Pacheco olvida las presiones del Almería: "Deja de llorar y de fingir lesiones" o "te vas a quedar sí o sí"
El portero del Espanyol fue el MVP en su debut tras seis meses en Almería, donde ha vivido episodios desagradables con la directiva.

Fernando Pacheco ha vuelto. El guardameta regresó a una portería por primera vez desde el pasado 23 de octubre -la única vez que jugó con el Almería-, y lo hizo cuajando un debut sobresaliente con la camiseta del Espanyol. Cinco paradas, portería a cero y MVP de un encuentro ante el Elche en el que su equipo consiguió el codiciado +3 para salir del descenso. Con su actuación, cualquiera diría que solo había disputado hasta la pasada jornada un partido en todo el curso, pero el de Badajoz demostró tener la fuerza mental suficiente. Algo que ha tenido que mantener durante estos últimos meses en Almería.
Y es que el paso de Pacheco por el equipo andaluz no ha sido nada fácil. El meta salido de la cantera del Real Madrid llegó a los Juegos del Mediterráneo con vitola de estrella y uno de los sueldos más altos de la plantilla, después de varias campañas siendo uno de los baluartes del Alavés. Se encontró pronto con que su entrenador, Rubi, contó con su compañero Fernando como titular, una decisión deportiva comprensible para alguien con la experiencia de cumplir actualmente su octava temporada en Primera División. A sus 30 años, el meta quería jugar y pidió salir viendo que no iba a ser titular. Ahí empezaron los problemas.
A pesar de su petición al club almeriense, siempre mantuvo su comportamiento ejemplar. "Ha tenido una actitud muy profesional y siempre me ha ayudado mucho ", afirmaba Fernando, su competencia bajo palos, en una entrevista en la Cadena Ser. Sin embargo, a la dirección del Almería no le gustó dicha petición y en repetidas ocasiones tuvo desencuentros con el portero, tanto en público como en privado.
"Deja de llorar y fingir lesiones", "te hemos respetado pero no lo mereces" o "te vas a quedar aquí sí o sí", fueron algunos de los mensajes que recibió el futbolista, en ocasiones delante de sus compañeros, que observaban atónitos la situación. Pacheco se mantuvo firme en su petición de marcharse, pero sin declaraciones de rebeldía. Continuó trabajando con paciencia.
Finalmente, la directiva del Almería dio su brazo a torcer a las 23:50 del último día de mercado y permitió salir al portero por 2,2 millones de euros, no sin antes poner algunas exigencias, como que el agente del futbolista estuviese ausente de las negociaciones.
Cerrado todo y superado ese episodio, Pacheco ha llegado a un club que estuvo dispuesto a esperarle hasta el último segundo con tal de incorporarle, un gesto que el meta dada la situación tuvo muy en cuenta. "Llevaba cuatro meses sin jugar. Siempre tienes esos pequeños nervios, pero con la confianza de todo el mundo desde que he llegado, di lo mejor de mí y por suerte conseguimos la victoria" señaló tras el partido.