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"Yo jugué con Joaquín": el entrenador que le resucitó y lo que nadie sabe sobre su vídeo viral en italiano

Excompañeros del futbolista repasan la trayectoria de un jugador que este martes pone fin a su carrera a los 41 años.

Joaquín, durante un partido con el Betis esta temporada. /EFE
Joaquín, durante un partido con el Betis esta temporada. EFE
Isabel Pacheco
Samuel Silva

Isabel Pacheco y Samuel Silva

En su casa y rodeado de los suyos, Joaquín se despedirá este martes del fútbol por todo lo alto. "Parece mentira, quién se lo iba a decir", coinciden quienes han tenido la suerte de convivir con un jugador de época que ha dejado huella allá por donde ha desfilado. Tras 23 temporadas en la élite, 'la finta y el sprint' pondrá punto final a una carrera de ensueño con un partido homenaje que reunirá a compañeros que han sido parte de su viaje. Santi Cazorla, Sergio Ramos, Héctor Bellerín o Dani Ceballos son algunos de los invitados que no han querido perderse el tributo a un futbolista que, junto a Andoni Zubizarreta, ostenta el récord de más partidos disputados en la historia de LaLiga (622).

"La gente le ha relacionado siempre con el tema de contar chistes, pero Joaquín ha sido mucho más que eso. El jugar 20 años al más alto nivel es porque ha sido un jugador muy bueno y un gran profesional", cuenta a Vicente Rodríguez, exfutbolista del Valencia, a Relevo.

"Te das cuenta de que podría haber hecho mucho más en el fútbol, pero obviamente él quería mucho a su Betis. Quizá, el haber dado el salto a un Real Madrid seguramente habría hecho su carrera mucho más grande de lo que es", señala Borja Valero, quien compartió vestuario con el '17' en la Fiorentina y que participará en su partido homenaje.

"Joaquín, habla en español que ya se buscarán la vida para traducirte. No me hizo caso"

Borja Valero Excompañero de Joaquín

"Fíjate si es competitivo que, hablando con él, su pensamiento de retirada es por no jugar más minutos. Aunque él llegue a reconocer que no puede ser titular indiscutible, él se cabrea, no le gusta. Es competitivo a más no poder. Igual muchos pueden pensar que si se queda se garantiza otro año ingresando dinero, pero él no ha sido capaz", confiesa Marcos Álvarez, ex preparador físico del Betis y uno de los grandes amigos de Joaquín.

"Siento envidia sana de verle hasta donde ha llegado. Al nivel que lo ha hecho y dónde ha podido terminar su carrera. Tengo suerte de haberle podido disfrutar. Es un recuerdo que me llevaré para siempre", dice su excompañero en el Málaga, Ignacio Camacho, que todavía recuerda con cierta nostalgia aquellas partida al fútbol-tenis. "Se picaba un montón. Siempre quería ganar, pero no era caballo ganador".

"No me esperaba una carrera tan extensa, sin ninguna duda. De joven era un poco pasota y no ponía mucho empeño en cuidarse. Con el paso del tiempo ha sido distinto y sí ha vigilado esos entrenamientos invisibles", señala Juanito, compañero, amigo y confidente del portuense, con el que llegó a compartir vivienda en sus primeros años en el Betis. "La llegada de Setién resucitó su espíritu deportivo. Le dio un rol importante en el vestuario y en el campo, y eso fue un impulso", comenta el que fuera capitán del equipo verdiblanco.

Las paellas y su primera aventura en Valencia

Anécdotas, goles y más anécdotas. El legado de Joaquín en el fútbol traspasa cualquier tipo de frontera. Enamorado de Sevilla, Valencia, Málaga y Florencia tuvieron la suerte de disfrutar de un jugador peculiar dentro y fuera de los terrenos de juego. "Cuando estaba mal se notaba muchísimo, pero si eras tú el que tenía un mal día te lo alegraba con cualquier cosa que te dijera", coinciden todos.

En la Fiorentina disfrutaron de sus últimos 'driblings' y de esas entrevistas con acento 'itañol' antes de poner rumbo a casa. Porque hasta regresar a su Betis, el destino le depararía un viaje irrepetible que comenzó cuando con 25 años abandonó el club de su vida para emprender una nueva aventura en el Valencia.

Joaquín y Vicente, durante su etapa en Valencia.  EFE
Joaquín y Vicente, durante su etapa en Valencia. EFE

"Pese a que era su primera aventura lejos del Betis no le costó adaptarse. A muchos nos conocía ya de la Selección y por eso, rápidamente se convirtió en uno más". cuenta Vicente. Por eso y porque "no tiene vergüenza ni durmiendo", Joaquín no tardó en hacer de las suyas en la capital del Turia.

