REAL MADRID

Los 56 minutos que explican por qué Ancelotti ya tenía decidido el plan de Wembley con Nacho

La actuación de Militao en La Cerámica dejó muchas dudas en su defensa a Sorloth.

Militao, contra el Villarreal./REUTERS
Militao, contra el Villarreal. REUTERS
Rodra P

Rodra P

Después de cuatro partidos sin encajar un gol en Liga, el Real Madrid recibió cuatro tantos en el estadio del Villarreal. Todos obra del mismo hombre, Sorloth, y con un zaguero que salió en la foto de la fragilidad defensiva merengue: Éder Militao. El central brasileño, que regresó en abril de su grave lesión de rodilla, aún no ha vuelto a su mejor nivel.

Militao quedó retratado con la exhibición de Sorloth, un delantero de perfil similar a Fullkrug, el ariete del Borussia Dortmund, contra el que el Real Madrid competirá en la final de Champions de Wembley. Militao sigue sin imponer como antes de su percance en la rodilla, aunque desde el cuerpo técnico blanco no le dan demasiada importancia. Cuestión de tiempo.

"Podemos decir que han sufrido los dos centrales, no sólo Militao, también Rüdiger. Se está acercando a su cien por cien, tenemos dos semanas de tiempo y puede llegar a tope a la final también. Este partido no me preocupa porque ha sido un partido muy abierto, con poco equilibrio. No era un encuentro para buscar equilibrio sino para jugar bien, un fútbol de ataque", dijo Ancelotti después del encuentro en La Cerámica.

Ancelotti, sobre Militao.

La realidad es que las sensaciones con Militao no hacen más que confirmar el plan del Real Madrid para la final de Champions. El paso al frente de Nacho en la titularidad acompañando a Rüdiger, y Courtois de vuelta bajo palos. Con una única duda: el estado físico de Tchouameni. El francés tiene difícil llegar al 1 de junio. Si no se repone a tiempo, en su puesto jugaría Camavinga.

Ya no hay incógnitas. Si durante toda la temporada el triángulo Nacho-Tchouameni-Camavinga siempre ha tenido foco en el debate y permaneció bailando en las quinielas, esa controversia se acabó. El internacional español se ha ganado con hechos ser la pareja de Rüdiger en una línea de cuatro donde Carvajal y Mendy vuelan.

En el Madrid, sobre todo a los que llevan muchos años al mando y han vivido de todo, emociona incluso hablar de Nacho. El central, si nada cambia a última hora como ya sucedió el curso pasado, vivirá su último partido de blanco ante el Borussia Dortmund, con un final en el club de su vida que todo profesional hubiera firmado de antemano.

Por su parte, Militao seguirá con su puesta a punto, ya para liderar la zaga blanca el curso que viene. Jugará en el último partido de Liga contra el Betis, y espera pulir acciones como la del cuarto gol de Sorloth en Castellón, cuando se venció demasiado fácil en su defensa. En el cuerpo técnico tienen claro que muy pronto volverá a su mejor versión.