OSASUNA 0 - ATLÉTICO 2

El Atleti gana a la contra y Osasuna se desquicia con Martínez Munuera

El árbitro anuló un gol a David García por un manotazo de Aimar Oroz a Witsel en el 74', aún con 0-1. Luego sentenció Riquelme. Chimy y Morata, expulsados.

Los jugadores de Osasuna protestaron a Martínez Munuera el gol anulado a David García en el minuto 74'. /EFE
Los jugadores de Osasuna protestaron a Martínez Munuera el gol anulado a David García en el minuto 74'. EFE
José Luis Guerrero

José Luis Guerrero

"Competición, manipulación", cantaba El Sadar en el tiempo añadido del partido. Las alegrías, tristezas y lloros van por barrios y por comunicados. Puede que el Atlético hubiera mostrado su malestar de haber estado en la piel de Osasuna, si le anulan un gol en el minuto 74 y el árbitro ni siquiera revisa la jugada en el VAR. Puede. Puede que si eres del Atlético veas manotazo de Oroz a Witsel y falta clara; puede que si eres de Osasuna, veas 'manita' involuntaria de Aimar y penalti previo de Giménez. Pero lo que no puede ser en la sociedad actual es que ninguno de nosotros nos pongamos en la piel de Martínez Munuera, que debe interpretar en décimas de segundos jugadas muy grises: para unos son blanco nuclear y para otros, negro carbón.

Hasta ese momento, el del polémico gol anulado y cuando acabó expulsado Arrasate, el Atlético ganaba 0-1, con un gol de Griezmann en la primera parte. El equipo rojiblanco planteó un partido similar al del Real Madrid: jugar a ser dominado en apariencia y salir a la contra para someter en realidad. En la segunda mitad, sólo hubo un color hasta el 80': el rojo de Osasuna, pero como en el derbi, esa autoridad rojilla con el balón faltó plasmarla de cara a portería. El árbitro anuló el gol de David García y luego el conjunto navarro perdió la cabeza. Riquelme sentenció a la contra y Chimy, con un feo pisotón a Morata (como el que propinó a Nico Williams en su día), fue expulsado con roja directa y el '19' colchonero vio la segunda amarilla. El Atleti, con sufrimiento y polémica, sigue en la pomada...

Griezmann marcó el primer gol del partido, en el minuto 19 del Osasuna-Atlético. REUTERS
Griezmann marcó el primer gol del partido, en el minuto 19 del Osasuna-Atlético. REUTERS

RIQUELME

💯 Mis 'dieses'

En río revuelto, ganancia de pescadores. El lío que se montó en el minuto 74, con la decisión de Martínez Munuera de anular el cabezazo de David García en un córner, después de que Witsel perdiera la marca con Budimir, al recibir un manotazo involuntario de Aimar Oroz y que anteriormente fue empujado por Giménez. En ese momento, donde el Atleti estaba grogui es cuando apareció Roro Riquelme, que había saltado al campo unos minutos antes. En el 80', gracias nuevamente a un gran pase de Lino, el centrocampista madrileño definió elegantemente ante Aitor Fernández e hizo buenos los tres puntos del derbi al sellar un triunfo complicadísimo en El Sadar.

Lucas Torró se llevaba las manos a la cabeza por una ocasión fallada.  REUTERS
Lucas Torró se llevaba las manos a la cabeza por una ocasión fallada. REUTERS

LUCAS TORRÓ

💬 Tengo un Whatsapp para ti...

El alicantino Lucas Torró disfrutó de las dos mejores ocasiones del partido para Osasuna. Una en la primera parte, con un disparo desde fuera del área donde medio estadio empezaba a cantar gol; y otra en la segunda, en el minuto 65, cuando le cayó un balón aéreo en el área pequeña y se le hizo de noche frente a Oblak. Dicen que la suerte consiste en estar en el sitio adecuado y en el momento determinado: Torró se encontraba en el sitio, pero anoche no era su momento. Esos balones, en botas del Chimy, Budimir o el mismo Mojica (que envió un misil al palo en el 36'), tal vez habrían acabado en el fondo de las mallas. Es la injusticia del fútbol y del resultadismo porque su partido en el centro del campo fue bueno, hasta que le llegaron las piernas, y la cabeza, al ser sustituido en el 65' por Iker Muñoz. Le faltó la inspiración.

