El CSD ilusiona a Valencia con el Mundial, pero ya no solo depende de que se construya el Nuevo Mestalla
Aunque Uribes insista en que "el Valencia debe hacer sus deberes con el estadio" para poder ser sede, la RFEF, el organismo válido para la elección de sedes, ya no lo ve suficiente.

José Manuel Uribes, presidente del CSD hablaba recientemente en Valencia sobre las posibilidades de que la ciudad pueda estar en el Mundial de 2030. Lo hacía con un tono esperanzador, con palabras ilusionantes y dejando la sensación de que si el Valencia CF hace lo que le toca, tendrá muchas posibilidades de estar en la cita más importante del fútbol en nuestro país desde los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992.
"He apostado porque las 13 sedes, incluida Valencia, pero es imprescindible que se construya el estadio. Si eso ocurre, seguiré hablando con la FIFA para que considere a Valencia una ciudad extraordinaria. Ahora toca hacer los deberes y es parte del club", expresaba el máximo dirigente del Consejo Superior de Deportes.
Pero mientras que desde el CSD se insiste en que la pelota está en el lado del club, ahora para poder ser sede del Mundial, en la Real Federación Española de Fútbol, que es quien verdaderamente tiene voz y voto en toda esta situación, la cosa se ve de forma muy diferente. "El estadio puede estar muy bien y Valencia es una ciudad perfecta para un evento así, pero esto es como si un estudiante estudia para sacar un 10 en las pruebas de acceso a la universidad, pero se presenta tres meses tarde", reconocían fuentes federativas a este medio.
Esa sentencia requiere cierto análisis. Por una parte, en la RFEF han conocido grosso modo el proyecto de estadio del Nuevo Mestalla y coinciden en que será uno de los mejores del país, pese a las dudas que dejó entre los aficionados cuando se filtró el proyecto básico. El proyecto será presentado a todo el público en diciembre, como desveló Relevo, pero en el organismo ya conocen más o menos como será dicho estadio y si hubiera llegado en tiempo y forma no habría duda de que estaría entre las 11 sedes escogidas.
El problema es que "se ha presentado tres meses más tarde", o dicho de otra forma: el club de Mestalla y las administraciones públicas, tras casi 10 años de obras paradas, han conseguido avanzar unos meses más tarde de que se cerrara el plazo de candidatura para ser sede. Así que como exponen a este medio, no, el balón no está en el tejado del Valencia, la responsabilidad de ser sede o no ahora mismo no recae en el Valencia, al menos exclusivamente.
La capital del Turia necesita que de aquí a 2028 aproximadamente ocurra algo. Algo como que la candidatura de la FIFA acepte 13 sedes españolas en vez de once, algo como que algunas de las sedes ya confirmadas, donde hay cierta polémica (Riazor), terminen por caerse a última hora. O algo como ha ocurrido en la candidatura del Mundial de Estados Unidos 2026, donde las sedes oficiales han sufrido modificaciones desde que se presentaron originalmente hasta la fecha de hoy.
Pero al Valencia no le va a bastar únicamente con hacer sus deberes (que ya es dar mucho por sentado que vayan a acabar el estadio). La RFEF no va a excluir sin ton ni son a una de las once sedes que en su día seleccionó, si estas no le dan razones para ello. Sería una injusticia para los estadios que no solo han hecho sus deberes, sino los han hecho en tiempo y forma. Desde la entidad de Mestalla y las instituciones locales están convencidas de que aquí a dicha fecha algo sucederá, la FIFA cederá, alguna sede caerá... pero que Valencia acabará acogiendo la cita. De momento, una mera ilusión. Todavía quedan seis años.