El impacto y la patada de un ertzaina a Amaya en el Real Sociedad - PSG por los que claman justicia: "Si ven el vídeo y no reabren el caso…"
Joseba Novoa, marido de la aficionada del equipo blanquiazul, relata para Relevo el infierno que su familia vive desde el pasado 5 de marzo.

El pasado 5 de marzo, en los prolegómenos del Real Sociedad-PSG, la vida de Amaya y la de su familia dio un giro de 180 grados. "Parecía que moría algo", reconoce a Relevo su marido Joseba Novoa. Esta aficionada de la Real no solo recibió el impacto en la cabeza de un proyectil disparado por la Ertzaina, sino que posteriormente, tal y como se puede apreciar en un video, fue pateada en el suelo. Joseba Novoa relata para Relevo el infierno que han vivido desde entonces y solo pide una cosa: justicia. Aunque tampoco está muy convencido de poder lograrlo.
EH Bildu y Sumar piden investigar y depurar responsabilidades en la #Ertzaintza tras la emisión de estas imágenes de la carga policial que les ofrecimos el martes en Telenorte. pic.twitter.com/bedNnoklnl
— RTVEPaisVasco (@RTVEPaisVasco) June 28, 2024
¿Cómo está Amaya?
Poco a poco se va recuperando. Lo que pasa es que es un proceso muy lento. Ya nos avisaron e intentamos hacernos a la idea de que va a ser lento. Su objetivo es que llegue septiembre y que le den libertad, es decir, que pueda salir sola a la calle, que no tenga que salir acompañada de alguien y que pueda conducir. Eso es lo que ella quiere. A día de hoy, de momento, no la veo como para poder salir sola. Hay momentos en los que está muy bien, pero de repente se cansa el cerebro, no puede hablar y le entra como un cansancio extremo. Poquito a poco.
"El proceso de recuperación es muy lento. Su objetivo es que llegue septiembre y que le den libertad, es decir, que pueda salir sola a la calle y que pueda conducir. Eso es lo que ella quiere. A día de hoy, de momento, no lo veo"
¿Cómo es su día a día?
Por las mañanas es cuando más le cuesta arrancar. Se levanta con bastante dolor de cabeza. A partir de las once es cuando ella se empieza a sentir mejor, empieza a hacer cosas. Es hiperactiva. Hace todo lo que puede, pero le tienes que frenar porque si le dejas hacer todo lo que quiere, le viene la vuelta y a la hora y media, le va a pegar el bajón. Come y echa siesta, algo que en la vida había echado. Pero son siestas de dos, tres horas. No consigo despertarla porque está hecha polvo. Tenemos que hablar con el neurólogo porque es como tiene parálisis del sueño y lo pasa mal. Por la tarde, vamos al parque con el niño, solemos quedar con los amigos y vamos a ver a su madre.
¿Cómo se siente ella?
Me dice que soy su carcelero. Es muy independiente. Le encanta conducir. No poder hacerlo, lo lleva mal. Le encanta salir a pasear con sus cascos y tampoco puede hacerlo. Tiene que salir acompañada de alguien y no le gusta que molestemos a la gente. Es lo que peor lleva.
¿Qué secuelas va a tener?
En principio, el neurocirujano nos dijo que la recuperación podía ser de dos años. Ese día se te cae el mundo encima. ¿Secuelas? Esperemos que no queden. No lo sabemos. Tenemos la esperanza de que se recupere del todo, que pase el tiempo que tenga que pasar, que pueda volver a su vida normal, trabajar en su trabajo, que es lo que más adora en el mundo, pero el miedo está ahí.
Echamos la mirada atrás, a ese 5 de marzo. ¿Qué pasó?
