La 'resurrección' de Jon Guridi tras una lesión impronunciable: "Pensé que igual lo tenía que dejar"
El centrocampista de 28 años, uno de los líderes del equipo vitoriano, repasa su carrera en Relevo y recuerda sus momentos más difíciles.

Aunque le hubiera gustado dedicarse al ciclismo, Jon Guridi (Azpeitia, 1995) es uno de los líderes del Deportivo Alavés en su vuelta a LaLiga EA Sports. Todavía con la ropa de entrenamiento, se coloca los auriculares y aprovecha para tomar el último trago de agua. No es para menos, y es que el parón de selecciones tampoco permite parar al Glorioso. Empezó en la cantera de la Real Sociedad y llegó a plantearse dejar el fútbol por una lesión grave (una osteocondritis disecante en el cóndilo femoral interno de la rodilla derecha de grado IV, con un fragmento óseo desprendido), pero ha encontrado su sitio en Vitoria-Gasteiz. "En ese momento pensaba 'igual lo tengo que dejar porque me duele', pero yo siempre seguía insistiendo", reconoce en una entrevista con Relevo.
Este curso, con un papel protagonista, acumula 616 minutos de juego repartidos en ocho encuentros. Pero también ha vivido la otra cara del fútbol: lesión de gravedad, poca participación y cesiones en busca de protagonismo. "Cuando estás mal, valoras más las cosas pequeñas. Aprovechas para pasar tiempo con los amigos los findes, que eso es muy difícil cuando estás bien porque tienes partidos", recuerda.
¿Cómo recuerdas tus primeras veces con un balón?
Me acuerdo que de pequeño, cuando salía del colegio, siempre estaba en el parque con los amigos y un balón, jugando. Empecé en el equipo del pueblo en alevines, con diez u once años, y ahí ya empecé a ir a torneos con la Real Sociedad porque no tenía equipo para hacer liga. Cuando jugué bastantes torneos en alevines, me fichó la Real y ahí empezó todo hasta que llegué al primer equipo.
Casualidades de la vida, debutaste con la Real Sociedad en un partido contra el Alavés.
Sí, sí. Es verdad. Me acuerdo que tenía muchos nervios y muchas ganas. Al final, cuando es el debut, a todos nos pasa lo mismo... Esa sensación de nerviosismo que yo creo que es buena y todo. En el calentamiento, cuando empiezas los ejercicios se te van los nervios. Lo recuerdo como una experiencia positiva porque, bueno, al final pasar esos momentos de tensión y nerviosismo te ayuda a crecer como persona para los siguientes retos que vengan.
¿Por qué es Zubieta una mina? (risas)
Bueno (risas). En la Real se trabaja tanto en el primer equipo como en infantiles, cadetes y juveniles el mismo estilo de juego, entonces ya desde pequeños te lo inculcan. Yo creo que trabajan muy bien eso: insistir en lo que hace el primer equipo, siguiendo ese modelo de juego. En los últimos años ya han salido muchos jugadores de la cantera y eso es bueno para los chavales. Al final, ven que se confía y saben que ese es el camino.
Debutas y, al poco tiempo, te lesionas. Lesión grave, además.
Sí. Tuve una lesión bastante grave en la rodilla. Me dijeron que estaría bastante tiempo sin jugar. A los 9 meses empecé a jugar y entrenar, pero no me dejaba de molestar la rodilla. No estaba cómodo. Hubo momentos bastante duros. Al final, todos los días estás haciendo lo mismo, trabajo de gimnasio fuera, y que no se te vaya la molestia y el dolor cansa. Estamos acostumbrados a entrenar todos los días. El fútbol es mi vida. En ese momento pensaba "igual lo tengo que dejar porque me duele", pero yo siempre seguía insistiendo. Era positivo en que algún día dejaría de doler y así pasó con la ayuda de todos.
Eras joven y arrastraste problemas en esa rodilla más de un año. Mentalmente, ¿cómo se afronta?
Bueno, no es fácil. Pasas momentos bastante malos, pero aprendes muchas cosas que cuando estás bien no valoras. Cuando estás mal, valoras más las cosas pequeñas. Entonces, aprovechaba para fortalecer otros puntos y hacía mucho gimnasio. Durante la temporada estás más cansado y no haces tanto gimnasio. Estaba más con los amigos los findes y eso es difícil si estás bien porque estás ocupado por los partidos. Con la ayuda de todos, de la gente que te rodea, te haces más fuerte. Sí o sí, te haces más fuerte. Estamos acostumbrados a entrenar todos los días y todos los deportistas somos muy sacrificados y mentalmente fuertes, porque si no lo estás o no lo eres, no llegas al deporte de élite.
Cuando te recuperas, te cuesta volver a la dinámica del equipo y tienes que buscarte una salida.
