Bryan Bugarín, el niño de Vigo que se entrega al predicador de Rodrygo para superar las expectativas del Real Madrid
El gallego lleva ya cuatro temporadas de blanco y en el club alucinan con su crecimiento.

En una previa de un Celta-Real Madrid siempre viene a la cabeza el nombre de Bryan Bugarín (15 años). Su fichaje por los blancos revolucionó Vigo hace ahora tres años. La historia está ya prácticamente olvidada excepto por unos pocos en el norte que piensan que el futbolista cometió un error marchándose. Por el contrario, el propio futbolista no puede estar más contento con su decisión y en Valdebebas miman a uno de los mayores talentos de su cantera.
El Real Madrid se lanzó a por él en 2021. Los informes no dejaban lugar a la duda: había que ficharlo. Bryan, que entonces tenía 12 años, había brillado en LaLiga Promises, donde fue máximo goleador y MVP. Poco después firmó por el Madrid sin que en Vigo pudiesen reaccionar. Su cambio de aires despertó la ira de la directiva del Celta, encendida contra sus agentes por sacar de Afouteza a una joya de sus categorías inferiores.
Desde la capital le ofrecieron un proyecto a medida para él y su familia que sirvió para convencerlos. No podían dejarlo pasar e hicieron un esfuerzo convencidos de que se estaban llevando a un talento de mucho futuro. Bryan sigue escalando categorías con un crecimiento tan natural como ilusionante. Este año le toca cadete A, equipo con el que viste el dorsal 10 y lleva dos goles en tres partidos. Álvaro López, su técnico este curso, se encarga de moldear a la joven estrella.
Cada vez más alto y cada vez más fuerte
Cerca de alcanzar el 1,80 de estatura, el miedo que había en la cantera a que no creciese lo suficiente se ha esfumado. Al contrario, creen que todavía tiene margen para hacerse más alto. También más fuerte, por lo que trabaja en el campo pero también en casa algunos días por semana con un preparador físico. En su tiempo libre, Bryan sigue enganchado al fútbol viendo partidos a diario y desconecta algunos fines de semana quedando a cenar con los compañeros del equipo. La 2009 es una de las generaciones más ilusionantes de La Fábrica con otros talentos como Manu Romero, Marco Company o Enzo Alves, aunque a este último lo han subido al juvenil B.
También le dedica tiempo todas las semanas a la iglesia. El jugador ha encontrado en la religión católica un apoyo fundamental en su carrera. Acude a misa todos los fines de semana. Además, cuenta con la ayuda de un predicador brasileño, Andrei Victor Ernande, con el que charla sobre fe y deporte. También ayuda a otros deportistas como Rodrygo, jugador de la primera plantilla blanca.
En marzo cumplirá los 16 años y el Real Madrid podrá ofrecerle su primer contrato profesional. La intención es que siga muchos años ligado a la entidad y se trabajará para ello. Lo demuestra que la pretemporada de este año la ha hecho con el C. Un talento que quieren formar en La Fábrica con le objetivo que llegue a lo más alto. Una esperanza para el futuro.