VILLARREAL - GETAFE

Marcelino y Bordalás entierran el hacha tras rajadas, 19 partidos de sanción y retirarse el saludo

De decir que el fútbol que practica el otro "es de regional" han pasado a jurarse "respeto máximo". Repasamos una historia de desplantes que empezó en 2019.

Marcelino y Bordalás se saludan en Mestalla. /Archivo.
Marcelino y Bordalás se saludan en Mestalla. Archivo.
Nacho Sanchis

Nacho Sanchis

José Bordalás y Marcelino García Toral han enterrado el hacha de guerra. La tensión entre ambos entrenadores llegó hasta un punto que ni ellos mismos pudieron cuidar del todo las formas y cada partido acababa en batalla campal, de ahí que tanto el uno como el otro decidieran rebajar la electricidad de una rivalidad que en menos de 10 partidos acabó con rajadas, retiradas de saludos y hasta 19 partidos de sanción a diferentes jugadores.

Porque la rivalidad entre uno y otro empezó allá por el 2005 cuando el asturiano dirigía al Recreativo y el alicantino al Alicante, pero no encontró su punto álgido hasta 2019, en una eliminatoria de Copa que marcó un antes y un después. Posteriormente a esa cita, y como prueba que la rivalidad era entre técnicos y no entre clubes, con Marcelino en el Athletic y Bordalás primero en Getafe y luego en el Valencia, la cosa no frenó, sino que siguió aumentando. Sin saludos, con rajadas y tanganas... Así se ha 'cocido todo'.

Las rajadas más polémicas: Klopp, el Cata Díaz y un Bordalás «de regional»

La mecha la inició Marcelino sin quererlo. El asturiano en la previa de la Copa de 2019 comentó: "Creo que el Getafe juega al límite del reglamento, son el equipo que más faltas hace del campeonato". Tras esas palabras, objetivas y negativas, Bordalás brabucón como él solo, respondió sacando a la palestra aquello de "no sería ni un minuto de mi vida como Marcelino" que dijo Jurgen Klopp en su día: "Marcelino no tiene muchos amigos en la profesión, ya sabéis que dijo Klopp de él, no tengo nada más que decir", expresó.

Y, claro, el guante fue recogido por un Marcelino que también abrió el 'cajón' de los recuerdos para atizar a Bordalás: "Yo podría usar las palabras de la mujer del Cata Díaz (quien llamó "falso", "mediocre" a Bordalás y dijo que nadie le "agarró del cuello como se merecía"), pero no lo haré", respondió el asturiano.

Unos años después, se reabrió la herida cuando Bordalás entrenaba al Valencia y Marcelino al Athletic. El asturiano tildó el fútbol que practicó el equipo che de "regional" y señaló directamente al alicantino como responsable de ello: "No se pudo llamar partido de fútbol y él tuvo importancia en ello. El partido ha de favorecer al espectador, a las 50.000 mil personas que vinieron. Vi situaciones que eran más propias de regional", señaló. Bordalás, en esta ocasión, optó por no recoger el guante y solo decir lo siguiente: "Cuando me critican tanto es señal inequívoca de que lo estamos haciendo bien".

Marcelino sobre el fútbol de Bordalás. RFEF.

La ausencia de saludos en Getafe, Valencia y Bilbao

De tanta rajada la cosa llegó al terreno de juego y la frialdad entre ambos llegó a un punto en el que ni se dieron la mano. Primero, en la eliminatoria copera de 2019, Bordalás no saludó a Marcelino y Marcelino no saludó a Bordalás. Ni en la ida en Getafe ni en la vuelta en Mestalla hubo saludo entre ambos. "Salí tarde al campo", se excusó Marcelino por aquel entonces. "Salió tarde y yo ya estaba pendiente del partido", se excusó Bordalás.

Llegamos al 2021, con Marce en el Athletic y Pepe todavía en el Getafe, y de nuevo no hubo saludo. Marcelino, siempre tan educado y con unos valores tan bien marcados con cada entrenador que le visita cuando juega como local, volvió a salir tarde al campo justo ese día. ¿El resultado? No solo no hubo saludo, sino que se perdió como su equipo encajaba un gol. "Suelo apurar, tuve que ir al baño" dijo aquel día.

Tanganas y 19 partidos de sanción

La tensión dialéctica entre los dos entrenadores provocó que esta acabara en el terreno de juego por parte de sus jugadores. Tanto que en poco más de 8 partidos hubo hasta 19 partidos de sanción entre peleas, rojas y dobles amarillas. El culmen fue en la eliminatoria copera donde hubo hasta 15 partidos de sanción: 4 para Bruno González, 4 para Diakhaby... Pero esa no fue la única ocasión.

Una tangana entre Getafe y Valencia en 2019.  Archivo.
Una tangana entre Getafe y Valencia en 2019. Archivo.

Dani Parejo, un tipo calmado al que todo el mundo conoce, vio una roja por conducta violenta en 2018, Arambarri una doble amarilla en apenas dos minutos... Y otras tantas acciones que acabaron sin sanción como un pisotón de Damián Suárez a Kang-in Lee en 2019. En total, 19 partidos de sanción.

Y finalmente se enterró el hacha de guerra

"El Villarreal es un equipo de autor, tengo el máximo respeto a Marcelino", ha dicho Bordalás en la previa del partido. "Son un equipo muy bueno, que está haciendo una gran temporada, nos van a exigir mucho", ha dicho Marcelino. Cualquiera diría que esas palabras han sido dichas por los mismos protagonistas que generaron una rivalidad tan grande como la expuesta, pero así ha sido.

Marcelino y Bordalás siguen pensando el uno del otro lo mismo que pensaban antes, pero públicamente han enterrado el hacha de guerra. Ni el uno ni el otro se sienten especialmente orgullos de algunas situaciones que se han desencadenado, pues los dos han trabajado mucho por labrarse una reputación en la élite, empezando ambos desde abajo. De ahí que todo haya quedado olvidado: "No me acuerdo de lo que cené anoche, como para acordarme de esas polémicas", concluyó Bordalás.