Eso es. Me ayudó muchísimo salir de la Real en ese momento. Tenía que salir a probar algo diferente, estuve bastante tiempo lesionado y ya era el momento de salir. No tenía tampoco ficha sub-23, pasé mucho tiempo lesionado y jugaba algunos partidos con el filial para ver qué tal estaba. En el mercado de invierno, en diciembre, salí cedido al Mirandés y me ayudó muchísimo. Al final conseguí lo que buscaba, que era tener minutos, continuidad... Me dejó de doler la rodilla y tuvimos la fortuna de ascender a Segunda. Cuando ascendimos, yo ya sabía que tenía que quedarme otro año más para seguir compitiendo, jugando, teniendo minutos y por eso volví. En Segunda hicimos un gran año, llegando a semifinales de Copa contra la Real. Lo hice bastante bien y regresé a San Sebastián.
Vuelves a la Real después de hacerlo muy bien en el Mirandés, pero no juegas todo lo que esperabas. ¿Cuándo entra en escena el Alavés?
Cuando acabó la temporada, el Alavés se puso en contacto conmigo. En la Real no estaba teniendo los minutos que quería y estaba seguro de que quería salir. Sí que es verdad que les pedí (al Alavés) un poco de tiempo a ver si algún Primera se interesaba, pero yo tampoco quería estar hasta el último día del mercado a ver si algún equipo venía. Sí es verdad que el Alavés era Segunda, pero cerca de casa, con el objetivo de ascender y ese reto me motivó. Creo que me ha salido muy bien y la verdad es que estoy muy contento aquí. Buscaba jugar, tener minutos... y el Alavés me lo ha dado. Es bonito ser partícipe de algo que hicimos el año pasado, de un ascenso, jugando muchos minutos. Este año también estoy siendo protagonista en el sentido de que estoy teniendo bastante minutos y ahí está la diferencia. Es un club humilde y trabajador. Me siento muy cómodo aquí y estoy a gusto.
"El reto de ascender con el Alavés me motivó"
Futbolista del Deportivo AlavésEste año estáis compitiendo y consiguiendo resultados en casa, pero no fuera. ¿Por qué?
Estamos en un buen momento, compitiendo bien. No nos están llegando los resultados que queremos, pero estamos haciendo buen juego, que yo creo que es lo más importante. Habrá algún partido que igual juguemos peor y ganemos, porque así es el fútbol, pero yo creo que tenemos que seguir en esta línea, intentar mejorar las cosas que hacemos menos bien y seguir insistiendo en lo que hacemos bien. Yo personalmente me encuentro bien, en un momento muy bueno de la temporada y, nada, esperemos seguir así tanto individualmente como colectivamente.

¿Cómo es Luis García Plaza en las distancias cortas?
Tiene las cosas muy claras y es muy directo, y yo creo que eso es muy bueno. Te dice lo que piensa en cada momento, es cercano también, y eso para los jugadores es importante, sentirse arropado cuando no estás en un buen momento o no estás teniendo minutos. El jugador lo agradece. Sabe el estilo de juego que quiere y saca lo mejor de cada jugador. Eso es lo más importante.
El apoyo de la afición es otra de las fortalezas del Alavés. Para quien no sepa qué ambiente hay en Mendizorroza, ¿cómo lo explicarías?
Yo ya lo había vivido en mi debut, pero no me acordaba tanto. En mi primer partido aquí, en Mendi, me sorprendió bastante porque la afición no para de animar durante todo el partido aunque vayas perdiendo. Para el equipo de casa eso siempre es muy importante. El año pasado, que el club descendió de Primera a Segunda, hubo algún equipo como el Levante al que le pasó lo mismo y la afición en eso sí que se notaba. En el playoff contra el Levante, en el último partido, el estadio (del Levante) estaba bastante callado, no sé si por nerviosismo o tal, pero en Mendi eso nunca pasa y se agradece mucho.
Habéis mantenido prácticamente el mismo bloque que el año pasado. ¿Cómo es la relación fuera del campo?
La relación entre todos es buena, somos una familia y una piña. En el campo se nota. Cuando fuera de los entrenamientos sois amigos más que compañeros, luego en el campo se nota. Somos así, este equipo es así y se está viendo en los partidos. Lo más importante en el vestuario diría que es eso. Cuando no hay buena relación o buen feeling, en el campo se ven cositas, y yo creo que en este caso no pasa eso.
¿Un referente y un hobby?
Siempre he dicho que mi ídolo ha sido Zidane por su estilo de juego y elegancia. En la Real me fijaba mucho en Xabi Prieto por su calidad sobre todo, pero también por cómo es como persona fuera del fútbol. Me gusta jugar al póker, ir al cine, a la playa... No sé, cosas normales. También me gusta leer. El ciclismo me gustaría practicarlo a ver hasta dónde podría llegar.
¿Te suena de algo LaLiga Fantasy? ¿Tienes el juego?
No, no tengo el Fantasy, pero mucha gente me escribe a ver si voy a jugar porque me tienen en el juego (risas). Mis amigos sí lo tienen.
Yo te tengo en el juego y no sé si venderte, está ahí ahí la cosa (risas).
No, no. No me vendas, no me vendas todavía.