Raphinha y el Barça, como Bradley Cooper: el lado bueno de las cosas
El brasileño, único azulgrana que ha disputado todos los partidos desde el Mundial, será baja en Elche por sanción.

Como Bradley Cooper, Raphinha y el Barça prefieren quedarse con el lado bueno de las cosas. Para el atacante supuso una fuerte decepción verse fuera de la última convocatoria de Brasil, pero las circunstancias han convertido el 'bajón' anímico en una oportunidad. Y, aunque en el club azulgrana no se alegran de ello, sí respiran aliviados por tener al brasileño parado en estas fechas de selecciones.
A principios de noviembre, Raphinha se fue al Mundial con la moral por las nubes tras su decisivo golazo ante Osasuna. En Catar, las cosas no salieron todo lo bien que se podía esperar. El extremo regresó a Barcelona 'picado', con ganas de demostrar que el fiasco de la verdeamarela no había afectado a su confianza. Desde entonces, el ex del Leeds ha participado en los 20 envites que ha disputado el Barça, siendo el único miembro de la plantilla culé con dicho honor.
Raphinha suma nueve goles y nueve asistencias en lo que va de curso. De estos, siete dianas y cinco pases de gol se han producido desde que terminó el Mundial. cuando el brasileño ha catapultado sus registros. Ahora, al extremo le falta solo un gol y una asistencia para convertirse en el séptimo azulgrana en la última década en acabar una temporada con dobles dígitos.
Del Clásico de Liga, 'directo' al Clásico de Copa
La tarjeta amarilla que vio en el último Clásico hará que el brasileño sea baja en el Martínez Valero el próximo sábado. Así pues, dejará su marca en 20 de 20. Aunque tanto él como el cuerpo técnico valoran la parte positiva. Las lesiones están siendo múltiples y ante la más que probable ausencia de Dembélé en el Clásico copero del día 5 de abril, Raphinha queda como la mayor baza a la hora de generar desequilibrios. Ya lo demostró ante el elenco de Ancelotti hace una semana, cuajando una notable actuación.
Más de lo mismo ocurre con su no convocatoria con una Brasil que cayó el sábado ante Marruecos (2-1). El atacante se sintió frustrado cuando hace unas semanas Mano Menezes prescindió de él, pero el golpe está ya digerido y, además, Raphinha está centrado en su final de temporada con el Barça. Así, el parón de selecciones, unido a su baja en Elche, provoca que el ex del Leeds tenga tiempo para todo: desconectar, cargar pilas y también realizar trabajo de prevención tras un primer tramo de 2023 muy exigente.
El azulgrana llegará fresquísimo al Clásico copero, pues habrá tenido 16 días para descansar. En el Barça creen que esto es positivo porque Raphinha ama el fútbol y están convencidos de que estar más de dos semanas sin jugar provocará que el brasileño salga a morder contra el elenco de Ancelotti, un partido de importancia vital y que podría dejar al técnico italiano al borde del KO.