DEPORTIVO ALAVÉS

Kike García, el delantero con más de 200 partidos en Primera que recoge aceitunas y juega a la petanca: "Ahora empieza la vendimia y porque estoy aquí, si no iba"

El veterano jugador del Alavés repasa sus orígenes y confiesa que para él, el grupo está por encima de hacer goles.

Kike García, durante un partido con el Alavés. /Deportivo Alavés
Kike García, durante un partido con el Alavés. Deportivo Alavés
Isabel Pacheco

Isabel Pacheco

Dieciséis temporadas en el fútbol profesional no son suficientes para que Kike García (1989, Motilla del Palancar) se siga emocionando cada vez que pone un pie sobre un terreno de juego. "Sigo estando nervioso y teniendo ese cosquillo en la tripa que hace que igual vayas al baño cuatro o cinco veces", confiesa el delantero del Deportivo Alavés en una conversación con Relevo.

Bautizado como "el obrero del gol" porque, cómo él mismo dice, "soy un currante del fútbol y alguien que lo da todo", la humildad sigue acompañando a este futbolista que, del Real Murcia, pasó por los vestuarios de Middlesbrough, Eibar y Osasuna. Una de las voces más autorizadas del Alavés, Kike sigue siendo ese niño que cada vez que baja al pueblo se pone las botas para irse a recoger aceitunas con los suyos. "Ahora va a empezar la vendimia y porque estoy aquí, pero si no iba".

¿Pensé que eras del norte?

Será por todos los años que llevo aquí, que ya son casi nueve. Todos se piensan que soy del País Vasco, pero soy de un pueblo de Cuenca, Motilla del Palancar.

Quizás igual también lo creía por ese carácter tan guerrillero que tienes siempre en el campo.

Los valores que igual demuestro sobre el campo son un poco pasional, como el fútbol de aquí. De dejarte la vida, de luchar todos los balones… Por eso mucha gente se piensa que soy de aquí y lo tienen que buscar en Google.

La mayor parte de tu carrera la has desarrollado en clubes del norte. Eibar, Osasuna, Alavés... ¿qué tienen de especial los equipos de allí?

La fidelidad que le tienen los aficionados al equipo de su ciudad. Cuando vas a Eibar, toda la ciudad va a Ipurúa a ver al equipo. Cuando vas a El Sadar, es brutal cómo la gente llena el estadio. Aquí en Mendizorroza se respira fútbol, te encanta jugar aquí. Ese sentimiento de pertenencia al club de tu ciudad al jugador le llega. Te sientes súper feliz y en deuda con ellos y tienes que darlo todo en cada partido. Es mi manera de verlo y me siento muy identificado con el futbol de aquí, que es el que más me gusta.

Kike García y las aceitunas en el pueblo. Relevo

Me decías que eras de un pueblo de Cuenca, Motilla del Palancar. ¿Los tuyos siguen viviendo por allí?

Sí. Mis padres, mis hermanos, mis amigos. Todos están allí. Cuando tenemos parón, como este último que hemos tenido hace poco, me suelo ir a Motilla. Es una paliza de viaje, porque son casi seis horas y vamos con los niños, pero me gusta estar con mi familia, con la gente del pueblo y con los abuelillos que van al parque y te preguntan que 'qué tal todo'. Soy muy feliz allí y siempre trato de ir cuando se puede para que mis hijos también mamen lo que es el pueblo y de dónde son sus padres.

"Para mí es un orgullo seguir yendo a coger aceitunas con mis padres y mis hermanos"

Kike García Jugador del Deportivo Alavés

Me han chivado que cuando vas a Motilla te vas a recoger aceitunas con tu padre

Sí, estas Navidades volveré a ir. Ahora va a empezar la vendimia y porque estoy aquí, si no también iba. A mi padre le gusta el campo, se desestresa, sale de casa. Somos una familia trabajadora. Desde niño mis hermanos han estado trabajando y no se nos caen los anillos. Cada vez que voy lo hago super encantado porque encima somos cinco hermanos y nos lo pasamos bien, no nos aburrimos. Para mí es un orgullo seguir yendo con mis padres y con mis hermanos a hacer esa labor.

¿Os tenéis que levantar muy temprano para ir a recoger aceitunas?

Depende de si hay escarcha, si no hay… Te vas, te llevas los utensilios que vayas a usar, el almuerzo, que también es súper importante, y eso es un poco lo que es ir a vendimiar.

Al pueblo no solo vas a coger aceitunas. Hace poco se hizo viral una foto tuya jugando a la petanca con algunos vecinos

Fue este año, en las fiestas. Del 1 al 6 de septiembre han sido la fiestas patronales. Todos me escribían diciéndome 'venga, que es el campeonato de petanca'. Me gusta estar con la gente que lo practica, porque son gente mayor. Da gusto estar con ellos. Yo cuando era niño los veía. Me gusta mucho compartir tiempo con ellos y la pena que tengo es que la gente se va haciendo más mayor y gente con la que estabas, por ley de vida, ya no están.

