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Pellegrini, libreta y mensajes para espantar otra crisis en el Betis

El chileno reorganiza al equipo ante las bajas para regresar a la senda de la victoria. Los cambios de esquema, claves.

Manuel Pellegrini realiza una indicación ante Osasuna./EFE
Manuel Pellegrini realiza una indicación ante Osasuna. EFE
Samuel Silva

Samuel Silva

El Betis espantó los fantasmas en Pamplona. Sin Lo Celso, más equipo. Ése fue el mensaje de Manuel Pellegrini, como ya hiciera en el pasado, y de nuevo lo captaron sus futbolistas. Si alguien dudaba del crédito del chileno o de su capacidad de llegar al vestuario, la respuesta apareció sobre el césped. "No veía ni crisis ni falta de confianza", confesó el chileno tras una victoria que devuelve la calma a Heliópolis tras dos semanas de marejada tras las derrotas en Varsovia y en el derbi. La primera victoria como visitante de la temporada, y en el campo del invicto como local Osasuna, refuerzan de nuevo al entrenador y a su plantilla.

Aunque Pellegrini quisiera quitar dramatismo al momento del Betis, las dudas habían surgido en el entorno. Las lesiones, además, han castigado al equipo duramente. Isco, William Carvalho y Lo Celso son los tres futbolistas mejor pagados de la plantilla y los tres estarán K.O. durante un largo tiempo. Pero el chileno, como realizase en otras ocasiones, mantuvo la calma y dirigió su mensaje a reforzar a cada futbolista. Los primeros 25 minutos del equipo en El Sadar ratificaron que el Betis estaba de vuelta. Al gol de Vítor Roque le siguieron otras ocasiones para sentenciar un partido que luego se complicó, pero que también sirvió para demostrar una capacidad de sufrimiento que parecía olvidada.

La respuesta a los malos resultados tenía que ser futbolística. Reponerse a las ausencias, también. Cinco cambios en el once con respecto al que cayó en el derbi y el regreso de futbolistas que suman más allá del verde. Un cambio de esquema, algo inédito con el chileno, para buscar esa mordiente que le faltaba al Betis lejos de Heliópolis. La experiencia de Bartra para sumarse a Diego Llorente o el corazón de Aitor Ruibal, ese hombre para todo cuando se tuercen las cosas, para inyectarle energía a un equipo alicaído. "La clave fue presionar arriba. Recuperamos eso que habíamos perdido en los últimos partidos", apuntó el técnico sobre ese trabajo colectivo que se inició con una defensa adelantada, un mediocampo que fue a campo rival y un ataque que buscó con denuedo la pelota.

Pellegrini habla sobre el partido del Betis.

También regresó ese Pellegrini intervencionista. Desde el once inicial pero también durante el partido. Con reacción para darle un impulso al centro del campo cuando el equipo lo necesitó, incluso recurriendo a un debutante como Mateo. Aupando al Chimy Ávila a la delantera, quizá la posición para la que hoy en día está más dotado. Decisiones desde la pizarra para revertir la dinámica. Y seguir demostrando que la maestría del chileno sigue vigente. Que hasta el mejor escriba tiene un borrón…

¿Crisis? ¿Qué crisis? Eso apuntó Pellegrini con la sonrisa del triunfo. El Betis del Ingeniero tiene espíritu competitivo para que sea complicado derribarlo. "El equipo respondió de acuerdo a las necesidades, dejando de lado las lesiones y no dándole vueltas a los que no estaban", aseveró Pellegrini, que dio el primer paso para llegar con vida a diciembre, ese primer objetivo marcado para una temporada complicada. Todavía tiene tarea por delante y un calendario que aprieta, pero el chileno cerró la puerta de los agoreros. En tiempos de dificultad, siempre cala el mensaje del Ingeniero. Y eso sirve para espantar, de nuevo, a los fantasmas.