Imanol, el vecino de Orio que va camino de un busto txuri-urdin
El entrenador de la Real sigue batiendo récords, respetando la personalidad que le llevó al éxito y superando a Ormaetxea y Toshack.

¿Cómo es Imanol Alguacil? "Como le veis". Un tipo apasionado, intenso, verdadero y enamorado de la Real Sociedad. Una persona que ha sorprendido a todos. Desde Zubieta hasta el último aficionado al fútbol en España, que ha ido viendo cómo en los últimos años la Real mejoraba con un patrón, como le definen desde el club, de la casa. Un hombre que impactó por su forma de ser y por sus celebraciones, que hoy buscará un triunfo histórico ante el Barça y que ha mostrado una capacidad táctica como pocos técnicos de nuestro fútbol.
Andoni Iraola, en una reciente entrevista con Relevo, destacaba las variantes tácticas de la Real. Un ejemplo de equipo trabajado. Unai Emery, tras perder en el Reale Arena con el Villarreal, también se rindió a la forma de presionar "a pares" del cuadro guipuzcoano. "La propuesta de Imanol es excelente. Es un entrenador que ha hecho historia con la Real. Para mí es un ejemplo de cómo hacer las cosas bien. Me gusta mucho", declaró ayer en rueda de prensa Xavi.
Como es lógico, los elogios siguen llegando, pese a que Alguacil prefiere evitarlos. Nueve victorias consecutivas, la mejor racha de la historia, dan muestras de ello. "Está muy bien, pero tenemos mucho que mejorar", suele repetir en cada comparecencia. Esa es una de sus virtudes, según explican quienes le conocen. Es capaz de transmitir y convencer a los jugadores desde la cercanía, pero siempre haciéndose respetar. Es un hombre de club, pero no se casa con nadie.
Cuando la Real fichó a Robin Le Normand para el Sanse en 2016, donde dirigía Imanol, al técnico no le convenció demasiado. Fuerte y potente, pero con ciertos déficits en el juego. No se quejó. Trabajó con él, insistió en su mejora con balón y táctica, y cinceló un líder. Una de sus obras maestras. El intocable de su zaga. De una defensa que acumula cuatro partidos fuera sin recibir gol, récord histórico de la Real, y que ha sido clave en lograr 14 triunfos lejos de Donostia en lo que va de campaña, otro récord histórico para el club.
Superar a los históricos
El éxito del preparador guipuzcoano ha sido mantener su esencia, pese a que entró en la historia ganando el título de Copa del Rey 2019-20. Allí igualó a John Benjamin Toshack en títulos y se convirtió en el tercer entrenador en conquistar un trofeo, tras los conseguidos por el galés y por Alberto Ormaetxea, entrenador de la Real campeona de Liga en 1980-81 y 1981-82. Tras tocar el cielo, continuó insistiendo en mejorar y, junto al apoyo de una dirección deportiva que ha puesto a sus disposición una plantilla envidiable, ha seguido superando récords.

Recientemente, la Real de Imanol ha tocado techo histórico en victorias consecutivas (9), triunfos visitantes (14) y puntos a esta altura de temporada en Liga (38). Pero, además, el oriotarra ha superado los 100 triunfos (101) en 206 encuentros. Es decir, tiene un porcentaje de victorias de 49,02, el más alto en los más de 100 años de historia de la entidad donostiarra en la máxima competición. Benito Díaz, entrenador realista en la década de los años 20 y en los 40, le supera por décimas, pero muchos de sus partidos fueron en una etapa en la que la Real subía y bajaba de categoría.
Ormaetxea, leyenda txuri-urdin, consiguió 157 triunfos en los 324 encuentros en los que dirigió desde el banquillo entre los años 1978 y 1985. Siete temporadas inolvidables para el club (48,45% de triunfos), que le permitieron tener un busto en los aledaños del complejo deportivo de Anoeta. A pocos se les escapa ya que Alguacil va camino de tener otro junto a él, más aún si consigue salir victorioso de sus dos próximos envites: el Barça en el Camp Nou y el Real Madrid en el Bernabéu.
Toshack, por su parte, vivió diferentes etapas en el club. Nada como la primera, en la que conquistó la Copa 1987. En el camino realista del británico lucen 158 triunfos, pero también es uno de los entrenadores con más partidos en su historial: 386. Por ello, el porcentaje de 40,93% de victorias está muy lejos ya del que luce el patrón actual del barco guipuzcoano.
De Orio y orgulloso
"La única cláusula que he tenido que pelear fue con mi mujer, que me pidió por favor que los días que no tenga partido entre semana -que como sabe que vamos a entrar en Europa los vamos a tener-, aparezca al menos a comer por casa". La frase la pronunció Imanol cuando renovó el pasado mes de noviembre. El cuarto de seis hermanos oriotarras, conoce muy bien el valor de la familia, y así lo ha destacado siempre.
Los éxitos en la Real no le han cambiado. Sigue viviendo Orio, donde varios aficionados se acercaron en 2021 para celebrar el título de Copa recién conseguido. Él salió al balcón y les saludó. Como un vecino más de esta localidad en la que el deporte más seguido es el remo.
En Zubieta, los pocos días que hay entrenamientos a puerta abierta, se pasa más de una hora firmando autógrafos. No le dice que no a nadie. Y eso es lo que ha enganchado a una afición que ve en él una prolongación de la grada en el vestuario. Es uno más, como cuando agarró una bufanda y celebró el título copero.
"Gure patroi handia. 200 ta segi aurrera!", lucía junto a un enorme tifo que la Grada de Animación le dedicó cuando sumó sus 200 partidos. "Nuestro gran patrón. 200 (partidos) y sigue adelante". Como en las traineras, el patrón es el más importante. E Imanol navega con rumbo fijo hacia la historia de la Real.