Rubén Baraja y Carlos Marchena salvan al Valencia y se negociará su renovación
El Pipo cogió a un equipo en descenso y su Valencia ha sumado 22 puntos en 17 jornadas, 4 menos que Betis o Osasuna.

Rubén Baraja Vegas ha salvado al Valencia Club de Fútbol, a su club. Como en 2008, cuando el club merodeaba el descenso con Ronald Koeman como entrenador y el Pipo y Carlos Marchena dieron un paso al frente haciendo de 'entrenadores-jugadores', para evitar el drama. Esta campaña el paso al frente fue incluso más arriesgado: las figuras de dos leyendas podían quedar marcadas por un posible descenso, pero el resultado ha sido un éxito.
Porque no era tarea fácil. Los dos preparadores cogieron a un equipo que se encontraba en puestos de descenso, tras sumar 19 puntos en 21 partidos y que se había quedado huérfano tras la salida a la carrera de un Gennaro Gattuso. El italiano priorizó antes su enfado hacia Lim por sus mentiras que el respeto y admiración que había generado en el vestuario.
La directiva, Miguel Corona mediante, eligió a Rubén Baraja y Carlos Marchena por dos razones. La primera, porque, en su empeño de que no había plantilla para pelear por el descenso, confiaban en que su llegada fuera un giro anímico para el equipo y aplacara las críticas de la afición, que ya veían que estaban inmersos en la temporada más complicada desde 1986. La segunda, porque la opción A, Vicente Moreno, marcó unos estándares económicos y contractuales que Baraja no: "Él estaba dispuesto a ir al Valencia a toda costa, ni preguntó salario", comentaron desde el entorno del jugador días después de firmar.
¿El resultado? 22 puntos en 17 partidos disputados, mejorando los que hizo Gennaro Gattuso. Su equipo es el segundo que más puntos ha sumado desde su llegada de todos los que pugnan por no bajar, solo superado por el Getafe por un punto.
Además de los números, El Pipo y Marchena han dejado un legado con nombres propios: Javi Guerra y Diego López. Dos canteranos por los que no han dudado en apostar, sentando a vacas sagradas, que ya han renovado por el Valencia y les dejarán rendimiento deportivo y quien sabe si económico. De hecho, el propio Diego fue quien marcó el último tanto en el Benito Villamarín (1-1).
Por todo ello, el Valencia baraja seriamente ofrecer la renovación a su entrenador. Javier Solís, director corporativo del club, ya explicó en marzo que si Baraja salvaba al Valencia su continuidad sería "muy factible", algo que será una realidad siempre y cuando ambas partes lleguen a un acuerdo. De momento no ha habido contactos y aunque la última palabra siempre es de Lim, la idea del club es sentarse con El Pipo y ver si están en sintonía para continuar juntos. El primer feedback que nace del entorno de Baraja es que no habrá demasiados problemas en continuar ya que esa es su ilusión, si bien exigirá ciertas condiciones para evitar que le suceda lo que a sus predecesores. O eso, o en el caso de que así ocurriera, poder marcharse sin penalización económica.
Pero todo eso se empezará a negociar a partir de de este lunes. El doming, la realidad es que el Valencia ha conseguido mantenerse en Primera División.