¿Se te da bien?

La verdad es que no (risas). Sí tenía buena mano, pero es que los demás la tienen mejor. Se rieron un poco de mí y ya está. Te ganan cuando quieren.

Kike García y las partidas a la petanca con los vecinos del pueblo. Relevo

En estos tiempos donde la mayoría de futbolistas optan por vacaciones más paradisíacas o Ibiza, imágenes como la tuya jugando a la petanca resultan muy entrañables

Sí, bueno, pero el que va a Ibiza tampoco tiene nada malo. Cada uno va donde quiere, donde es feliz y yo lo soy en mi pueblo. Cada uno tiene la libertad de ir a donde quiera y no por eso está bien o mal.

Tu nombre siempre ha estado relacionado con eso de «obrero del gol», ¿te molesta?

No, qué va. Soy un currante del fútbol, alguien que lo da todo. Está claro que lo que más me gusta también es hacer goles, pero yo soy de los que piensan que hay que hacer muchas cosas antes de llegar al gol. He estado en equipos en los que hay que hacer más cosas para cumplir los objetivos. El año que hice más goles fue en Eibar, que anotó 12 sin tirar penaltis, que para mí fue una cifra muy alta, pero descendimos. Eso no me vale. Primero hay que conseguir el objetivo, que es permanecer en Primera División y para conseguir eso, pues cada uno tiene sus metas.

"Me definiría como un tío que se deja el alma en cada partido"

Kike García Deportivo Alavés

Todos coinciden en que eres un compañero de diez y que no ves a los demás como una competencia. La temporada pasada ayudaste mucho a Samu Omorodion y ahora estás muy pendiente de Toni Martínez. Los dos juegan en tu misma posición.

Que te voy a decir yo de Samu Omorodion. Me parece un chico espectacular que vino joven, que le faltaba mucho y al debía ayudarle. Creo que le ayudé en todo lo que pude y le fue bastante bien. Yo no puedo estar mal con un compañero con el que al final paso más tiempo que con mi familia. Creo que tiene que primar el equipo, el grupo y luego es una persona la que decide a quién pone. Cada uno puede pensar de mil maneras, pero yo creo que lo que no puede haber es mal rollo por esa competencia. Hay que tratar de ayudarnos entre todos. Hay mucha gente joven en el equipo a la yo les puedo ayudar porque sé lo que están pasando. Estoy super agradecido porque llevo muchos partidos en Primera División y sé lo que es. He ido a Cornellá, al Reale Arena, a San Mamés... Desde ese punto de vista de la experiencia, ayudarles con lo que se van a encontrar.

¿Cómo te definirías como jugador?

Una estrella ya sabemos que no. Me definiría como un tío que se lo deja todo. Que se deja el alma en cada partido, que luego puede estar más o menos acertado, pero soy muy fiel a mis principios: darlo todo, pelear, ayudar a mis compañeros a estar en la zona de gol, intentar meter goles... un poco eso.

Kike García, el obrero del gol. Relevo

¿Eres de los que se va fastidiado a casa cuando no tiene un buen partido o no está acertado de cara a puerta?

Sí, claro. Si marco un gol y luego fallo otra, le doy más vueltas a la que fallo que a la que meto. Pero eso creo que nos pasa a todos los delanteros. Ahora ya menos porque luego vas a casa, estás con la familia, con tus hijos y te evades un poco. Pero es normal. En su día, Messi y Cristiano también fallaban.

¿Crees que ha evolucionado la posición de delantero?

Sí, creo que sí. Ahora todo el mundo tiene que correr por el equipo. Todo el mundo ya está súper preparado. Todos tienen ya a su nutricionista, a su preparador físico... Ya no vale, a no ser que seas muy muy determinante y esos son los que pueden ahorrarse una carrera. Pero en sentido, creo que ha evolucionado, que todos somos un portento físicamente y ya no solo en la élite.

Kike García, un veterano que ayuda a los más jóvenes. Relevo

Precisamente, tú llevas muchos años en la élite, ¿te sigues emocionando cada vez que saltas al terreno de juego?

Me emociono mucho y sigo estando nervioso. Ese cosquilleo en la tripa, que vas al baño igual cuatro o cinco veces. Creo que es lo que engancha. El competir, el ambiente ya del partido, los nervios, la afición... Es brutal lo que se siente y ojalá que pueda estar más tiempo. Vengo a entrenar y ya cuando el míster pone que hay partidos reducidos o que hay campeonatos de partidillos cortos ya me digo 'tengo que ganar, tengo que hacer goles' que si no luego vienen Benavides y Nahuel (Tenaglia) y me pican. El gusanillo es lo mejor y cuando se juntan con el grupo de trabajo que tenemos y con el cuerpo técnico, la verdad que todo se lleva mejor y se tiene más ilusión.

Las aceitunas, ¿cuándo las vas a llevar al vestuario?

Lo que me están pidiendo es queso y aceite. Lo voy a tener que traer.