COPA DEL REY | VALENCIA 1 - ATHLETIC 3

Mestalla y el Valencia, una noche de amor que acabó en un nuevo divorcio

Más de 5.000 personas se concentraron para recibir al equipo, pero tras la mala actuación del equipo las protestas y los pitos inundaron el ambiente.

El autobús del Valencia arropado por la afición. /Relevo.
El autobús del Valencia arropado por la afición. Relevo.
Nacho Sanchis

Nacho Sanchis

Dice el dicho que Mestalla nunca falla y ante el Athletic Club volvió a demostrarse que las cosas se dicen por algo. Más de 5.000 personas se concentraron en los aledaños del feudo che para recibir al equipo de Gennaro Gattuso creando un ambiente de final en la capital del Turia... Pese a que se trata solo de unos cuartos del torneo copero.

Pero Mestalla no falla, ni fuera ni dentro. Fuera por los datos mencionados y porque entre cánticos, bengalas y demás, el equipo llegó en volandas al estadio. Dentro porque el feudo blanquinegro registró una de las mejores entradas de la temporada y se quedó apenas a 300 entradas del sold out.

Mestalla no falló, pero sí lo hizo el Valencia CF y lo que se preveía como una noche de amor, acabó siendo de separación. El 'run run' comenzó a escucharse en el estadio con la deficiente salida de pelota del equipo, con el tercer tanto empezaron los pitos y los cánticos contra Lim y finalmente con el pitido final explotó todo el estadio.

Con los gritos de "Peter vete ya" y "directiva dimisión" terminó el partido. Mestalla fue sabia y no cargó contra sus jugadores, víctimas de las decisiones de su propietario, y los futbolistas fueron valientes y dieron la cara. Ilaix Moriba, que cuajó un partido pésimo, se acercó a la Curva Nord a pedir disculpas. Eray Cömert saltó la vaya para mantener una conversación con dicha grada de animación. Y el resto de la plantilla se quedaron en el verde soportando los pitos y aguantando un chaparrón que quizás no les tocaba escuchar. Pero eso no era todo.

Y es que al término del encuentro alrededor de 500 aficionados se quedaron en los aledaños del estadio continuando con las protestas y al grito de 'no vais a salir' a la directiva. Las protestas se prorrogaron durante media hora tras la conclusión del partido y se escuchaban desde la sala de prensa del estadio mientras hablaba Gennaro Gattuso, pero quien verdaderamente debía escucharlas, Peter Lim, estaba a 9.000 kilómetros de distancia.

Es más, hasta las 00:30 horas, es decir dos horas y media después de acabar el partido, la mayoría de jugadores blanquinegros no pudieron salir del estadio. Y es que algunos aficionados bloquearon las salidas al grito de 'no vais a salir' y 'jugadores mercenarios'. De hecho, Yunus Musah fue despedido de malas maneras mientras su hermano le recogía en coche.