Locura en el Bernabéu: el Real Madrid fue recibido con una 'busiana' a la antigua que no se desmadró por los caballos policiales
La afición se acercó más de lo habitual al autobús. Los caballos de la policía marcaron la distancia.

El Real Madrid llegó al Santiago Bernabéu respaldado por miles de aficionados que, al más puro estilo Champions League, recibieron al autobús cantando y animando a los jugadores antes del Clásico. Desde lo alto de la calle Concha Espina hasta la plaza de Sagrados Corazones, los seguidores blancos rompieron a gritar, adornado el atardecer en la capital con bengalas blancas y moradas. El ambiente no podía ser más emocionante.
La cercanía de la afición al nuevo autobús del Real Madrid aumentó la pasión de la escena. Normalmente, la policía establece un cordón de seguridad que mantiene a la gente más alejada para evitar sustos. Sin embargo, en esta ocasión les permitió colocarse a unos pocos metros. Algunos podían prácticamente tocarlo si estiraban la mano.
En cualquier caso, los cuerpos de seguridad mantuvieron el control en todo momento. Los caballos policiales mantuvieron la distancia provocando que la gente se apartase. No sin algún susto ya que entre el ruido, el humo y el movimiento, costó un poco más mantener a los animales controlados. No hubo incidentes y el Madrid acabó entrando al Bernabéu una hora y 45 minutos antes del comienzo del encuentro.
Ancelotti fue el primero en bajarse del autobús junto a su cuerpo técnico. Después, toda la retahíla de estrellas: Bellingham, Vinicius, Mbappé... El último, Éder Militao, escoltando a Lucas Vázquez y Luka Modric. La caras eran de concentración máxima, aunque también alguna conversación con risas de por medio. Nada más llegar al vestuario, Jude hizo su típico ritual saliendo al campo para ver de cerca el territorio del próximo Clásico.