El Real Madrid ganó la Liga desde el primer anfiteatro del Bernabéu
Los de Ancelotti salieron campeones gracias a una nueva derrota del Barça.

Esta Liga no se podía ganar de otra manera. Con los jugadores del Real Madrid sin jugar, presenciando los últimos minutos del Girona - Barça desde el primer anfiteatro del Nuevo Bernabéu. Con los deberes hechos, tras su triunfo contra el Cádiz, y sin dar crédito a una nueva derrota de los culés. O dándole todo el crédito del mundo. El Barça no fue rival. Y así lo sintieron los merengues.
Los jugadores del cuadro merengue vivieron el partido del Barça en Montilivi con mucha calma, unos desde los palcos de sus familias en el estadio, y otros con sus hijos en el césped del Bernabéu. Cuando llegaron los minutos finales, subieron al primer anfiteatro para celebrarlo todos juntos. "Campeones, campeones", se escuchaba en los alrededores del campo".
El título de campeones del Real Madrid es el premio a una Liga inmaculada, que explica el latir de un club especial. Arrancaron la temporada con las lesiones de gravedad de Courtois y Militao y sin la figura de un delantero centro. A los blancos les dio igual: se repusieron a todo.
Tras las lesiones de Courtois y Militao, fuera para todo el curso, llegó la de Vini, no tan seria. Y apareció Bellingham. Fue el resumen del equipo: pierdes a tu estrella y al cruzar la calle ya se han inventado una nueva. Esta fue la Liga del británico, que la rubricó con sus tantos en los minutos finales contra el Barça.
🏆 LaLiga de los ‘veteranos y noveles’.
— Relevo (@relevo) May 4, 2024
🔝El Real Madrid se proclama campeón y ya son 36 en su palmarés. pic.twitter.com/o1xghae0uk
Y la de Ancelotti. Que creó la plantilla perfecta: la que siempre tiene la idea de cómo resistir. "Un grupo de amigos", como decía Courtois. Jugando al ataque, a protegerse en defensa, a ganar. No importó quien saliese en el once inicial. El técnico italiano, con su hijo Davide cada vez más cerca, gestionó a las mil maravillas una Liga en la que nadie se atrevió a ser su rival.
Estuvo muy lejos el Barça. Que se plantó en esta edición liguera con un conjunto con muchos nombres sin apenas sentimiento colectivo. No compitieron. No fueron capaces tampoco de vencer al Girona, con el que cayeron en sus dos enfrentamientos por cuatro goles a dos. Mientras el proyecto del Real Madrid sube al alza, el del Barça no para de bajar.
Salen los jugadores del Real Madrid del Bernabéu.
— Picón (@JorgeCPicon) May 4, 2024
No habrá cena de celebración de la plantilla. Se organizará más adelante. Ahora, foco en el Bayern.@relevo pic.twitter.com/yRgziAQJRe
La última cita, en Montilivi, evidenció la diferencia entre ambos clubes. Los de Xavi, que dependían de sí mismos para asegurar el segundo puesto y aplazar el alirón de los blancos, se dejaron remontar en cuestión de minutos por el Girona. El Madrid sólo tuvo que celebrar. Se impusieron a todo, hasta a los árbitros, con los que tuvieron desencuentros durante todo el año, y no perdieron sus códigos: sentirse siempre muy cerca del triunfo, pase lo que pase.