La revolución de Flick rompe tanto con el ADN Barça que trae 'locos' a los analistas: "Desde Luis Enrique no era tan interesante"
El entrenador del Barça ha dotado al equipo de un juego más vertical y dinámico y con un estilo de presión única en LaLiga.

El FC Barcelona de las tres 'P' (posición, posesión y presión), que tanto llevó a la excelencia Pep Guardiola en la etapa más gloriosa (2008-2012), no se reconoce en el equipo de Hansi Flick, que cuenta con otras virtudes y que valida al director deportivo, Deco, cuando por allá por el mes de febrero, en plena caída del equipo de Xavi Hernández, pronunció aquello que luego matizó de que "hay que romper con el pasado y buscar otro paradigma". Se armó un revuelo, pero finalmente llegó Flick y ahora se ha cargado de razones con victorias y con la imagen del equipo, y ha modificado ese ADN Barça que incluso trae como 'locos' a los analistas. "Desde Luis Enrique que no lo veo tan interesante", desliza uno de ellos a Relevo.
Los números del Barça están siendo de récord: 11 partidos, 34 goles a favor, 11 en contra y nueve victorias. Y unas derrotas marcadas por la expulsión de Eric García en Mónaco y por las rotaciones y el buen trabajo de Osasuna en LaLiga. Más allá de ello, la manera de jugar del entrenador alemán ha causado revuelo en el campeonato, y los equipos estudian cómo meterle mano y desactivar la maquinaria de Flick.
Lo primero que llama la atención es el tipo de presión, única. "No es el delantero quien la inicia sino los extremos, y eso no es lo habitual, y genera problemas a los oponentes", abre uno de los 20 analistas que hay en los clubes de Primera. Dani Fernández, profesor de la Escuela de Entrenadores, lo ve así: "No involucra a Lewandowski, y salta con los extremos porque son enérgicos y con recorrido. Se iguala por dentro. Y es de los pocos equipos de la Liga que obliga a que el lateral salte con el lateral rival, se colocan en posición intermedia que permite llegar y volver", cuenta.

Es precisamente ahí donde se le puede encontrar una de las pocas debilidades al Barça de Flick, en esos laterales. "Obviamente tiene que salir, pero si a tu lateral le das poca altura y su lateral tiene que hacer mucho recorrido, puedes intentar buscar el pase al extremo y generar situaciones de desequilibrio", analiza uno de los analistas. Ante Osasuna, jugadores como Bryan Zaragoza o Rubén García encontraron varias situaciones de ese tipo. "El Barça ha recuperado la presión asfixiante que tenía con Rijkaard y Guardiola", añadió.
«Con Xavi todo era juego posicional, ahora hay movimientos...»
Más allá de esa presión, y más común en otros equipos aunque igual de trascendental, es el comportamiento de la línea defensiva y su sincronización, detalles que reflejan el trabajo minucioso del técnico alemán: "Los conceptos de la línea defensiva son top, los centrales no caen en persecuciones y sus rivales se sitúan en fuera de juego. Pero es que cuando defiende replegado, las ayudas de jugadores como Lamine o Raphinha son brutales... Es un equipo muy interesante", explica Dani Fernández.
Pero si en algo se diferencia el equipo de Flick de los habituales del Barça o de los que se forman tradicionalmente en La Masia es en la manera de atacar. "Con Xavi todo era más juego posicional, movimientos en función del balón, y en ocasiones lo mejor era estar alejado... Ahora todo es más dinámico, vertical, dar tres pases y buscar el espacio", explica el analista.
Preparando el #BarçaSevilla del domingo. ⚽️ pic.twitter.com/rRkBinGzOU
— FC Barcelona (@FCBarcelona_es) October 15, 2024
Cómo los mismos jugadores pueden jugar a cosas tan distintas
Dani Fernández argumenta cómo dos ataques con los mismos futbolistas pueden jugar a cosas tan diferentes: "Siguen siendo buenos cuando atacan en juego posicional, pero ahora son más verticales en las últimas relaciones. Van al espacio. El mediapunta ataca la línea, no está pendiente de la posición, y mete a los extremos por dentro. Atrás atraen con un dos contra dos y tres contra dos en función de Koundé. Hacen daño y sin dinámicos, juegan con las alturas de los rivales. Son el Barça, sí, pero además contragolpean bien...".
Acostumbrados a un juego parecido cada temporada con sus matices, ya sean en el periodo de Valverde, Koeman y Xavi, ahora Flick sorprende con otras ideas que obliga a un reciclaje del juego del Barça. Mantienen parte de su ADN pero han modificado una parte importante. Un cambio de paradigma.