La primera y única vez en un derbi madrileño: "Esa semana hubo algún pique por teléfono"
Los exfutbolistas Javi Moreno y Borja Fernández rememoran lo que sintieron aquella tarde ante uno de los eternos rivales.

El Atlético de Madrid - Real Madrid de este domingo en el Cívitas Metropolitano (21:00, DAZN) supondrá el primer derbi para algunos jugadores de ambos equipos. Julián Álvarez, Endrick, Le Normand o Conor Gallagher, entre otros, vivirán por primera vez lo que significa y lo que lleva implícito un partido de tales características. Saliendo de titular o haciéndolo desde el banquillo, a lo largo de los años son muchos los futbolistas que han tenido la oportunidad de vestirse de corto para disputar uno de los encuentros con más historia del fútbol español. Mientras los hay que han tenido que conformarse con ser meros espectadores, otros, que han tenido la suerte de participar, desearían haber experimentado esa adrenalina más allá de un solo derbi.
"Pocos jugadores pueden decir que han jugado un Atlético - Real Madrid y yo soy uno de ellos". Desde su casa de Ibiza, Javi Moreno recuerda como si fuera ayer aquel choque que disputó con la camiseta rojiblanca el 19 de enero de 2003. El duelo celebrado en el Santiago Bernabéu, y que terminaría con empate a dos, sería la primera y única vez que el valenciano disfrutaría de un derbi en el que acabaría siendo uno de los grandes protagonistas.
"No me esperaba jugar, pero aquel día Luis Aragonés decidió ponerme", recuerda. Sin el cartel de titular indiscutible, aquella noche Javi Moreno se estrenaría a lo grande en su primer Real Madrid - Atlético en el Bernabéu. "Salimos a calentar y cuando volvimos al vestuario el míster dijo 'Si hay penalti lo tira Javi'. Yo me quedé mirándolo porque por allí también estaba Fernando Torres, pero Luis decidió cambiar de lanzador". El Sabio de Hortaleza no decía nada al azar. No habían transcurrido ni diez minutos cuando Roberto Carlos derribó a José Mari dentro del área. Siguiendo la orden de Luis Aragonés, Javi agarró el balón y con un potente disparo que se coló por la escuadra, batió a Iker Casillas para poner por delante al Atlético en el minuto 11 de encuentro. Pero la cosa no quedó ahí. Acto seguido, una dura entrada de Iván Helguera sobre el atacante terminaría con la expulsión del defensa. Moreno estaba desatado.
"La verdad que fue un derbi muy divertido (2-2). Me habría gustado jugar alguno más", dice quien, pese a quedarse fuera de la convocatoria en el choque de la segunda vuelta, no se lamenta en demasía por haber podido participar en solo un Real Madrid - Atlético en partido oficial. "Cuando se acerca un derbi todavía ponen imágenes de ese encuentro y me sigue haciendo mucha ilusión. Cuando uno es pequeño sueña con jugar ese tipo de duelos. Es bonito que, aunque hayan pasado los años, la gente se siga acordando".
Con una dilatada trayectoria que le ha permitido disputar otro de los grandes derbis del fútbol europeo, el Milan - Inter, para Moreno el ambiente que se respira en la capital en los días previos tiene un aroma especial. "Esa semana estás en boca de todos. Es bonito ir a los sitios y que te digan a 'ver si ganamos a los del Madrid este fin de semana'. Son cosas que por lo general no te dicen cuando juegas contra otros rivales".
La espinita clavada porque «estos son encuentros de verdad»
Contento por pertenecer a ese selecto grupo de jugadores que pueden presumir de haber podido disfrutar de un derbi en su palmarés, una temporada más tarde sería el madridista Borja Fernández quien experimentaría una de sus mejores sensaciones como futbolista. "Aunque fueran unos minutos, puedo decir que jugué un Atlético de Madrid - Real Madrid".
El enfrentamiento en cuestión ocurrió el 17 de abril de 2004. Con el Madrid recién llegado de La Manga - Carlos Queiroz decidió que el equipo se concentrara en Murcia después de las protestas de algunos aficionados contra sus futbolistas en la Ciudad Deportiva- Borja viviría una de sus noches más especiales en el club.
"Era un momento muy malo. Perdimos el encuentro anterior y después del derbi perdimos los cinco siguientes. Estábamos de capa caída y que en ese momento, con el equipo ganando (1-2), que el míster cuente contigo en un partido tan importante, aunque sean tres - cuatro minutos... Para un chico de la cantera es algo muy bonito".
Fue en el minuto 88 y tras la incertidumbre de seguir un duelo de tanta tensión desde el banquillo, cuando el entrenador portugués daría entrada a un Borja que, tras participar en algún que otro derbi de filiales, iba a saber lo que se siente al disputar un choque de tal calado. "Tengo una memoria privilegiada. Los compañeros siempre me llaman cuando quieren recordar algo concreto de un partido, pero de este no me acuerdo muy bien lo que sentí cuando salté al césped. Lo que sí sé es que esa semana es muy especial. Se vive en el ambiente y en los rivales, que muchas veces son amigos y esos días hay algún pique por teléfono (risas). Estos son encuentros de verdad. No quiero decir con esto que los otros no lo sean, pero es que un Madrid - Atlético es muy especial".

Con la espinita clavada de no haber tenido la oportunidad de participar en más derbis, "cuando subes de la cantera piensas que todo está escrito y que vas a jugar en el Madrid muchos años", señala quien estuviera dos años en el primer equipo, el ambiente que se respiró aquella tarde en el Vicente Calderón es algo que uno no olvida tan fácilmente. "Es un estadio donde se vive el fútbol de una manera muy especial y donde te gusta jugar este tipo de duelos".
Solo pudieron estar en uno, pero Javi Moreno y Borja Fernández saben lo que este domingo recorrerá por el cuerpo de Julián Álvarez y compañía sobre el césped del Metropolitano. Ambos lo tienen claro: "Fue solo uno, pero cuenta".