"Me acuerdo que Españeta, el utillero del equipo, siempre quería entradas para ir a ver los partidos. Joaquín era uno de los que decía en voz alta 'Tengo dos entradas, ¿alguien las quiere?'. Él siempre decía que las quería y lo que hacía es que, como eran entradas que ya habían caducado y no tenían validez, las rompía delante de él. Nos echábamos unas buenas risas", rememora.

"En la época de Koeman estaba más apagado. El día de la final de Copa estábamos jodidos"

Vicente Exjugador del Valencia

Amante de la paella valenciana, "era de buen comer", su etapa en Valencia estuvo marcada por su complicada relación con Ronald Koeman. "Fue la patada en el culo más gorda que he tenido en el fútbol. No sé por qué ese hombre tomó esa actitud, no solo conmigo, sino con todos", recordó Joaquín en su programa en Antena3 'La penúltima y me voy'. Aquellos seis meses en los que el holandés estuvo al frente del banquillo valencianista, debilitaron mentalmente a un futbolista que, por un tiempo, dejó de ser el de siempre. "Estaba más apagado. Cuando un jugador no juega lo pasa mal. A él y a mí, si mal no recuerdo, Koeman nos dejó fuera de la convocatoria para la final de la Copa del Rey. En el camino del autobús al estadio estábamos cabreados y jodidos", cuenta Vicente.

"Fue una pena que no le cogiera ese Valencia ganador. A nivel de títulos puede que haya tenido mala suerte con los momentos, tanto allí como en la Selección. En 2008 estaba en buen momento, pero Luis (Aragonés) pensó en limpiar un poco el ambiente y tomó la decisión de sacar a siete u ocho. No quería problemas y metió gente de un perfil que aceptaba no jugar", señala Juanito sobre esos años de Joaquín.

"Pudo jugar en los dos grandes de España, Madrid y Barcelona, pero también en la Premier y no sólo en el Chelsea. Era joven y cuando despuntó en el Mundial de Corea, también estaba el Manchester, que al final firmó a un Cristiano que no era muy conocido", señala el excentral bético sobre esos primeros pasos del portuense en la élite. "Tuvo la ilusión de jugar en el Real Madrid, pero van pasando los años y las circunstancias cambian. Quizá tampoco él se esperaba ser tan leyenda en el Betis. Ya es grande, pero con el paso del tiempo incluso se lo valorará más como pasó con Del Sol o Gordillo", añade Juanito sobre esa relevancia que ha ido adquiriendo el '17' en el club verdiblanco.

Juanito y Joaquín, durante una pretemporada con el Betis.  ABC
Juanito y Joaquín, durante una pretemporada con el Betis. ABC

Con sus disfraces rumbo a la Costa del Sol

Cinco temporadas más tarde y con la segunda Copa del Rey en su palmarés, Joaquín fichó por el Málaga en junio de 2011. Presentado como uno de los grandes fichajes de Al-Thani y con La Rosaleda a rebosar, su llegada a la Costa del Sol coincidiría con los mejores años del conjunto boquerón. "Lo que más me sorprendió de él fue su alegría. ¡Cómo era de alegre en el campo! Le gustaba mucho el cachondeo, pero a la vez era el primero en entrenar y el tío que más corría", confiesa Camacho.

"La gente le paraba por la calle para contarle chistes"

Ignacio Camacho Exjugador del Málaga

Porque Joaquín no sólo aportó calidad a un vestuario que aún recuerda aquellos modelitos tan característicos del verdiblanco ."Un día vino disfrazado de jeque. Otro se presentó con un traje… Nos acostumbraba a estilos diferentes. Era su forma de vivir. Recuerdo que la gente me preguntaba, '¿Pero cuenta muchos chistes?' Y la verdad era que sí. Cada día traía uno nuevo. Nosotros le decíamos, ¿pero cómo puede ser que cada día tengas uno distinto? Él decía que la gente lo paraba por la calle para contárselos", señala Camacho.

Joaquín, durante el partido contra el Borussia Dortmund en Champions.  EFE
Joaquín, durante el partido contra el Borussia Dortmund en Champions. EFE

El primero en apuntarse "a una jarana", su relación y trato con los más jóvenes también le hacían diferente. "He vivido con veteranos que eran muy exigentes, pero que luego no te daban bola a nivel personal.  Joaquín, que tiene ocho años más que yo, era una persona que a través de su forma de ser te llegaba. Era un jugador que en el campo te exigía, pero que no te hablaba de malas formas por ser más joven".

Las entrevistas en italiano de 'Giocchino'

A las puertas de disputar con el Málaga unas semifinales de Champions, en 2013 se embarcaría en una de las grandes retos de su carrera futbolística: su fichaje por la Fiorentina.