Samu Lino intentaba superar en velocidad y Jesús Areso y Pablo Ibáñez.  REUTERS
Samu Lino intentaba superar en velocidad y Jesús Areso y Pablo Ibáñez. REUTERS

LINO

🤳 Mi fondo de pantalla

Nuevamente, decisivo desde la izquierda. Se nota que desarrolló su fútbol en las favelas, donde lo importante era regatear y no pasar. Curiosamente, otro centro suyo, como el día del derbi con el 1-0, sirvió para abrir la lata al Atlético de Madrid. Lino es capaz de destacar con esos centros porque su amenaza de desborde es constante. Se encuentra cursando un máster en cholismo, que puede convertirle en un jugador intratable (ataque y defensa al mismo tiempo); el brasileño muestra una cualidad que multiplica todas sus virtudes: actitud. La tiene a la hora de defender, donde parece moverse incluso con más vehemencia que en ataque. Esos gestos son los que conquistan a Simeone. Al espectador, además, su manera de encarar en cada momento a Jesús Areso o Catena.

Su juego es una alegría para los ojos. Se perfila como el yerno perfecto porque gusta a todo el mundo: a la suegra-club, porque se viste como un chollo de fichaje: llegó el verano anterior por 6,5M€ y se ha ingresado más de 15M€ por Yannick Carrasco; al suegro-entrenador, porque le convence como titular; y, por supuesto, a la novia-afición, porque rinde alegremente sobre el terreno de juego. Su asistencia en el 80' a Roro Riquelme, en el 0-2, fue el broche de oro a su magnífico partido.

Simeone y Arrasate se saludaron anters del partido. AFP
Simeone y Arrasate se saludaron anters del partido. AFP

SIMEONE

👀 Poco se habla de...

La estadística era tan contundente como para sacar a relucir el color verde que odia Bilardo. El Atleti se quitó el mal recuerdo del verde, el color con el que cayó estrepitosamente en Mestalla. Diego Pablo Simeone llegaba a El Sadar con ocho triunfos en ocho partidos contra Jagoba Arrasate. Una victoria más, nueve, para el argentino, que contaba con 8 bajas por lesión para este choque. El Atleti se vino físicamente abajo en la segunda parte, incrustado gran parte del tiempo en su propio campo hasta el segundo gol, el de Roro Riquelme en el 80'. Pero antes de ese tanto, se desencadenó la madre de todos los líos, cuando Martínez Munuera anuló el 1-1 a David García. "Su p... madre, siempre igual", se marchó maldiciendo Arrasate, que fue expulsado en el 77'.

Witsel y Budimir, en una jugada del Osasuna-Atlético de Madrid.  EFE
Witsel y Budimir, en una jugada del Osasuna-Atlético de Madrid. EFE

AZPILICUETA

📀 Mi 'bonus track'

Witsel fue la única sorpresa de Simeone en el once inicial, donde Azpilicueta comenzó en el banquillo. Al final, ninguno de los cinco canteranos saltó al campo, así como Javi Galán (extraño cuanto menos, porque al extremeño físico no le falta). Azpilicueta se quedó con las ganas de ser titular en su regreso a El Sadar, donde debutó en Primera en la temporada 2006-07 con tan sólo 17 años; el 16 de mayo de 2010 disputó su último partido con la camiseta de Osasuna, frente al Xerez. 13 años, 4 meses y 11 días después regresó a su casa. El '3' rojiblanco saltó al terreno de juego en el minuto 60 en lugar de Nahuel Molina y se llevó la ovación del estadio. En el descuento, además, tuvo en sus botas el 0-3, pero Aitor lo evitó.

Ficha técnica

Osasuna: Aitor Fernández, Areso, David García, Catena, Juan Cruz, Ibañez (Moncayola, min 65), Torró (Iker, min 65), Mojica, Aimar (Rubén García, min 90), Chimy Ávila y Budimir.

Atlético de Madrid: Oblak, Nahuel Molina (Azpilicueta, min 59), Giménez, Witsel, Hermoso, Samu Lino, Koke, Marcos Llorente (Riquelme, min 65), Saúl Griezmann y Morata.

Tarjetas: Catena (min 53), 🟥 Morata (min 85), 🟥 Chimy Ávila (min 85)

Goles: Griezmann (min 19), Riquelme (min 80)