Ese 5 de marzo parecía que moría algo. Yo fui pronto al campo, a eso de las cinco de la tarde. A mí me daba miedo que mi hijo fuera a ese partido. Aingeru quería ver a Mbappé, el ídolo de todos los niños. Como me daba miedo, le dije a Amaya: 'Voy, me adelanto y sobre las siete o así te digo cómo está el ambiente y si vienes o no'. Estaba todo muy tranquilo. Le llamé y le dije que viniera, que le esperaba en la puerta del topo. Estuvimos tomando algo y nos encaminamos a la entrada. Entré yo con el enano y casualidades de la vida, no le cargaba la tarjeta. La cobertura en Anoeta es muy mala. Amaya tuvo que bajar a la explanada para coger un poco de cobertura en el móvil y estando esperando eso, ahí es donde la Ertzaintza, desde mi punto de vista, incomprensiblemente, hizo una carga, utilizando un material antidisturbios, incluso perdiendo una parte del mismo, algo que ellos mismos reconocen. Como se ve en las imágenes lo hace en un momento en el que la gente está yendo al estadio con tranquilidad. Cuando Amaya se da cuenta de que los ertzainas iban corriendo hacia ella, intentó salir corriendo. Es evidente que recibe el impacto por el lado izquierdo. Es un proyectil de foam, por el tipo de potencia por el que sale desplazada Amaya lateralmente, por el tipo de daño externo que tiene. El pabellón auditivo lo tenía totalmente inflamado, enrojecido, pero sin erosión. No había nadie tirando objetos por el lado izquierdo, los únicos, la Ertzaintza.
"La cobertura en Anoeta es muy mala y no se cargaba la tarjeta de Aingeru. Amaya tuvo que bajar a la explanada para coger un poco en el móvil y estando esperando eso, ahí es donde la Ertzaintza, de manera incomprensible, hizo una carga"
Como veía que no llegaba, le llamé y me dijo que había recibido un pelotazo. Salí corriendo y allí me la encuentré. Pedí una ambulancia para que la atendiesen. Ella solo quería entrar a Anoeta para estar con su hijo. Estaba en shock. Solo quería estar con su hijo. Yo ahí empecé a ver unos síntomas de traumatismo craneal, que empezó con somnolencia, con dificultad en el habla… Le dije a mi hijo que nos íbamos a casa y no le tuve que insistir mucho porque él se dio cuenta de que la ama no estaba bien. Amaya se pensaba que la llevaba a casa y de camino, entramos en el Comarcal. Lo más duro fue dejarla allí porque no podía dejar solo al niño. Tuve la fortuna de que un enfermero es amigo nuestro y eso me dio tranquilidad. 'En cuanto sepa algo, te llamo', me dijo. Al rato me llamó la médico y me dijo: 'Lleva a Aingeru con algún familiar porque Amaya va para la UVI. Tiene hemorragia cerebral'. Eso fue el 5 de marzo.
Ahí comenzó un infierno…
Sí. Nunca piensas que te pueda suceder eso cuando eres una persona súper precavida como es el caso de Amaya y el mío. Cualquiera que nos conoce, sabe cómo somos. Pero luego, lo que ha venido con posterioridad… Jamás pensé que no podría creer ni en la justicia ni en la policía. De los políticos ya me iba a haciendo una idea y al final me han demostrado lo que son.
¿Qué ha sido lo más difícil de asimilar?
La historia personal que tenemos nosotros. Quien lleva el peso de la casa, el cuidado de nuestro hijo, es Amaya porque yo tengo unas lesiones en la espalda y hay muchas cosas que no puedo hacer. Al no estar Amaya y no poder hacerlas, sientes una rabia y una impotencia que no te puedes imaginar.
¿Qué sientes?
Nos hemos sentido abandonados, apaleados… Cada vez que salían en prensa bien Erkoreka, consejero de Seguridad, o el responsable de comunicación de la Ertzaintza, era una mentira más. Y piensas: 'No tienen suficiente con haber cometido un fallo, sino que, poco menos, intentan culpar a la persona que lo ha sufrido'. Por suerte, he podido sacar el video y que la gente haya visto la verdad. Y demostrar qué estaba haciendo Amaya, que no estaba haciendo nada y que recibió el impacto de un proyectil sin venir a cuento. No solo el impacto, sino que luego le patearon en el suelo. Nunca piensas que te puede pasar hasta que te pasa, pero todo aquel que vaya a Reale Arena, que piense que le puede pasar a él. Los hechos ahí están.

