EIBAR 0 - ATHLETIC 3

Muniain y Villalibre se suben al tren imparable del Athletic

Los rojiblancos siguen con su racha inmaculada ganando con solvencia ante el Eibar gracias a los goles de los únicos secundarios del once.

Iker Muniain celebra su golazo ante el Eibar./EFE
Iker Muniain celebra su golazo ante el Eibar. EFE
Patxo De la Rica

Patxo De la Rica

El Athletic está intratable.No le importa que sea LaLiga o la Copa del Rey. Los rojiblancos están en ese momento de forma en el que han metido la directa y pasan por encima de sus rivales sin sobresaltos. Ni siquiera necesitaron hacer su mejor partido para solventar con mucha contundencia un hueso duro como era una eliminatoria en Ipurua ante un Eibar construido para ascender. La calidad fue suficiente para celebrar una nueva clasificación en eliminatoria directa, la vigesimoquinta consecutiva, y plantarse un año más en octavos de final.

Ernesto Valverde no se fiaba del conjunto armero y puso sobre el césped un once muy reconocible, aunque con cinco cambios respecto a los que ganaron en Sevilla hace solo unos días: Julen Agirrezabala, De Marcos, Herrera, Muniain y Villalibre. Y fueron precisamente estos dos últimos los que se reivindicaron en una primera parte inmaculada en el marcador. Un 0-3 algo engañoso, ya que los locales les pusieron en aprietos por momentos y obligaron al joven portero rojiblanco a lucirse en un mano a mano con Bautista, pero la calidad y el estado de forma del equipo bilbaíno fue demasiado para los de Joseba Etxeberria.

Y la noticia no puede ser más positiva para el Athletic. Más allá de superar esta tercera ronda copera, la gran noticia es la de sumar a la causa a Muniain y Villalibre. El primero estaba olvidado en el banquillo, sin ni siquiera participar en los últimos cuatro encuentros y con solo 50 minutos en los partidos ligueros desde octubre. Las oportunidades le llegaron en Copa ante Rubí y Cayón, donde tampoco pudo destacar, pero en Ipurua dio un golpe sobre la mesa. No solo por el golazo que marcó, tras una excelente jugada personal, sino porque estuvo más participativo que en todo el curso.

Actuó en banda izquierda, ocupando el hueco que ha dejado Iñaki Williams en la zona atacante y demostró que puede ser una alternativa al mayor de los hermanos durante su ausencia por la Copa de África. Se entendió con Yuri en ese carril, se interiorizó con sentido, calidad y eficacia e hizo daño cuando tuvo espacios. Un gran día para él y una excelente noticia para el conjunto rojiblanco, que necesitará de todos en estas próximas semanas tan cargadas de partidos.

La celebración es doble. Asier Villalibre, en una situación similar en cuanto a minutos, también pudo reivindicarse. Lo suyo no es nuevo, ya que también en Cayón, en la ronda anterior, anotó un doblete de puro delantero centro. Quizá en Cantabria no brilló en el juego, a diferencia de lo que completó en Ipurua. Esta vez sí descargó de espaldas, intimidó al espacio y bregó con Berrocal y Simic. Si a esto se le suma que tuvo el acierto de cara a puerta, nuevamente con un doblete, su partido es de sobresaliente.

Villalibre volvió a anotar un doblete en la Copa, como ya hizo en Cayón en la ronda anterior. Su quinto gol de la temporada en apenas 350 minutos.

Este rendimiento le llega cuando Gorka Guruzeta está entre algodones. El delantero titular no sufre ninguna lesión grave, pero sí tiene unas molestias físicas que hicieron a Valverde tomar la decisión de darle descanso incluso en la convocatoria. Ahí, en ese control de cargas de 'Guru', el Búfalo tiene que ganarse un hueco para crecer y poder ser importante en la rotación rojiblanca. Por el momento, lo está haciendo con cinco dianas en 350 minutos este curso.

"Es lo que se les pide a los jugadores de adelante, que sean decisivos. Asier es hombre gol que estaba en el sitio perfecto en el primero y que en el segundo ha aprovechado bien el pase de Vivian. 'Muni' tiene esa facilidad en la conducción, ya lo sabemos. Estoy contento por ellos porque era un partido importante para ellos y para nosotros", valoró Valverde al término del encuentro en zona mixta.

Más goles que fútbol

El Athletic, es cierto, no cuajó su mejor partido. En el primer tiempo sufrió por momentos para combinar, le costaba salir jugando ante la presión armera e incluso pudo verse por detrás en el marcador por la mencionada ocasión de Bautista. De Marcos sufrió mucho con el juego eléctrico de Konrad, el propio Bautista les ganó en muchas disputas a un dubitativo Paredes y a Vivian, que jugó condicionado por una amarilla desde el minuto 4. Sin embargo, apareció la calidad de Nico Williams para abrir el marcador cuando peor estaban los bilbaínos.

Villalibre celebra uno de sus dos goles ante el Eibar. EFE
Villalibre celebra uno de sus dos goles ante el Eibar. EFE

El internacional español encaró a Ríos Reina, le fijó, salió hacia afuera y encontró con un centro raso a Villalibre en el área pequeña. Mal defendido por el Eibar, algo que se repetiría en casi cada acercamiento rojiblanco. Los de Joseba Etxeberria se asomaban al área rojiblanca con robos en salida, pero cuando el Athletic superaba la línea de presión en el centro del campo encontraban muchas facilidades.

Así llegó el segundo tanto, con una gran jugada de Iker Muniain en una contra. 'Limpió' a cada rival que le salió al paso, encontró a Nico abierto en banda y atacó el área. Allí recibió, se giró y la puso con su pie izquierdo en la escuadra derecha de Yoel, que fue un espectador de lujo de la primera parte. Tampoco pudo hacer nada el meta local en el tercero de la tarde, obra de nuevo Villalibre, aunque con ayuda de Simic, que desvió involuntariamente el remate del Búfalo.

La segunda mitad fueron 45 minutos que nadie querría haber tenido que jugar. Es cierto que los locales dieron la cara, incluso Etxeberria dio entrada a la hora de juego a Stoichkov y Mario Soriano, dos titularísimos, pero la remontada era imposible. El delantero contó con un par de ocasiones, pero en ningún momento hubo ni siquiera un conato de reacción. Incluso, el Athletic pudo ampliar la ventaja jugando a medio gas, sobre todo con una última ocasión desperdiciada por Raúl García.

Fue suficiente con la calidad del primer tiempo para celebrar una nueva victoria, la novena en los últimos once encuentros entre ambas competiciones, y la clasificación a octavos. Este Athletic vuela y Muniain y Villalibre han sacado billete para subirse al avión.