Un héroe efímero en Almería que juega en Marruecos: "A mí no me ha pasado, pero sí a compañeros que han ido a su casa… 'O tú o nosotros'"
Hicham Khaloua, a sus 16 años estuvo dos semanas entrenando en Düsseldorf con los juveniles del City y con 18 se convirtió en el debutante más joven en marcar un gol con el Almería en Primera.

"He dado el 100% y ha sido una experiencia buenísima el compartir el trabajo con ese equipo. Creo que les he gustado y que hay opciones de que me llamen. Mi sueño es jugar en el fútbol inglés". Hicham Khaloua apenas tenía 16 años cuando pronunció estas palabras. Lo hizo después de pasar dos semanas en Düsseldorf entrenando con los juveniles del Manchester City. Pero esa llamada nunca se produjo. No fue el único grande del fútbol británico que llamó a sus puertas. El Manchester United, el Chelsea y el Liverpool también mostraron interés por hacerse con los servicios de la joya de la corona de la cantera del Cartagena. Con el equipo cadete había marcado 38 goles. Sin embargo, problemas burocráticos impidieron su salida de España y fue el Almería el que se hizo con sus servicios. Su agente, José Antonio Martínez, era hijo de Diego Martínez, por aquel entonces vicepresidente ejecutivo del equipo almeriense.
Las expectativas eran enormes, pero nunca llegaron a cumplirse. Su entorno no era el apropiado y tampoco ayudó en la formación de un futbolista que apuntaba maneras, pero que se quedó a medio camino. Y eso que en el debut con el Almería en Primera División se convirtió en el héroe de su equipo y de toda una afición que creía haber encontrado una especie de mesías. Nada más lejos de la realidad. Fue su único momento de gloria. Ese gol, que sirvió para tumbar a una Real Sociedad de Champions en el minuto 89, le convirtió en el debutante más joven en marcar un gol con el Almería en la máxima categoría del fútbol nacional. Lo hizo con 18 años y 341 días. No llegó nunca a asentarse en el equipo almeriense, convirtiéndose tras su salida en un nómada de la antiguamente conocida como Segunda B. Celta B, Castellón, Ucam Murcia, Melilla y Cádiz B. Hoy, a sus 28 años, juega en el Union Touarga Sportif, un equipo recién ascendido a la Primera División de la Liga marroquí.
"Después de jugar en varios equipos en España, decidí cambiar de aires y ver cómo era la Liga marroquí. Los primeros años estuve en Tetuán y llegamos a una final de Copa. Ahora estoy en Rabat y la verdad es que muy contento". Hicham Khaloua atiende muy amablemente la llamada de Relevo. Lo hace para hablar de su presente y de un pasado glorioso a cuentagotas. No olvida los 20 días que vivió entrenando con los juveniles del City, tampoco su gol contra la Real que lo coronó como la gran esperanza del equipo almeriense.

"Fui un héroe por accidente", reconoce el futbolista marroquí, que ese lunes 24 de marzo de 2014 empezó el día entrenando con el equipo filial. "Era un entrenamiento de los jugadores que menos habían jugado ese fin de semana. De hecho, ya me había cambiado de ropa cuando Miguel Rivera, técnico del filial, me comentó que me fuera al entreno con el primer equipo porque necesitaban un delantero", recuerda. Unos problemas de espalda de Jonathan Zongo le abrieron de par en par las puertas del primer equipo. Sentado ya en el banquillo, la intención del por entonces entrenador del Almería, Francisco, tampoco era la de echar mano de Hicham. De hecho, con 3-2 a favor a falta de seis minutos para el final del partido, el llamado a entrar en el terreno de juego era un defensa como Nelson. Pero en el 85' llegó el empate a tres gracias a un cabezazo de Markel Bergara.
"Ni te imaginas la alegría que sentí. Con apenas 18 años, vivir esa experiencia en un partido en el que necesitábamos ganar para mantenernos y con el club que me dio la oportunidad de ser profesional"
Exfutbolista del AlmeríaFrancisco, entonces, optó por Hicham. "Primero no iba a ir convocado y segundo tampoco iba a jugar, pero mira, salí y marqué el tanto de la victoria. Cosas del destino", rememora emocionado Khaloua. Solo llevaba dos minutos en el terreno de juego y se convirtió en el protagonista absoluto de la contienda. "La jugada comenzó con un saque de banda rápido. Me la pasó Marcos Tébar. Recorté dentro del área, el balón se me fue, pero alargué la pierna y en el intento de despeje del defensa, el balón golpeó en mi pierna y se fue para adentro", valora el exjugador del Almería. "Ni te imaginas la alegría que sentí. Con apenas 18 años, vivir esa experiencia, encima en un partido en el que necesitábamos ganar para mantenernos en Primera División y con el club que me dio la oportunidad de ser profesional. No pude tener un mejor inicio", proclama Hicham, agradecido al Almería por todo lo que hizo por él en su día, aunque la historia no terminara como ambas partes hubieran deseado. "Dejé mi casa con 15 años, me fui al Almería y me trataron muy bien. Primero, viví en una residencia y luego en un piso. Entre el filial y el primer equipo estuve ocho años y no tengo ninguna queja", quiere dejar claro un futbolista que, tras su salida, comenzó un peregrinar por diferentes equipos en los que nunca llegó a encontrar ni la estabilidad ni tampoco pudo demostrar el potencial que se le presuponía.

