REAL MADRID

El Real Madrid resucita a mundialistas

Benzema y Courtois, con poca suerte en Catar, recuperaron su mejor versión en Valladolid. Camavinga revolucionó el encuentro tras jugar solo dos partidos con Francia.

Benzema celebrando uno de sus goles al Valladolid./AFP
Benzema celebrando uno de sus goles al Valladolid. AFP
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

Uno de los puntos bajos del Real Madrid durante algunos tramos del principio de la temporada fue su poco dominio de las áreas. Especialmente la propia, encajando más goles de lo debido. Esto se debía, en parte, a que sus dos referentes en ambas, Courtois y Benzema, no se encontraban en un estado óptimo. Los problemas físicos lastraron su rendimiento, arrastrando este problema hasta el Mundial con sus selecciones. Mientras que Karim no pudo ni jugarlo con Francia, Tibu se marchó a las primeras de cambio con una Bélgica envuelta en polémicas.

Sin embargo, el parón de invierno parece haber venido bien y las malas sensaciones se esfumaron de un plumazo con la victoria contra el Valladolid. Courtois, que no había podido dejar su portería a cero en ninguno de los diez partidos de LaLiga que llevaba este curso, cerró su meta. Lo hizo como acostumbró a hacer las últimas temporadas: con varias intervenciones salvadoras. Un total de cuatro que mantuvieron con vida a los blancos hasta que apareció el acierto ofensivo.

Este lo protagonizó Benzema, que terminó el año de la mejor forma posible. Su 'regreso' se hizo esperar. Se mostró participativo, pero poco fino en el toque. Incluso falló una clara ocasión en la primera parte a portería vacía. Sin embargo, con el penalti señalado a favor del Real Madrid, abrió el marcador y lo cerró minutos después con un control de pura clase dentro del área y una mejor todavía definición. Según datos de Opta, con sus dos tantos en Zorrilla acaba el año habiendo generado 40: 32 con su autoría además de ocho asistencias. 

«Veremos un Benzema distinto»

Fue muy significativo que, tras el primero, se señaló el escudo del Real Madrid. Aquí se siente cómodo, como en casa, algo que no vivía en la concentración de la selección francesa. "Yo le he visto bien antes de este partido. Le veo motivado y con confianza y creo que en esta parte de la temporada veremos un Benzema distinto", aseguró Carlo Ancelotti en rueda de prensa, quien además destacó el gran partido de sus estrellas. "Al final hemos salido con tres puntos y con grandes partidos de Benzema y Courtois, que es importante", expresó.

Otro jugador que llegaba algo tocado del Mundial era Camavinga. No porque su rendimiento con Francia haya sido malo. Todo lo contrario: jugó una gran final contra Argentina a pesar de la derrota. Sin embargo, Deschamps solo confió en él para ese partido y para el de Túnez, en el que los bleus no se jugaban nada. Por ello, llegaba poco fino físicamente pero con muchas ganas de descargar energía, algo que demostró desde el primer minuto que saltó al terreno de juego a pesar de sumar solo un entrenamiento desde que volvió de las vacaciones.

Carrera de Camavinga contra el Valladolid. Real Madrid
Carrera de Camavinga contra el Valladolid. Real Madrid

En un partido gris del mediocampo del Real Madrid, el ex del Stade Rennais fue capaz de darle un ritmo más al juego gracias a su poderío físico y a su verticalidad. Tanto es así que de una carrera suya nació el segundo tanto, dejándole la ocasión a placer a Karim para que su compatriota definiera con clase. Carletto no escatimó en elogios hacia su pupilo: "Lo ha mostrado desde que ha llegado. Marca la diferencia cuando entra en el partido porque tiene mucha energía. Es un jugador importante para nosotros". Vinicius, Valverde, Rüdiger, Carvajal, Asensio o Rodrygo también tuvieron su oportunidad de brillar, aunque lo hicieron en menor medida.

Se viene Hazard

Y el que falta por unirse es Eden Hazard. Ancelotti avisó en rueda de prensa: "Jugará el próximo partido". El belga, que dejó su selección tras el Mundial, ya parece un caso perdido para la mayoría, pero no para su entrenador, dispuesto a darle una oportunidad más. Estará contra el Cacereño en un partido trampa para lo blancos, con un viaje incómodo en autobús y un equipo que, ante la oportunidad de su vida, no le pondrá las cosas fáciles.

El Real Madrid es su zona de confort y en Valladolid se demostró. Ancelotti ha conseguido armar un equipo armónico en el que casi todos tienen su sitio definido y sacan su mejor versión. Lejos del cruel Mundial y del frío de sus selecciones, vuelven a la Casa Blanca donde todo parece ir bien, incluso cuando llegan las turbulencias. Aquí empiezan a resucitar los mundialistas...