Lo que más duele son las mentiras. Igual yo soy el iluso: 'Es un accidente', piensas de primeras. Yo tenía claro desde un principio que había sido por el impacto a escasa distancia, pero piensas: 'Igual el Ertzaina se ha tropezado, iba exaltado...' Puedes llegar a entender que es un accidente. Pero luego vas viendo que ese accidente es por una negligencia. Pienso que esa carga nunca se tenía que haber producido. Luego, el remate final, es la patada. Si en un principio, ellos nos reconocen que ha sido una 'cagada', que eso no tenía que haber sucedido, que iban a mirar los protocolos, una explicación, un reconocimiento… pero que intenten desprestigiar a mi mujer, diciendo que no se le veía porque había una lluvia de botellas y piedras y estaba en una zona… Ese tipo de mentiras duelen mucho.
Os proporcionaron incluso un video editado en el que se eliminaban algunas imágenes que podían ser concluyentes, ¿no?
El video que nos mostraron a nosotros comenzaba con el lanzamiento de una botella. Yo discutí con el director de Asuntos Internos de la Ertzaintza porque yo le decía que no podía ser que el lanzamiento de una botella fuese el origen de una carga policial. Yo lo hice desde el desconocimiento, pero le preguntaba por la ley de proporcionalidad. No puede ser que alguien lance una botella y tú no tengas esa capacidad de control y profesionalismo de decir, vamos a aguantar. Si hubiera habido miles de personas, que temes por tu vida, vale, pero las imágenes están ahí. Esa carga es una burrada. Y que edites un video, en el que lo primero que me enseñes es un lanzamiento y que luego, estuviese totalmente difuminada la imagen del ertzaina que le patea la cabeza… duele mucho.
¿Quién os iba a decir a vosotros, aficionados al fútbol de toda la vida, que un partido os iba cambiar la vida?
Pues sí. Nunca lo piensas. Yo, en su día, cuando hice socio a mi sobrino y a mi hijo, mi sueño era que el día de mañana, cuando yo fuese mayor, que ellos recordaran que yo los llevaba a Anoeta de pequeños y que tuviesen esa vivencia bonita. Lo que han conseguido es que mi hijo haya cogido miedo. Por ejemplo, no quiso ir al partido del Real Madrid. Quería ir a un partido más tranquilo. Yo he vuelto. Tengo claro que soy de la Real, es mi pasión. No van a conseguir que no vaya. Y tengo claro que el día que pueda Amaya va a ir a Anoeta y lo disfrutaremos, como lo hemos hecho hasta ahora.
"La Real, al principio, nos llamaba mucho, interesándose por Amaya, pero desde que sacamos el video... A día de hoy ni se han puesto en contacto conmigo ni han sacado una nota condenando los hechos... Te duele mucho"
¿Cómo ha sido el trato de la Real?
En un principio, inmensamente agradecido cuando sucedió lo de Amaya. Estuvo realizando llamadas telefónicas interesándose. Esos días eran una locura para mí. No estaba acostumbrado a recibir tantas llamadas. 'Por lo menos el presidente se reocupa', pensaba. Pero todo ha pasado a otra fase. El día que se publicó el video de la patada, le llamé a Jokin, intenté hablar con él, pero se entrecortaba la llamada. Me dijo me llamaba al día siguiente, que no veía la patada en ese video, que tenía muy mala imagen, que me llamaba. A día de hoy ni se han puesto en contacto conmigo, ni han sacado ningún tipo de nota la Real lamentando los hechos, que no puede ser que una aficionada que va a un campo de fútbol, que le peguen, ya no con un proyectil, que puede ser un accidente o no, pero lo que es aberrante es que te pateen en el suelo y eso es evidente. Como presidente del club, no haya salido diciendo que esto no puede suceder. Te duele mucho.
¿Cómo está vuestro hijo?
Lo ha ido soltando a su manera. Es un chaval muy jovial. Es mi hijo, qué voy a decir. A veces le riño porque le tienes que reñir, pero es muy bueno. Ha ido sacando esa rabia. Nunca dormía con nosotros en la cama. Ahora, sin embargo, quiere dormir en nuestra cama, entre Amaya y yo. Él, a su manera, lo va sacando.
¿Crees en la justicia?
