El mercado de invierno, un arma de doble filo para el Sevilla
El club de Nervión acumula aciertos cuando fichó en enero, pero también llegaron otros futbolistas que tuvieron escasa aportación.

Con un paupérrimo inicio de temporada, en el Sevilla ya se mira al mercado invernal como una salida de emergencia. Como informó Relevo, los dirigentes y la dirección deportiva se plantean ese escenario de enero como una posibilidad para adelantar la renovación que se pretende realizar en la plantilla, aprovechando que numerosos futbolistas acaban su vinculación con la entidad de Nervión el próximo 30 de junio. Además, esa llegada de caras nuevas permitiría reforzar esas posiciones que han presentado deficiencias en este inicio de campaña, con el deseo de cuajar una gran segunda mitad del año que permita enderezar los resultados.
Los precedentes de la última década tampoco invitan demasiado al optimismo. Si la campaña pasada, el Sevilla sí mejoró con la aportación de los cuatro futbolistas que llegaron en invierno -el regreso de Ocampos más las cesiones de Badé, Bryan Gil y Pape Gueye- no siempre la entidad de Nervión ha obtenido resultados positivos cuando acudió al mercado invernal y numerosos jugadores acabaron pasando sin pena ni gloria por la capital hispalense.
Con todo, en el Sevilla prefieren aferrarse a esos precedentes positivos para darle una vuelta a la plantilla y aspirar a objetivos más ambiciosos tanto en LaLiga como en la Copa del Rey, y también en Europa si el equipo consigue salir con vida de su grupo de la Champions, donde todavía opta tanto a la segunda plaza, que lo colocaría en los octavos de final de la máxima competición continental, como a la tercera, que lo relegaría a la Europa League.
Además de ese precedente del año pasado, cuando Monchi, entonces todavía director deportivo, afinó en los fichajes para remendar su mal verano anterior, en otras dos ocasiones de esta última década el Sevilla halló refuerzos que elevaron el nivel del equipo. Así ocurrió en la campaña 16-17 cuando Jovetic y Lenglet -también llegó Walter Montoya, pero apenas tuvo recorrido- sí mejoraron el ataque y la defensa, respectivamente, o en la 19-20, cuando recalaron En-Nesyri y Suso, que acabarían siendo decisivos para levantar la Europa League.
En el debe aparecen nombres de tronío como Anthony Martial, que llegó en el mismo mercado que Tecatito Corona para un Sevilla que quiso pelear por LaLiga en la 21-22, pero que acabaron dejando un agujero en las cuentas. El fichaje de Papu Gómez generó numerosas ilusiones en la ventana invernal de la 20-21, aunque el argentino apenas dejaría a cuentagotas muestras de su calidad y acabaría saliendo este pasado verano por la puerta de atrás y un positivo por dopaje. Menos recorrido aún tendrían jugadores como Marko Rog o Wöber, dos ejemplos más de que fichar en enero no siempre es garantía de rendimiento. En Nervión, reacios antaño a acudir a este mercado, se agarran a él para revitalizar el equipo. Sin posibilidad de fallos y con cierta austeridad por la situación de las arcas, será el momento de ver nuevamente el funcionamiento de dirección deportiva.