REAL MADRID - CELTA

La nueva vida de Bryan Bugarín, la perla que causó una guerra en el Celta cuando fichó por el Real Madrid

El gallego está destacando en las categorías inferiores del conjunto blanco.

Bryan Bugarín saluda a Florentino Pérez./INSTAGRAM: @bryanbugarin10
Bryan Bugarín saluda a Florentino Pérez. INSTAGRAM: @bryanbugarin10
Óscar Méndez
June Lavín

Óscar Méndez y June Lavín

El verano de 2021 marcó un antes y un después en la historia reciente del Celta. Y el protagonista no era ni el presidente del club, por aquel entonces Carlos Mouriño, ni Chacho Coudet, el entrenador, ni Iago Aspas, la estrella del equipo. El nombre que hizo estallar una guerra en Vigo fue el de Bryan Bugarín, un niño de apenas 12 años que creó un cisma en la entidad olívica.

El talentoso futbolista alevín destacó ese mismo verano en la famosa Liga Promises, donde fue máximo goleador y MVP con el Celta, para acto seguido firmar por el Real Madrid sin que los vigueses pudiesen hacer nada. En aquel momento, el agente del jovencísimo jugador pertenecía a una agencia de representación en la que Denis Suárez, futbolista del primer equipo, tenía participación, algo que enfureció a Carlos Mouriño.

El máximo mandatario del club anunció que a partir del verano de 2022 ningún jugador que estuviese ligado a dicha agencia podría jugar en el Celta. Y cumplió su amenaza. Denis estuvo en la grada entre agosto de ese año y enero de 2023, cuando salió rumbo al Espanyol. El resto de futbolistas, incluido el mencionado Iago Aspas, sí se desligaron y su futuro en el club no se vio comprometido. El movimiento de Bugarín tuvo mucha repercusión desde que se conoció el interés del Real Madrid.

Pese a ello, en el club blanco no dudaron en acometer su llegada. Sabían que tras destacar en LaLiga Promises, su traslado a la capital sería polémico, pero en Valdebebas entendieron que la calidad del futbolista lo compensaba. Nada más llegar y pese a ser una de las grandes promesas, su estatura le impidió dar el salto y jugar con compañeros que tuvieran un año más que él, práctica habitual en las categorías inferiores con los más talentosos.

En las categorías inferiores del Real Madrid, donde siempre han confiado en su potencial y condiciones, subrayan el "espectacular cambio físico" por el que ha pasado como una de las claves para entender su rendimiento este curso. La temporada pasada, en las filas del Infantil A, Bugarín anotó 13 goles y repartió 20 asistencias en 30 partidos. Es decir, participación directa en 33 tantos. "Si hablamos sólo de potencial, es de los mejores de La Fábrica. Luego, influyen muchas más cosas, pero es de los muy buenos. Ha crecido, ha echado cuerpo y eso le ha ayudado a llevar su fútbol a otro nivel", comentan quienes le siguen de cerca.

Este año, después de experimentar un cambio físico que le ha permitido ganar altura y peso, sigue respondiendo a la confianza del club: suma once goles y siete asistencias en 19 partidos en el Cadete B, siendo, además, uno de los más destacados del equipo en otras facetas. "También ha mejorado en toma de decisiones. No destaca por su velocidad, pero sí por su capacidad para driblar. Es muy listo y explota lo que sabe que hace bien", agregan. Zurdo cerrado, es capaz de rendir tirado a la banda derecha, a pierna cambiada, y también en la mediapunta, con libertad de movimientos.

En agosto del año pasado fue convocado por primera vez por España Sub-15 junto a otros canteranos blancos con proyección como Guille Ponce, ahora lesionado de gravedad, Manu Romero, Marco Company o Enzo Alves, que ya ha dejado atrás sus problemas de espalda. En Valdebebas le cuidan como uno de sus grandes proyectos a largo plazo y el gallego está respondiendo a los mimos.

Una carta de despedida impropia de un niño

Pese a su corta edad, Bryan Bugarín tuvo una salida del Celta como la podrían tener jugadores profesionales y contrastados. A sus 12 años ya tenía agente y usaba sus redes sociales como los futbolistas de Primera División, algo que quedó plasmado en su carta de despedida del conjunto vigués que rezaba así:

"Ha llegado el momento de despedirme del club de mi ciudad. Quería dar las gracias a cada uno del cuerpo técnico, por ayudarme a trabajar y mejorar tras mi llegada primeramente del Louro Tameiga y tras el paso por el Areosa. Han sido cuatro años increíbles, rodeado de grandes jugadores y cuerpo técnico. Muchas experiencias vividas, pero sin duda me quedo con el gran papel que hizo el equipo en LaLiga Promises. Hasta aquí nuestra estancia en Vigo. Ahora afrontaremos el reto que tenemos por delante con mucha ilusión y muchas ganas de seguir trabajando y mejorando día a día. Sin duda alguna, el Celta siempre estará en mi corazón, y siempre estaré animando desde fuera. Muchas gracias por todo y ¡Hala Celta!".