ENTREVISTA

Iago Herrerín recuerda cómo Gattuso le hizo perder 6 kilos en siete días: "Me metió dentro, me 'pegó' en la cara y me dijo que me quedaba"

El portero analiza sus últimos años como profesional, con la efímera etapa en Valencia como eje principal de la primera parte de una extensa entrevista con Relevo.

Herrerín, durante un entrenamiento con el Valencia./@iagoherre13
Herrerín, durante un entrenamiento con el Valencia. @iagoherre13
Patxo De la Rica

Patxo De la Rica

Iago Herrerín sigue disfrutando del fútbol en Chipre como portero del AEK Larnaka, en los últimos años de una extensa carrera que inició en el fútbol formativo vizcaíno y continuó en las canteras de Lezama y el Atlético de Madrid, tocó el cielo en Bilbao ganando un título y acarició la gloria en una final copera ante el Barça, antes de sus años más duros. Después vino Arabia Saudí, hasta que aparecieron Valencia y Gatusso en su camino. Algo que le marcaría, que le dejaría muchas enseñanzas y que hoy le permite guardar mucho cariño a un club che que esta tarde se mide al conjunto de su vida: el Athletic.

De sus largos años en Bilbao, de sus sueños, anécdotas, lesiones y también, porqué negarlo, de sus mayores fantasmas, se explaya en una segunda parte de este charla que el portero ha mantenido con Relevo. Hoy es tiempo de hablar de los últimos años de este guardameta de 35 años, nacido en Bilbao pero criado en Castro, que vivió un año "raro, duro, aunque al mismo tiempo bonito" en Mestalla. Precisamente un Valencia que estuvo cerca de firmarlo en 2012, pero la negativa del Atlético de Madrid a venderle en aquel momento le privó de vestir una camiseta que sí lució durante 40 minutos el curso pasado.

Fueron pocos, pero suficientes para sentirse parte. Sobre todo por la relación que hizo con un Gatusso con el que se iría "al fin del mundo" y del que guarda un grato recuerdo. También buenos amigos, como Hugo Duro, del que celebra su gran momento futbolístico y, sobre todo, que haya superado ese bloqueo mental que la temporada pasada le pesó en su pelea con el gol. Una charla amena en la que Iago Herrerín se abre desde su vivienda en Larnaka a través de una videollamada.

Lo primero que me gustaría es preguntarte qué tal te va por Chipre. ¿Cómo surgió esta oportunidad?

El año pasado acabé en el Valencia después de un año un poco duro. Raro, pero duro, aunque al mismo tiempo bonito. Me surgieron algunos sitios para ir y quería o estar más cerca de casa o todo lo contrario, irme un poco más lejos. Surgió esta opción, que estaba de entrenador (José Luis) Oltra, teníamos un director deportivo español y luego pues aparte había cinco o seis jugadores de habla hispana, además de varios que habían jugado también en la liga española. Hablé con ellos a ver qué tal aquí todo y la verdad es que es un sitio que se vive muy bien y la liga, si contamos los cuatro o cinco primeros equipos, es una liga competitiva. Así que acepté venir aquí.

¿Y qué tal estás? ¿Cuánto firmaste?

Tengo este año con opción a otro; y la verdad es que estoy contento. Ya te digo, es un sitio muy cómodo para vivir. Te lo podría poner un poco como si fuese Mallorca, un estilo así, una isla en la que hay ambiente durante todo el año. Yo vivo en Larnaka, luego está Limasol y Nikosia, la capital, y está llena de gente. Es cierto que es muy turística esta isla, ahora con el tema también de la guerra hay mucho ruso, ucraniano, un poco de todo. La verdad es que me sorprendió para bien. Hasta hace menos de un mes estábamos aquí a 24 o 25 grados, aunque ahora ha habido un par de días que han caído dos buenos chaparrones que también lo necesitábamos porque los del norte necesitamos un poco de agua también.

¿Echas de menos el norte o qué?