"En el vestuario sabían algo de él, pero no eran conscientes de qué significaba tener a Joaquín en el equipo tanto futbolística como personalmente. Desde el primer día empezó a comportarse como es él. Se soltó mucho con el idioma y los italianos se morían de la risa con todas las bromas que hacía en el vestuario", apunta Borja Valero.

Tanto se soltó el de El Puerto de Santa María que sólo unos meses después de su llegada, se atrevió con el italiano en una de las entrevistas postpartido más icónicas del andaluz. "Yo siempre le decía, 'Joaquín, habla en español que ya se buscarán ellos la vida para traducirte y así estás más tranquilo que aquí a la gente le gusta mucho meterse con los que hablan mal. 'Vale, vale', me decía. Hasta que un día se tiró a la piscina y lio una increíble hablando en italiano (risas). Luego el cabrón me echó la culpa de que yo le había animado", recuerda Borja Valero.

"Durante la entrevista, me acuerdo que Joaquín estaba muy feliz por la victoria contra la Juventus y por eso se atrevió a hablar en italiano. Los aficionados de la Fiorentina lo amaban. 'Giocchino' le decían", apunta Angelo Ted Venturi, periodista del club que realizó aquella divertida entrevista a Joaquín.

"Eso le pasa a otro y no se le da esa importancia. Pero él pierde la vergüenza rápido y tiene ese punto cómico que hace que trascienda. Lo que la gente no sabe es que luego lo consiguió hablar muy bien", remata Juanito sobre uno de esos momentos que se hicieron virales cuando ese término todavía no se había extendido.

Jamón y vino para un futbolista único

Su adaptación al fútbol italiano no resultó tarea sencilla. Con un sistema de juego que no le beneficiaba ("no estaba acostumbrado a tener que atacar y defender en la misma banda"), a nivel familiar también le costó encontrar acomodo en un nuevo país. "El primer año se buscaron una casa que estaba bastante aislada. No tenían contacto con la ciudad, con la gente. El segundo año se buscaron una en el centro, a 50 metros del Ponte Vecchio y ahí empezaron a vivir Florencia de otro modo", dice Borja Valero. "¿Qué si me llevé a Joaquín a hacerle un tour por la ciudad? No era muy fan de caminar por el centro y ver cosas históricas", añade entre risas. "Eso sí, lo que no faltaba nunca en su casa era el jamoncito, el vino y el queso. Lo de comer antes y los entrenamientos por la tarde no lo llevaba muy bien".

Joaquín, durante su etapa en la Fiorentina.  EFE
Joaquín, durante su etapa en la Fiorentina. EFE

Un espectáculo en los entrenos, ("he visto a pocos con esa facilidad para regatear e irse por la derecha o por la izquierda"), la aventura de 'Giocchino' en Italia llegó a su fin con una llamada telefónica. "Hubiera sido un jugador espectacular en ese equipo que estábamos construyendo con el nuevo entrenador, pero él ya tenía metido en su cabeza que quería volver a su casa, al Betis. No hubo manera de que se quedara con nosotros", confiesa Borja. En 2015, el hijo pródigo regresaba a Sevilla.

Con 41 años y ocho temporadas después, este martes se despide del fútbol quien ha demostrando que en esto del balón no hace falta mirar el carnet de identidad. "Desde que llegué al Betis como preparador físico, a los que tienen una edad avanzada y están en el ocaso de su carrera, hablo con ellos y les digo que es preferible quitar algunas sesiones o quitar cargas para que el jugador esté bien. A esas edades no necesitan el mismo entrenamiento que el resto, el conocimiento les hace ahorrar esfuerzos. No recuerdo una sesión en la que Joaquín se haya quitado. Siempre era el primero en ejecutar un ejercicio", cuenta Marcos Álvarez, que estuvo en el club verdiblanco entre 2016 y 2020.

"Duerme mucho. Tiene un don para eso. Es capaz de echarse una siesta de tres a ocho de la tarde"

Juanito Excapitán del Betis

Juanito, otros de sus grandes amigos, apunta otro secreto de esa longevidad del portuense. "Duerme mucho. Para mí es clave. Tiene un don para eso. Es capaz de echarse una siesta de tres a ocho de la tarde, pero luego es capaz de coger la cama otra vez a las 11. Tiene una capacidad única para dormir", afirma entre risas el gaditano, que también resalta otras virtudes físicas de Joaquín: "Es muy resistente a las lesiones, no ha tenido ninguna gorda en su carrera. Está hecho de acero. Además, siempre ha sido muy fuerte y exigente. Todavía no acepta chupar banquillo y eso es clave para llegar a la edad que ha llegado".

Extintores, gafas de bucear, collarines, muletas o el famoso baile del malecón, "anécdotas tiene millones", el fútbol español se pone en pie para rendir homenaje a un jugador de leyenda y que como dice Marcos Álvarez, pase el tiempo que pase, "seguirá siendo el de siempre".