CELTA DE VIGO

El método Rafa Benítez en el Celta: 'pesado', maniático y con todo en la cabeza

El entrenador está incidiendo mucho sobre el equipo que quiere ver en el campo.

Rafa Benítez, en un entrenamiento con el Celta. /RC Celta
Rafa Benítez, en un entrenamiento con el Celta. RC Celta
Óscar Méndez

Óscar Méndez

Rafa Benítez es, hasta el momento, la gran incorporación del Celta en este mercado de fichajes. Y posiblemente siga siendo así en septiembre. El técnico madrileño se hizo cargo del conjunto vigués en el año de su centenario. Es, desde la época de Luis Enrique, el entrenador más contrastado que se sienta en el banquillo de Balaídos. Con un palmarés y un bagaje envidiable, no cabía duda de que los jugadores tenían ganas de trabajar a sus órdenes. Y ya llevan más de tres semanas juntos.

Estos primeros 25 días juntos han servido, sobre todo, para que Benítez conozca a sus futbolistas y para que los futbolistas conozcan la forma de trabajar del que será su entrenador las próximas temporadas. Y la comunión, por el momento, es total. Mucho trabajo físico y, sobre todo, mucho trabajo táctico es el que están realizando los jugadores cuando ya han llegado al ecuador de la pretemporada.

Lo primero que han percibido en el vestuario celeste es que a Benítez le gusta tenerlo todo bajo control. Es habitual que empiece los entrenamientos con varias hojas en sus manos, con todos los ejercicios diseñados y con los campos dibujados para enseñar de manera gráfica lo que quiere que hagan sus jugadores. Todo el trabajo está analizado y medido, poco queda a la improvisación.

También es habitual que el entrenador se meta mucho en lo que están haciendo los suyos, ya sea en ejercicios sueltos como en partidillos. Durante el tiempo que dura una sesión puede detenerla un buen número de veces para realizar correcciones individuales o grupales. Es un técnico muy maniático y sabe que lo que se entrena, luego se refleja en el terreno de juego, y no le importa repetir una y otra vez alguna acción o explicar por activa y por pasiva lo que quiere. En ese sentido y de modo cariñoso se puede decir que es un poco 'pesado', pero la acogida no puede ser más positiva dentro del grupo, que está comprobando que cualquier entrenamiento es importantísimo.

Además, es cercano. No es que haya tenido charlas individuales con todos, pero sí que habla mucho con los futbolistas, no solo a nivel táctico o técnico, sino que intenta conocerles un poco más, siempre manteniendo la distancia que supone ser su entrenador, no su amigo. Y a mayores está la relación que mantiene con otras personas del club, tanto con los trabajadores como con el personal encargado de la secretaría técnica, la más relevante estas semanas.

Benítez quiere conocer las interioridades del Celta, empaparse de la forma de trabajar que tiene la entidad, y para eso no pierde la oportunidad de preguntar y charlar con los diversos trabajadores con los que se cruza, principalmente en la Ciudad Deportiva Afouteza. Según contaron en su día Santiago Cañizares y Paco Herrera, que lo conocen a la perfección, el madrileño quiere que sus equipos crezcan, y no solo en el aspecto deportivo.