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Rubén Duarte, el "hombre de club" y contrapeso de Luis García Plaza: "El día de mi debut me eché una siesta de tres horas"

El primer capitán del club vitoriano repasa en Relevo su trayectoria antes de medirse al Barça. "Necesitamos ganar a un grande", reconoce.

Rubén Duarte, durante un partido en Mendizorroza./CEDIDA / DEPORTIVO ALAVÉS
Rubén Duarte, durante un partido en Mendizorroza. CEDIDA / DEPORTIVO ALAVÉS
June Lavín

June Lavín

Vitoria-Gasteiz se viste de gala. No es para menos. El Deportivo Alavés se mide este sábado (18:30) al FC Barcelona en otra gran cita para la ciudad. También para Rubén Duarte (Almería, 1995), primer capitán del Glorioso. Hace prácticamente siete años que defiende la camiseta albiazul y, aunque le costó acostumbrarse al frío ("el primer año lo noté mucho", reconoce), ya es uno más. Mendizorroza es su casa. Así lo siente y lo expresa. Compartió generación con Kepa, Deulofeu, Iñaki Williams o Ceballos, pasó por la cantera del Espanyol y ahora es uno de los líderes del club babazorro. Afronta el partido con la tranquilidad que le caracteriza y que equilibra a Luis García Plaza ("es muy activo, a veces hace clic...", explica). "Soy muy tranquilo y clásico. Cuando te dicen que vas a debutar no es fácil, pero yo me eché una siesta de tres horas. Estoy operado de los nervios [risas]", señala en una entrevista a Relevo.

Rubén Duarte recuerda cómo vivió su debut: «Estoy operado de los nervios; me eché tres horas de siesta»ALEJANDRO CORRAL / RELEVO

Lo del fútbol te viene de familia, ¿no?

Sí, sí. Tengo una familia futbolera. Mi padre era el delegado de Los Molinos, de un equipo de División de Honor Juvenil, y mi hermano jugaba ahí. Así que sí, yo paso por Los Molinos, me voy al Almería siendo muy pequeño y vuelvo [a Los Molinos]. Antes de irme al Espanyol pasé por el Infantil A del Polideportivo Ejido e hice una muy buena temporada. También voy a la selección de Almería, quedamos campeones de Andalucía y me llama la selección andaluza. Perdimos contra Cataluña, pero el Espanyol se interesó por mí.

¿Cómo fue llegar al Espanyol?

Me invitaron un día a ver la residencia, el colegio y todo. Fui con mis padres y cogí ese tren siendo muy joven, tenía 13 años. Era un niño que salió de casa para cumplir su sueño y eso es lo que estoy haciendo. Me costó adaptarme porque las clases eran en catalán, pero gracias al grupo humano que había en la residencia conseguí salir adelante. Me esforzaba cada día y tenía ganas de superarme. El cambio fue grande, pero el apoyo de los compañeros y de mi familia en la distancia es lo que me ha hecho estar hoy aquí. Las cosas me han ido rodadas, porque me fui de casa con un sueño que estoy cumpliendo.

Tan joven y lejos de casa. Maduras casi por obligación, ¿no?

Bueno, sí. Tenía 13 años y me fui lejos de casa, me separaron de mis amigos, por decirlo de alguna forma, y eso no es fácil. Mi padre me dijo que ese tren solo pasaba una vez y que si lo quería coger era mi decisión, que si no estaba cómodo siempre tenía la opción de volver. Hay días buenos y no tan buenos... Acabar el partido y no poder estar con tu familia y tener que irte a la residencia te hace madurar y crecer como persona.

Rubén Duarte, durante su etapa en el Espanyol. GETTY
Rubén Duarte, durante su etapa en el Espanyol. GETTY

Me han chivado que eres muy tranquilo y reservado...