Bueno, he estado muchas veces en Bilbao y cuando estás allí al final dices "joder, un poco de sol no está nada mal". Y luego he estado en otro extremo, he estado en Arabia, que era todo lo contrario, que pillas un poco de agua y das gracias. Vinieron mis amigos a finales de noviembre y hasta entonces había llovido dos veces desde julio. Todo el día sol y hay un momento en que ya como que te hartas.

Has hablado de la etapa de Arabia. Tú fuiste uno de los pioneros, ahora que está de moda. ¿Qué te encuentras allí?

Yo fui porque la verdad es que cuando me voy del Athletic quería un cambio, un cambio un poco radical, desaparecer del mapa por decirlo de una manera. Me llega esa oferta de allí, que cuando aquello por desgracia no se pagaba tanto, no sé si es para bien o para mal (se ríe). Me metí a ver y había jugadores antiguos de aquí de Europa que iban allí poco a poco; estaban Banega o Vietto, y decidí probar. Me trataron muy bien, no tengo una queja del trato conmigo, absolutamente nada de nada, pero sí es cierto que es una vida muy difícil en el sentido de que es muy diferente a lo que vivimos nosotros en Europa. Una mentalidad un poco más cerrada, que poco a poco se va abriendo un poco más con el nuevo Rey, que es una persona más joven y que ha visto más mundo. Tienen dinero por castigo, quieren abrirse al mundo y luego son muy aficionados a los deportes.

Herrerín habla sobre su llegada al Valencia.RELEVO

¿Cómo aparece la opción del Valencia? Y, sobre todo, ¿cómo vive un jugador ya veterano el tener que ir a prueba?

Yo en Arabia tenía otro año más de contrato y en ese momento decido que prefiero venir aquí para estar más cerca. Las cosas que iban saliendo en el mercado no estaban siendo de mi gusto, justo al final me sale una opción de Turquía que sí me atraía, pero justo pasa la desgracia de la lesión de Jaume (Domenech) y mi representante me dice que puede haber una opción de que me llame el Valencia. Al final se ponen en contacto conmigo y me dicen a ver cómo vería la opción de ir a probar. Lógicamente, para mi interior decía "joder, ir a probar a qué", pero también yo entendía que venía de una liga menor como era la árabe y que el año anterior estuve sin jugar en España. Estaba tranquilo porque al final me conocía. Yo sé cómo compito, sé cómo entreno y acepté.

¿Y qué ocurrió?

En principio me dijeron que iba a hacer las pruebas tres o cuatro días y al final se me juntaron casi diez. Fue un poco extraño. Estaba José Manuel Ochotorena, que me conoce. Fui a entrenar pero yo siempre he tenido de alguna manera problemas con el peso. Llegué el primer día y Gattuso fue muy sincero. Me dijo: "Mira, yo ya te he visto, ya sé cómo paras y, entre comillas, si te pones rápido en forma te quedas". Fueron diez días, en diez días me puse perfecto. Me acuerdo que me metió Gattuso dentro y me pegó en la cara y me dijo que me quedaba. Y así empezó mi etapa en Valencia.

¿Te molestó que se hablase tanto del peso?

Bueno, al final todo el mundo parece que quiere que sea estilizado y al final soy una persona grande, siempre he sido una persona muy grande y muy fuerte. Lógicamente he tenido veces que he pesado más, otras menos, pero sí es cierto que siempre he tenido ese problema. Yo con Gattuso le dije que me quería quedar, que es un grandísimo club de Valencia y que tenía que hacer un gran esfuerzo. Y así fue, creo que fueron en siete días unos seis kilos y pico. Hice auténticas burradas. Anteriormente sí que me arrepiento de no haber hecho unas cosas mejor cuando estaba en Athletic pero sí es cierto que he tenido ese problema siempre, aunque siempre han sido las dos, tres, cuatro primeras semanas de pretemporada. Luego ya parece que el único problema es ese y que todos los males van por eso, pero bueno, ha sido un poco de todo. Lo que molesta muchas veces es la falta de respeto. Ya no la gente en la calle, sino que haya faltas de respeto por periodistas. Eso sí que duele porque al final hay periodistas que han sido deportistas, pero es mejor no contestar. Yo soy un poco bocazas pero es mejor estar callado.

