Rodrygo pasa por la fábrica de reciclaje de Ancelotti
El italiano ya adaptó a Pirlo, Bale o Di María a nuevas posiciones.

La baja de Benzema pondría en un compromiso a cualquier entrenador del mundo. No poder contar con el Pichichi de la temporada pasada ni con el juego que aporta en todo el frente de ataque es un hándicap difícil de superar. Sin embargo, no parece haber mejor técnico que Ancelotti para encontrar soluciones a esta clase de problemas y, en este caso, el italiano está convencido de que tiene en Rodrygo el sustituto ideal. Además de tener en cuenta la calidad y el olfato goleador del brasileño, Carletto tiene la sabiduría para saber adaptar a sus jugadores a diferentes posiciones. Ya lo ha hecho en muchas ocasiones en su carrera hasta el punto de cambiar carreras de algunos de sus futbolistas.
Su caso más destacado en Italia es el de Andrea Pirlo, quien llegó al Milán como un gran mediocampista ofensivo. Un interior de puro talento que jugaba como '10' tanto en el Parma como en las categorías inferiores de la selección italiana y que parecía tener difícil adaptación a una posición más defensiva. Contra la opinión de la mayoría, Ancelotti le hizo dar unos pasos atrás, colocándolo como pivote. Si bien acostumbraba a estar acompañado, su inteligencia táctica permitió que se convirtiera en uno de los mejores '5' del mundo durante prácticamente una década.

Bale y Di María para ganar la Décima
En el Real Madrid ha tenido dos casos muy sonados, ambos durante su primera etapa. El primero fue Gareth Bale, que cayó en sus brazos procedente del Tottenham ya habiendo abandonado el lateral, pero sin dejar el lado izquierdo. En Londres el año anterior había jugado la mayor cantidad de partidos como extremo izquierdo y en alguna ocasión como mediapunta. Carletto, que contaba con Cristiano y Benzema en aquel momento, inamovibles del extremo izquierdo y de la punta del ataque respectivamente, decidió otorgarle el único hueco disponible en la derecha. Fue un acierto total: ha sido su posición desde entonces.
El otro caso fue el de Ángel Di María. La llegada del propio Bale estuvo a punto de condenarle a una salida en el verano de 2013. Ancelotti confiaba en él y le pidió que se quedase, que le haría un hueco. Dicho y hecho: el argentino, que había sido extremo toda la vida, empezó a crecer como interior, llegando a ganarse la titularidad. Tanto fue así que disputó la final de Lisboa contra el Atlético de Madrid junto a Khedira y Modric. En cambio, a diferencia de Bale, Di María no se asentó y acabó volviendo al extremo.

Valverde, clave en la derecha la temporada pasada
Valverde de banda derecha ha sido su última 'obra'. Cabe destacar que Zidane fue el primero que lo utilizó en esa posición, pero en mínimas ocasiones. Fue Ancelotti el que hizo que se asentase en ese sitio hasta volverse fundamental. El año pasado jugó varios de los partidos de Champions más decisivos como titular. La presencia de Modric y Kroos le tapaba huecos, pero con trabajo y la buena mano de su entrenador sirvió para que se le abriese una puerta.
Rodrygo apunta a ser el siguiente. El convencimiento del cuerpo técnico de que el ex Santos puede jugar ahí es total. Destacó contra el Mallorca en un partido en el que empezó como extremo y acabó como falso nueve. En ese tramo final dio una asistencia y marcó un gol. Contra el Atlético repitió con tanto en el Metropolitano clave para llevarse el derbi (2-1). Todo apunta a que contra el Getafe volverá a ser la referencia ofensiva. Ancelotti está creando un nueve y no suele fallar.