Sí [risas]. Mira, por ejemplo, me enteré de que iba convocado con el primer equipo el día de Reyes en una eliminatoria de Copa contra el Valencia. Dos días antes yo no sabía nada. Es más, yo no estaba en dinámica del primer equipo porque había muchos laterales izquierdos y había overbooking en mi posición. Sergio, el exentrenador del Cádiz, me reúne con él el día de prepartido y me dice si estoy preparado para jugar. Le dije que por supuesto, que eso estaba claro. Fue el mejor regalo de Reyes posible e hice una actuación bastante aceptable. Y, a modo de anécdota, fíjate si soy tranquilo o poco nervioso que ese mismo día el partido era de noche y me eché tres horas de siesta. Al final, para un chaval de 18 ó 19 años cuando te dicen que vas a debutar no es fácil, pero en mi caso estoy operado de los nervios, como me suelen decir, y soy muy tranquilo.

Los 'mayores' te ayudaron mucho y ahora te toca a ti tener ese rol en el Alavés.

Cuando subí a entrenar con el Espanyol había gente muy experimentada como Sergio García, Stuani o Diego Colotto. Jugadores que han vivido y han jugado competiciones europeas, y ellos me intentaban ayudar y apoyar al máximo. Hoy en día me toca a mí cumplir esa faceta de ayudar a los más jóvenes, de que se sientan como si estuvieran en el propio filial, sin ningún tipo de nervio, y de que tengan la mayor confianza en lo que hacen. Al final es eso. En el mundo del fútbol conoces a muchísimas personas y yo en mi caso me llevo lo mejor de cada una de ellas.

¿Qué te encontraste en el Alavés cuando llegaste?

El Alavés venía de hacer un temporadón (ascenso y final de Copa del Rey la temporada siguiente) y yo pasé un año muy malo en el Espanyol. No tuve minutos y no tenía la confianza ni del entrenador ni del club. Necesitaba jugar, necesitaba partidos y, bueno, tuve varias reuniones para unirme al equipo y así fue. El Alavés me ha cambiado la vida por completo. Es el club de mi vida... Apostaron por mí cuando peor estaba.

Rubén Duarte, sobre cómo el Alavés le ha cambiado la vida.ALEJANDRO CORRAL / RELEVO

A veces da la sensación de que el Alavés es un equipo de paso por la cantidad de jugadores cedidos que tiene, como si costase encontrar estabilidad.

Yo me encontré un vestuario muy joven, con muchas caras nuevas. Se habían ido Theo Hernández, Marcos Llorente, Deyverson... Y, claro, el club firmó muchísimos jugadores. Nos costó dar con la tecla y no lo conseguimos hasta que vino el Pitu Abelardo, pero a partir de ahí el equipo fue a más, a más y a más. Logramos la salvación cuatro partidos antes de que acabase la temporada.

¿Qué te ha aportado a ti el Alavés?

Mucho, mucho. Creo que soy la persona que soy en parte gracias al Deportivo Alavés. Me acogieron y apostaron por mí cuando no tuve minutos en una temporada mala. Aquí he vivido momentos de todo tipo: buenos, no tan buenos... He tenido muchísimos entrenadores de los que me llevo la parte positiva y ese aprendizaje. Las temporadas son muy duras y hay que hacer las cosas muy bien. Estamos viendo que la filosofía que está cogiendo el club en las últimas temporadas está siendo la adecuada, apostando por jugadores jóvenes y firmándolos en propiedad para que no haya tantos cedidos. Ojalá siga así. Se está viendo reflejado en el campo y estamos teniendo la recompensa de hacer bien las cosas.

Rubén Duarte, durante el Alavés - Real Madrid. CEDIDA / DEPORTIVO ALAVÉS
Rubén Duarte, durante el Alavés - Real Madrid. CEDIDA / DEPORTIVO ALAVÉS

Has sido suplente en algunos partidos y, siendo lateral, estás jugando de central. ¿Dónde encuentras la motivación cuando las cosas no salen como quieres?