Iago recuerda su relación con Gattuso.RELEVO

Y con Gattuso, ¿qué tal?

Yo la verdad es que con él me voy al fin del mundo y, fíjate, no jugué nada con él. Es un tío muy sincero, muy claro y me gusta su forma de ver el fútbol con el portero, porque además a mí me conviene mucho ese estilo de juego. Y luego sobre todo la actitud que tiene con todos los jugadores. Un abrazo, una carantoña, una simple explicación de por qué igual no juegas, cualquier mínimo gesto cuando una persona está mal hace la diferencia con los grandes entrenadores, y para mí Gattuso lo tenía todo. Luego no se dieron los resultados y fue un año complicado pero creo que dentro de ese vestuario todo el mundo iba con él hasta el final. Cada vez que me preguntan por él siempre digo que tengo un grandísimo recuerdo de él y le guardo un grandísimo cariño. Estoy seguro que si le veo me va a pegar un bofetón, porque es su forma de mostrar el cariño.

¿Por qué se torció ese Valencia que inició tan bien?

Fíjate que yo me acuerdo de que uno de los primeros partidos de Liga fue en San Mamés y yo fui a verlo al campo, que todavía no tenía nada firmado con el Valencia ni nada. Y pensé "han perdido pero han hecho un buen partido". Me gustó. Cuando llego allí los entrenamientos eran con ritmo, con intensidad. Hasta enero, hasta la Supercopa más o menos, era un equipo que podía pelear no sé si por entrar a Europa pero por lo menos que no iba a sufrir para salvarse. Después de la Supercopa empiezas a perder, empiezas a no ganar… Dentro del club hay bastantes problemas también que los jugadores no sabemos y con eso yo creo que se juntó un poco todo e hizo que no consiguiésemos ganar y que Gattuso al final se fuese. Y ahí ya entramos en una dinámica muy mala. Con Voro tampoco conseguimos darle la vuelta y al final viene Baraja, que consigue darle la vuelta y salvarnos sufriendo.

A nivel grupal, ¿cómo estaba ese vestuario? ¿Hiciste buenos amigos?

Sí, hice grupo con todos. No jugué más que 20 o 25 minutos en Copa pero me sentía muy querido, me sentí bastante importante dentro del grupo, con lo que puedes ayudar dentro del vestuario. Me cambiaba al lado de Hugo Duro y, por suerte o por desgracia, le tenía de vecino también en casa. Hice piña con todos, también con Jesús, con Cristian, con Mamardashvili. Era un grupo muy sano y creo que eso también ayudó a la hora de salir de la dificultad.

Conociendo como conoces a Hugo Duro, ¿qué crees que ha cambiado para que este año veamos un goleador después de lo mal que lo pasó la temporada pasada?

Yo creo que sobre todo era un tema mental. Y no creo que fuese Hugo, cuando las dinámicas son malas o cambias la mentalidad o no lo consigues. Yo me acuerdo que Hugo entrenaba muy bien, acababa con muchos goles en los entrenamientos y llegaba al partido y era como que se le bajara la persiana. Es complicado dar la vuelta a esas situaciones. Creo que el año pasado cuando hubo la situación de la salvación se hizo como un reset todo el mundo. Mira, ya se ha sufrido este año, vamos ahora a empezar de cero. Y creo que también este año Baraja le ha dado la oportunidad de ser el delantero titular del Valencia y él ha respondido metiendo goles. Y es que el año pasado no hizo goles pero el trabajo nadie podía decir absolutamente nada porque cada partido se reventaba entero.

Un Valencia-Athletic en Mestalla. Imagino que irás con los rojiblancos, ¿no?

Siempre he dicho que al final yo soy del Athletic a muerte. Siempre lo he sido y siempre lo voy a ser. Ojalá lleguen a una final de Copa del Rey y que yo pueda ir a verla, ojalá se metan en Champions o en Europa y poder verlo también. Para mí, lógicamente, que ganen todo lo posible, pero a partir de ahí que el Valencia también gane todo lo posible porque tengo grandes compañeros allí y me han tratado genial. Tengo un grato recuerdo de Valencia.