¿Ahora mismo? No. Si una jueza, después de lo que pasó con Amaya, ha sobreseído el caso, hemos recurrido, lo vuelve a sobreseer y tenemos que recurrir a la Audiencia Provincial… Yo de justicia no entiendo mucho, pero si te provocan una hemorragia cerebral y dos fracturas craneales y la contestación es que no se reabre el caso porque son lesiones breves y que no hay autor conocido, si no investigas, jamás lo vas a conseguir saber. Después de ver el video, espero que se abra y que se tomen las medidas que se tengan que tomar y que los responsables que le han hecho esto Amaya, que reciban lo que tenga que recibir, ni más ni menos.
¿Crees que llegará ese día?
No, porque cada vez que pueden dar un paso para poder solucionarlo, lo único que hacen es intentar tapar más. El otro día, el Consejero del Interior tuvo la oportunidad de haber dado un paso adelante. Yo creo que él no debería haber dado la cara. Lo he dicho mil veces. Para mí el principal responsable es el señor Erkoreka, que es el que mintió sobre los hechos. El nuevo consejero mandó una carta y creo que con buena fe, pero lo que había en esa carta me dejó, primero, helado, y luego se me fue hirviendo la sangre. Que ponga que la Ertzaintza siempre actúa en base a los protocolos que tienen establecidos y que han actuado así… Hombre, usted ya ha visto el video y me puede reconocer que ha visto cómo un Ertzaintza le pateaba la cabeza a mi mujer en el suelo. Ahí podía haber dicho: .'Esto no puede suceder, vamos a tomar las medidas que vamos a tomar' Si en esa carta no pone nada de eso, fe ninguna.
Y, ¿tú que sientes? ¿rabia, enfado…?
De todo. Siento frustración. Lo hablaba recientemente con mi ama y le preguntaba: '¿Cómo educo yo a mi hijo?' Me he criado en base a unos pilares de respeto a la ley, a la policía. Ahora mismo, de verdad, sé que no todos los policías son como ese personaje, pero te surgen muchas dudas y piensas: 'Si el día de mañana mi hijo tiene un problema, ¿la policía va a responder?' Has pasado este mal trago, pero lo que te preocupa es el futuro de tu hijo. Con el tiempo espero que todo se ponga en su sitio, todos mis pensamientos en la cabeza vuelvan a su sitio, pero ahora mismo piensas mil cosas y ninguna buena.
¿Volverás a creer en la justicia?
El tiempo lo dirá.
¿En qué punto está el proceso?
El 28 de octubre es la vista para saber si la Audiencia Provincial decide reabrir el caso o no.
¿Qué sensaciones tenéis?
Que el video es muy evidente. No sé cómo explicarlo. Si no reabren el caso sería muy escandaloso. Después de ver el video. Ni el de Interior ni los políticos se han dado prisa para pedir explicaciones. Sí que ha habido dos partidos políticos que han pedido en sede parlamentaria, pero al resto parece ser que no les ha importado que hayan mandado a una mujer a la UVI.
¿Ese silencio es lo que más duele?
Sí, claro. Estás ahogándote en el mar y hay gente pasando alrededor tuyo y no te ayuda. La gente que me está ayudando a día de doy no se pueden hacer una idea del salvavidas que le están echando a nuestra familia. Es así. Todos valoramos una apariencia. Ves a Amaya, me ves a mí, al niño, pero no sabemos valorar lo que va por dentro. Nadie le va a ver mal a Amaya en la calle o a mí, pero te puedo asegurar que esto no se lo deseo al peor de mis enemigos.
"Amaya quiere que se acabe ya, no quiere saber nada. Seguramente igual no lo pueda conseguir, pero, por lo menos, podré mirarle y decir que he hecho todo lo que he podido"
¿Y Amaya qué piensa de todo eso?
Que acabe ya. No quiere saber nada. Cada que me oye que voy a hablar con un periodista: 'Joseba déjalo, que no vamos a sacar nada' y yo, el día que pasó eso, dije que no iba a parar hasta conseguir justicia. Seguramente igual no lo pueda conseguir, pero, por lo menos podré mirarle y decir que he hecho todo lo que he podido.