Un pinganillo escondido en la grada de Montilivi explica el gol más celebrado de Lamine Yamal
El cuerpo técnico de Hansi Flick festejó que el segundo tanto llegara a balón parado, después que el canterano rematara un balón. No fue casualidad que le cayera la pelota.

El Barça de Hansi Flick se sigue destapando como un equipo con mil argumentos ofensivos. Uno de los principales es el peso de Lamine Yamal. En Montilivi, en menos de diez minutos, marcó un par de goles y encarriló el partido. El primero, tras robar en presión. El segundo, mandando al fondo de la red un balón muerto que quedó en la frontal. El 0-2 fue especialmente celebrado por parte del cuerpo técnico.
Flick tiende a ver los partidos de pie, apenas se sienta en el banquillo para comentar alguna cosa con Marcus Sorg, su mano derecha. Este ve el partido con una doble pantalla: una tablet con el partido en directo y otra con datos. A su lado está Arnau Blanco, que fue repescado del Cadete A para ocupar el puesto de Thiago Alcántara. Sorg está en contacto permanente con Heiko Westermann por pinganillo.
Westermann ve el partido al lado de los analistas, todos ellos con portátiles. Siempre que hay una acción de balón parado en campo contrario, Heiko se lleva la mano a la oreja para comunicarse con Sorg. Además de encargarse de diseñar la estrategia defensiva, Westermann también repasa la pizarra en el directo. En el 0-2, Raphinha fue el ejecutor. Balde se quedó cerrando, Lamine y Casadó en la frontal y Pedri salió del área en el momento del golpeo.
De esta manera, el Barça se preparó para controlar cualquier tipo de rechace. La defensa del Girona se hundió y quedaron tres futbolistas blaugrana para hacerse con la segunda jugada. Casualidad, ninguna. La pelota quedó en la zona de Lamine y con una rosca perfecta la mandó a la red. Practicó su golpeo favorito, el que repite una y otra vez en entrenamientos y calentamientos previos al partido. Fue el tanto más celebrado por el cuerpo técnico.
El primer gol tampoco llegó del azar. Se gestó tras una buena presión del delantero catalán. "Estoy muy contento pero porque marcó él. Siempre es más de dar los últimos pases, pero hoy además marcó", valoró un Flick alegre en sala de prensa. Al final, a punto estuvo el de Rocafonda de volver a acumular los 90 minutos. El alemán lo sustituyó después de un pequeño enganchón con Portu. Lamine se marchó con aplausos de Montilivi.
Lo mejor de ver a Lamine en directo es que, aunque resulte imposible, es todavía más bueno que en televisión.
— Jordi Cardero (@jordicardero) September 15, 2024
Se marcha con algunos aplausos de Montilivi. pic.twitter.com/MIUIu777vO
"Los campeones no descansan", advirtió Flick en la previa. Y es que a Lamine lo único que le hace falta para divertirse es un balón. "Lamine Yamal, cada día te quiero más", acabó coreando la afición blaugrana desplazada a Girona. Para celebrar los goles, se señaló el escudo. Ya lo ha reconocido públicamente: solo piensa en jugar en el Barça. Y el club, a varios meses de que cumpla los 18 años, tiene que empezar a diseñar un contrato a la altura de lo que es: uno de los mejores jugadores del mundo.