REAL MADRID 2 - VILLARREAL 3

Setién explotó contra el arbitraje y luego se marcó 'un Ancelotti' dando el día libre a su plantilla

El cántabro pidió la roja a Tchouameni, pero el VAR corrigió dos fallos de Alberola en la segunda mitad.

Setién y su cuerpo técnico en el Bernabéu. /EFE.
Setién y su cuerpo técnico en el Bernabéu. EFE.
Nacho Sanchis

Nacho Sanchis

Partido de alta tensión entre Real Madrid en el Villarreal en el que hubo de todo: golazos, paradones, duelos... Y polémica. Quique Setién y el Villarreal a coro pidieron la cartulina roja a Tchouameni, por la patada que el francés propinó a Chukwueze al filo del descanso. El madridista controló mal el cuero, se le marchó largo y para que el jugador amarillo no lo recuperara se lanzó en plancha, clavando los tacos en la espinilla de Samu.

Esa acción que enervó al técnico del Submarino Amarillo quedó en el olvido tras la segunda mitad. La aparición del colegiado de VAR, Medié Jiménez (Colegio Catalán), propició el triunfo del Villarreal en el Bernabéu. Enmendó dos errores de Alberola Rojas (Colegio Castilla-La Mancha), en el 2-2 de Morales, cuando en primera instancia fue anulado por fuera de juego Chukwueze; y en el penalti que señaló en el 83' por mano de Mandi, que al revisarlo en el monitor cambió de opinión el colegiado de campo (en esta temporada se han producido 95 cambios de decisión y cinco manteniendo la inicial).

Tras el encuentro, el Villarreal 'copió' lo que hizo el Real Madrid el otro día en el vestuario del Camp Nou, cuando Ancelotti comunicó a sus jugadores que tenían el día libre. "Llevan pidiéndome toda la semana descanso y las caras que tenían era de no entrenar mañana porque es domingo. Es un día familiar, porque están sus hijos de vacaciones y a mí siempre me gusta entrenar después de los partidos. No les dije nada, pero la presión que han ejercido después del encuentro me ha obligado a rendirme y permitir que tomen el día libre", comentó Setién en el micrófono de la Cope.

La acción de Tchouameni

La acción de Tchouameni quedó en nada, ni siquiera vio la amarilla el centrocampista blanco. En un principio, Setién no protestó en exceso, sin embargo se dio una situación curiosa que terminó con el cabreo del cántabro. El colegiado Alberola Rojas reanudó el juego, Quique fue al banquillo y allí un integrante del cuerpo técnico le enseñó en la tabla la patada. Y Setién no daba crédito.

"Me cago en mi p**** madre", dijo explosivamente el técnico mientras se dirigía al cuarto árbitro. "¿Es que esa acción no es de VAR, no hay que revisarla?", le insistió. La conversación duró varios minutos porque el entrenador alucinaba con que ni siquiera se avisara al árbitro para que acudiera a la pantalla a revisar la acción y de hecho concluyó sin una amarilla, pese a que se trató de una patada bastante a destiempo.

Cuando el colegiado pitó el final de la primera mitad, el técnico del Villarreal esperó a Alberola para recriminarle su decisión, pero éste le esquivó porque Setién estaba discutiendo enérgicamente junto a Chendo, delegado del Real Madrid.

A decir verdad el colegiado fue bastante permisivo durante el partido y permitió el contacto sin parar demasiado el encuentro. Durante toda la semana los árbitros y la tecnología arbitral ha estado en el ojo del huracán y las protestas de diferentes clubes de la Liga Santander aumentan a cada semana que pasa.

Sin ir más lejos, este mismo fin de semana tanto Espanyol como Sevilla han realizado comunicados públicos instando a que se replantee como se emplea o como aplican los árbitros el VAR.