Soy un hombre de club. Lo he demostrado siempre. Hay que estar preparado y entrenar bien para cuando toque. Esta temporada he participado algo menos, pero estoy a disposición del míster y soy el primer capitán, así que intento ayudar a todo el mundo. Encuentro la motivación en el día a día. Se juega como se entrena. Cuando estás participando y jugando menos, pues tienes que seguir. Tienes que darlo todo. Te pongo un ejemplo. Hace dos o tres semanas entro de suplente contra el Sevilla y meto el gol en el minuto 90. Las cosas no son casualidad y detrás hay muchísimo trabajo. El míster no puede poner a doce o trece jugadores. Si pudiera, lo haría, muchas veces nos lo ha dicho.

¿Cómo es Luis García Plaza?

Como lo veis desde fuera. Es así. Con el jugador es muy cercano. Muy, muy, muy cercano. Creo que es de los entrenadores más cercanos que he tenido en mi carrera. Y también muy activo tanto en los entrenamientos como en los partidos. Es cierto que esa adrenalina a veces te saca un poco cuando fallas, pero tiene mucho carácter y es muy activo. De vez en cuando en el entrenamiento hace clic y empieza a pegar voces, a chillar. Pero bueno, eso hace que estemos metidos en el entreno y que atendamos, porque al final las cosas tácticas que trabajamos son luego las que suelen pasar en el partido. Y gran culpa de que el Deportivo Alavés esté en Primera División y esté haciendo esta campaña es suya.

Rubén Duarte, sobre Luis García Plaza.ALEJANDRO CORRAL / RELEVO

Y también parte de culpa es de lo que ocurrió contra el Levante, ¿no?

Sí, sí [risas]. A mí me pilló en el banquillo porque en la prórroga ya estaba medio tieso por las fechas en las que estábamos y pedí el cambio. Además, me pilló alejado del banquillo con el utillero. Los dos llorando prácticamente. No sabíamos muy bien lo que había pasado porque no se apreció bien, pero una emoción y unos nervios terribles. Yo sabía que si Asier [Villalibre] lo tiraba, lo metía. No vi el penalti, estaba mirando las pantallas que estaban dos o tres segundos atrasadas, pero vi a la gente levantarse y fui a celebrarlo. Llegué de los primeros. Me acordé de todo el grupo, de mi pareja y de mi familia. Se comen lo bueno y lo no tan bueno.

Al haber pasado por el Espanyol, jugar contra el Barça te hará estar más motivado.

Sí, pero más que por mi pasado, porque jugar contra los mejores del mundo, contra equipos de esa entidad siempre es una motivación mayor. Y lo que viene diciendo el míster, la temporada está siendo buena, pero necesitamos ganarle a un grande. Y este sábado es una oportunidad magnífica junto a nuestra gente. Estamos en un momento de confianza, de juego y de resultados muy buenos y ojalá sigamos en esta dinámica. Queremos ganar y no hay mejor momento que este sábado.

¿Quién ha sido el jugador que más te ha impactado? Compañero o rival.

Gerard Deulofeu. Parecía que jugaba con monigotes. Tenía una facilidad para el uno contra uno, en el dribbling y para meter goles... Yo era muy joven y él ya llevaba unos cuantos años en la élite. Es el jugador que más me ha impactado y sorprendido. También Sergio García, por todo lo que me ayudó, por su liderazgo y por toda su jerarquía. Cuando yo debuté, hizo uno de los mejores años de su carrera, y tuve la suerte de compartir vestuario con él. Aprendí mucho a su lado.

Y en tu tiempo libre...

Soy muy clásico. Me gusta el flamenco y los cantantes del sur. Me escapo siempre que puedo a algún concierto si me cuadra. Soy tranquilo, vivo con mi pareja y pronto me va a cambiar la vida porque voy a ser papá y voy a dormir menos, pero bueno. La play, mis amigos y algún monólogo que otro.

¿No eres de los que meten horas en el Fantasy?

Yo no juego, pero alguna chapa por ahí sí que ha habido. Se mete caña a ver si hacen un buen partido, si le da más puntos... La coña y el cachondeo. Si están todo el día entre el uno y el otro. Incluso cuando vemos algún partido del equipo rival se enfadan porque uno que tiene en el Fantasy ha fallado una ocasión o le han sacado roja. Así que están todo el día dale que te pego.