Llegó el momento de dar un giro a su vida. "Me contactó un compañero que estaba jugando aquí y me preguntó que si quería cambiar de aires y probar mi nivel en Marruecos. No me lo pensé. Llevaba muchos años jugando en España. Iba de equipo en equipo en Segunda B y dije 'vamos a probar en Primera' y marqué 13 goles. Fui uno de los jugadores más importantes de la Liga", señala el ex del Almería. Su primera parada fue el Moghreb Atlético de Tetuán, a donde llegó en 2020, en plena pandemia. "Me pensaba que iba a ser más duro, pero yo, al ser marroquí, no tuve tantos problemas. Me comunicaba bien. Es verdad que aquí son mucho menos profesionales, pero ya sabía lo que era Marruecos. Sé cómo funcionan los marroquíes, sé cómo es el carácter de la gente. Un español que vino conmigo, Guillem Rodríguez, sí lo pasó mal. Ahora está en el Majadahonda. Yo al ser marroquí sí sabía lo que me iba a encontrar", reconoce.
"Me pensaba que iba a ser más duro, pero yo, al ser marroquí, no tuve tantos problemas. Aquí son mucho menos profesionales, pero ya sabía lo que era Marruecos y cómo funcionan los marroquíes"
Exfutbolista del Almería«Estamos dos jornadas sin ganar, los ultras vienen al campo y te amenazan»
Pese al conocimiento de cómo se las gastan en el país africano, Hicham Khaloua ha presenciado por sí mismo la pasión con la que viven los hinchas marroquíes el fútbol. "Es mi cuarto año aquí y he visto cosas que piensas que en el fútbol no debieran de pasar. En Tetuán, por ejemplo, estabas sin ganar un par de partidos y los ultras te venían al entrenamiento y te amenazaban. En España ha habido ejemplos, pero no habitualmente. Aquí era de continuo", confirma el futbolista, que fue en su primer equipo en la liga marroquí donde vivió sus mejores momentos. "Nos clasificamos para la final de la Copa del Rey. Era la primera vez en su historia. La perdimos. Nos sacaron una tarjeta roja en el minuto dos. Donde mejor he estado mentalmente y físicamente es allí. Es un club que mueve muchos seguidores. La gente es muy intensa. A mí no me ha pasado, pero sí a compañeros que han ido a su casa… 'O tú o nosotros' Es la diferencia. En España puedes jugar mal y los aficionados se te echan encima, pero más por redes sociales que por otra cosa. Aquí no. A nosotros, una vez, es que no nos dejaron entrar ni al entrenamiento", recuerda con incredulidad.
En el Union Touarga Sportif está más tranquilo. "Es un equipo pequeño, que acaba de subir a Primera División y ni tiene afición. En Tetuán van al campo entre 25.000-30.000 personas todos los partidos. Allí es un asedio continuo. No puedes salir casi a la calle. Te ven y se quieren hacer fotos contigo… Los aficionados lo viven con mucha pasión. Los campos se llenan tres, cuatro horas antes de que empiecen los partidos. La entrada para un partido de Primera aquí te puede costar dos euros", asegura Hicham, que, eso sí, está viendo una evolución en el fútbol marroquí tras el gran papel realizado por la selección en el pasado mundial de Qatar. "Todavía hay mucho de locura y no sabes lo que puede pasar en cada partido, pero tras la actuación de Marruecos en el pasado Mundial, se están haciendo mejor las cosas y el nivel está subiendo. El fútbol marroquí creo que está en ascenso, sobre todo en el tema de infraestructuras. Han mejorado los campos, los viajes y en el tema de los salarios, ya no hay tanta preocupación por si vas a cobrar o no", explica.
Lo que sí tiene claro es que no se ve terminando su carrera futbolística en su Marruecos natal. Quiere seguir probando nuevas experiencias. "Seguiré aquí un par de años, pero después quiero probar experiencias en Arabia Saudí o Qatar. A ver si tengo esa posibilidad", desea.