La secuencia de la tensión entre Lewandowski y Lamine Yamal: el polaco le negó la mano
El delantero abroncó al extremo por no ponerle un balón al segundo palo y no le saludó cuando este se acercó a su posición.

Corría el minuto 70 del partido entre Barcelona y Alavés cuando saltaron chispas entre Lewandowski y Lamine Yamal o, más bien, del polaco con el joven canterano. El extremo realizó su clásica jugada de desborde y disparo y se encontró con Sivera, que despejó el balón sin demasiado contratiempo... para frustración de su compañero que, en imágenes publicadas por Movistar+, se revuelve para pedirle que le ponga el balón al segundo palo.
"¡Lamine, segundo palo!", le grita el polaco de forma insistente, gesticulando con energía. Yamal se quedó algo perplejo, hizo un gesto de no entender muy bien qué es lo que estaba sucediendo y continuó con normalidad. Segundos después, el internacional con España se acercó a la posición de Lewandowski, le ofreció la mano para chocar y no encontró respuesta.
Lewandowski no dio la mano a su compañero y las imágenes parecen desvelar que le ve o, al menos, que es plenamente consciente de su posición. La escena sucedió con el Barcelona empatando a uno frente al Alavés y sin llegar a conectar lo suficientemente bien en ataque como para generar peligro sobre la portería de Sivera.
Lewandowski y Lamine Yamal. #DeportePlus #LaCasadelFútbol pic.twitter.com/HJQHc1YcJK
— Fútbol en Movistar Plus+ (@MovistarFutbol) November 12, 2023
Los futbolistas blaugranas vivían tensos cómo se les escapaban otros dos puntos en la batalla por la cabeza de la clasificación y buscaban cómo sea una vía de escape para poder llevarse los tres puntos. Lewandowski estuvo especialmente motivado, tras un arranque algo impreciso y, ya en la segunda mitad, un fantástico gol de cabeza que puso las tablas. El envío, en ese caso, fue de Jules Koundé.
A posteriori, Ferran forzó un penalti y el polaco lo transformó para firmar su doblete y apaciguar los ánimos en una nueva tarde difícil para el Barcelona. Su episodio con Yamal, no obstante, se queda en una anécdota. El veterano delantero le brindó la mano en el primer tanto que anotó. De hecho, fue él mismo el que le ofreció chocar, con respuesta positiva del canterano.
Después, ambos celebraron efusivamente en un corrillo el segundo y último gol del Barcelona, el que certificó la victoria. Un roce natural de un partido, pero que no deja de ser significativo. Robert Lewandowski ignoró el saludo de Lamine Yamal o, al menos, eso parece en la secuencia...