Marcao y Tecatito serán los "refuerzos" para la final en Vigo
Ante la imposibilidad de inscribir a nuevos jugadores para el partido ante el Celta el regreso de ambos futbolistas se antoja fundamental.

Desde hace más de un año las lesiones han mermado al Sevilla. Ya la temporada pasada Julen Lopetegui tuvo muchísimas dificultades para recomponer un equipo con 10 ausencias de media y desfondado por un calendario que no daba un respiro. Sampaoli en menor medida, no ha podido esquivar este infortunio que persigue al club demasiado tiempo. Hay dos partidos importantes antes de cerrar este maldito año, pero hay una fecha marcada a rojo por el cuerpo técnico: el 30 de diciembre en Balaídos. Y para esa final podrá contar con dos "refuerzos" que deben elevar el nivel del equipo. Marcao y Tecatito estarán en tierras gallegas.
El mejicano última la recta final para su recuperación. Tras unos días de descanso en su país, la próxima semana comenzará a tocar balón en solitario y en el club están convencidos de que si no hay retroceso podrá estar a disposición del entrenador. El extremo, petición expresa de Julen Lopetegui que ya lo conocía de su etapa en Portugal, cayó lesionado el pasado 18 de agosto. Ese mismo día, fue operado de una fractura del peroné y rotura de los ligamentos del tobillo por el doctor Najarro.
El brasileño se incorporará a la dinámica de grupo en unos 9 días aproximadamente. Es cierto que el cuerpo médico quiere ir con cautela con un jugador que ya ha estado ausente durante muchas semanas esta temporada. Recordemos que ya en pretemporada tuvo que parar por una microrrotura en la unión miotendinosa del isquiotibial de su pierna izquierda y no pudo debutar hasta principios de octubre precisamente con la llegada de Sampaoli al banquillo sevillista. Solo un mes después, caía de nuevo frente al Manchester City diagnosticándole los servicios médicos una rotura fibrilar en el biceps femoral de la pierna derecha. Hay tiempo por delante, y si nada ocurre al igual que con su compañero, el central sí será titular ante el Celta.
La lucha contrarreloj del Tecatito Corona
Tras notar el giro de su tobillo y escuchar ese crack habitual, a Jesús Corona se le cayó el mundo encima. Mientras esperaba a que la ambulancia entrara en el Ramón Sánchez-Pizjuán y durante el consuelo de sus compañeros, su mente no podía dejar de pensar que el Mundial había terminado para él.
Tras ser operado esa misma tarde y conocer el diagnóstico, se autoconvenció de que con esfuerzo, trabajo y muchas horas de gimnasio, tendría opciones de representar a su país en Catar. Y así se lo hicieron ver también desde su federación, que mediante una llamada confirmaban que lo esperarían hasta el último momento. Ahí comenzó la cuenta atrás, largas sesiones de trabajo en el gimnasio, en la piscina, rehabilitación con los fisios y muchos días en tres sesiones. También se llevaba trabajo a casa, donde tiene un gimnasio instalado y así progresaba aún más. A veces había que pararlo. Pero no pudo ser. Ahora acelera para ser pieza clave en el Sevilla y regresar con su país.