Borja Mayoral, su reconciliación con el Bordalismo y un cambio de vida para ser pichichi: "Este es el verdadero Borja"
El delantero de Parla es el máximo goleador de LaLiga. Quienes mejor le conocen explican sus secretos.

Julio de 2023. Los caminos de Borja Mayoral y el Getafe parecían condenados a separarse. La falta de feeling del delantero con Bordalás era total tras haber sido suplente en la recta final del curso 2022-23 y el técnico le pedía a la dirección deportiva otro perfil de delantero.
Enero de 2024. Borja Mayoral es un ídolo en Getafe, el máximo goleador de LaLiga (14 tantos, empatado con Bellingham y Dobvyk) y se deshace en elogios hacia su entrenador, que ha conseguido que explote de manera definitiva en el fútbol profesional, encontrando por fin su sitio tras las cesiones que tuvo como jugador del Real Madrid. El boom es tal que, a pesar de la fuerte competencia que existe en ataque, su nombre está en todas las quinielas para aparecer en las próximas convocatorias de la Selección española.
¿Qué ha cambiado en tan poco tiempo? Lo que más le ha ayudado al delantero para revertir esta circunstancia es la madurez. Esta difícil situación de ser suplente en el Getafe en los últimos duelos del curso pasado le pilló a Borja con su paternidad recién estrenada (su hijo, Liam, nació en febrero de 2023) y con la experiencia de todo lo ocurrido en otras etapas a su espalda. Manu Matos, uno de sus grandes amigos desde la infancia, ha vivido a su lado todos estos altibajos que tiene el fútbol. "Mucha gente la ha descubierto ahora, pero Borja desde hace mucho salió con la idea de coger experiencia. El fútbol es experiencia y con el trabajo que él le pone sabíamos que este momento iba a llegar", explica a Relevo.
«Trabajo y trabajo»
Con el paso del verano, cuando no había ninguna oferta satisfactoria para todas las partes, el de Parla optó por el esfuerzo como la única solución para dar la vuelta al problema. "Él siempre tiene en mente que todo es trabajo y trabajo". Esa estabilidad personal le permitió tocar otra tecla clave: entender qué quería Bordalás de él en lugar de enrocarse en la postura de verle como un enemigo. El entrenador, al fin y al cabo, también necesitaba a Borja, porque sin su salida era imposible la llegada de otro delantero, por motivos económicos.
El mercado se cerró y Mayoral no tardó en ganarse un sitio indiscutible en el once. De fondo Ángel Torres veía cómo, por fin, su gran apuesta comenzaba a cuajar: en 2022 pagó 10 millones de euros por él al Madrid, con un contrato hasta 2027 y una cláusula de 20 millones. Debía ser el jugador franquicia del proyecto, algo que Bordalás entendió y comenzó a exprimir.
Quien más conoce a Borja es Cristian Mayoral, más conocido como Kity, su hermano. "Le veo a un nivel, tanto mental como físico, muy alto. Está pasando por un momento muy dulce, se siente muy importante en el equipo, eso es lo que está haciendo que dé este rendimiento", explica a Relevo.
Ahora sí se está viendo a aquel jugador que pulverizó todos los récords anotadores en la cantera del Real Madrid. "Este es el verdadero Borja, el que conocemos los que le seguimos desde siempre. Es el Borja que nos espera, para nosotros no es nada nuevo: goles, goles y goles. Lo de toda la vida", dice Matos.
La experiencia como padre, clave
Además, hay otro punto decisivo para entender la metamorfosis de Borja: Liam, su hijo. Su día a día ha cambiado por completo desde su nacimiento, con la mayoría de su tiempo libre dedicado a estar con el pequeño y junto a su pareja, a quien conoció durante su etapa en la Roma. Estos largos ratos ejerciendo como padre (con sus obligatorios madrugones) le permitieron abstraerse de la negatividad en los momentos en los que no tenía todos los minutos que deseaba y, a la vez, le ha ayudado a tener los pies en el suelo cuando han llegado los elogios por los goles.
"Ser padre le ha venido muy bien. Está feliz, a gusto. Cuando alguien está feliz pasan cosas como esta", dice Matos. "Está súper ilusionado. ¡Se le cae la baba!", cuenta Kity. Además, en los ratos libres que tiene entre los partidos y sus labores como padre, aprovecha para volver a su sitio de siempre: "Ahora tiene menos tiempo por el niño, pero sigue sacando tiempo para juntarnos en Parla, los amigos de toda la vida. ¡Es que nada ha cambiado!", narra Matos. "Siempre ha sido muy cercano, muy familiar. Se apoya en nosotros para lo bueno y para lo malo, eso no va a cambiar nunca", explica Kity.
Este jueves, como cada vez que le ha tocado enfrentarse al Real Madrid, será un día muy especial para Mayoral, porque se reencontrará con el escudo que le formó. Ya marcó en el partido de ida, en el Bernabéu, y ahora es la principal amenaza de los azulones para complicarle la vida a los de Ancelotti este jueves en el Coliseum.