En 2004, como precedente, cuando estos socios amenazaron con ir a los tribunales, se aceptó la negociación y el club rebajó sus expectativas.

No obstante, este punto tampoco genera unanimidad, pues otro abogado consultado por Relevo destacó que "es muy difícil ese argumentario porque en la normativa ya se especifica que los precios son por cada temporada y los fija el club". En los próximos meses se volverá a tratar un asunto que trae de cabeza a centenares de socios. La guerra de los palcos puede acabar con la desaparición de los anteriores socios VIP o en los tribunales si el caso acaba en manos de abogados.