Los goles de Stuani transforman los colegios y las gradas de Montilivi: "Los niños y las niñas ya no son del Barça, son del Girona"
El gran momento deportivo del conjunto rojiblanco ha ampliado y rejuvenecido su masa de aficionados.

Un niño entra en una habitación adornada con bufandas y banderines del Girona y del FC Barcelona. Abre un cajón y se encuentra, planchadas, una camiseta de cada equipo. Duda un poco y acaba eligiendo la rojiblanca, que es la que se enfunda. De este modo promocionó el club gerundense en 2017 el primer Girona-Barça en la élite del fútbol nacional —bautizado como el "nuevo derbi catalán"—, a través de un spot que en seguida se hizo viral. Aunque hay quien consideró que el anuncio fue desafortunado, incluso ofensivo para los aficionados de toda la vida del Girona, es evidente que el vídeo retrataba una realidad: la bipolaridad de muchos seguidores y socios gironins y su palpable propensión y simpatía hacia el equipo azulgrana, hegemónico en Cataluña.
Desde entonces, el club y su masa social han cambiado mucho. Ya instalado en la élite y muy cerca de confirmar su presencia en la próxima Champions League, el Girona ha pasado de celebrar la oportunidad de enfrentarse al FC Barcelona en Primera a División a discutirle la segunda plaza de LaLiga —así lo hará el próximo sábado en Montilivi— y parte de sus aficionados, en especial los más pequeños, se han alejado progresivamente del Barça para acercarse e identificarse mucho más con el conjunto gerundense, que es el equipo de moda en Cataluña. Pero para comprender el presente hay que conocer el pasado, y vale la pena echar la vista atrás para entender la transformación social que ha vivido la entidad desde su llegada a Montilivi.
"Hay gente que piensa que en los 60 y los 70 solo iban 500 personas a ver al equipo, y eso no es verdad, tenía mucha afición. La gente de Girona era del Girona. En Vista Alegre solían acudir 4.000 o 5.000 espectadores a los partidos. Y en 1970, se construyó Montilivi, el estadio más grande de las comarcas gironines, con la esperanza de subir a Segunda División, como mínimo, y convertirse en el club más importante de la provincia", desvela Albert Mateos Poch, socio de la entidad desde hace casi 50 años. El Girona se quedó a las puertas del ascenso a la categoría de plata hasta en tres ocasiones y, en los 80, llegó a caer hasta Regional Preferente.

Crisis social durante los 80 y los 90
"El bache deportivo del conjunto rojiblanco durante los 80 y los 90 —estuvo dos temporadas en Primera Catalana— coincidió en el tiempo con la eclosión del Club Bàsquet Girona —compitió casi 20 años en la ACB— y del Palamós y el Figueres, dos clubes de fútbol de las comarcas gironines que durante esa época jugaron varias temporadas en Segunda A. Aquello provocó cierta desafección hacia el Girona", explica Mateos Poch. El periodista y escritor Xevi Masachs, autor del libro Endavant, Girona!, nació en Amer, un pequeño pueblo cercano a la capital de provincia, y reconocía en una entrevista a Relevo que de pequeño solía ir a ver fútbol al campo del Figueres y, muy de vez en cuando, al Camp Nou; casi nunca a Montilivi. Su testimonio refleja la crisis social que vivió el equipo durante las últimas décadas del siglo XX.
Pero todo cambió radicalmente a raíz del ascenso a Segunda A en 2008. Desde entonces, el Girona siempre ha estado en el fútbol profesional y su arraigo social en la capital y toda la provincia se ha propagado de una forma imparable, especialmente desde que subió por primera vez a Primera, en 2017. Tanto es así, que incluso el club ha abierto una tienda en el centro de la ciudad. Y es que "hace diez años, ocho o nueve, no se veía una camiseta del Girona. Y seguramente no había camisetas del Girona a la venta en la ciudad", contaba en Relevo el presidente Delfí Geli. Lo confirma el delegado Javier Galiano, que en libro de Masachs, relata a modo de anécdota que tiempo atrás un directivo de la entidad se compró una zamarra del Atlético de Madrid y le quitó el escudo ante la imposibilidad de adquirir una de su equipo.
«Los niños y las niñas ya no son del Barça, son del Girona»
"Yo he sido director de una escuela durante 45 años y he trabajado como maestro de educación física, y, antes, en clase no veías ninguna camiseta del Girona; todas eran del FC Barcelona o del Real Madrid. Pero, desde hace un tiempo, ha cambiado por completo. Siempre digo que el arraigo de un club a una ciudad se ve en las escuelas y en las calles, y, a partir del primer ascenso, los más pequeños empezaron a hacerse del Girona y a vestir su equipación. Se ha normalizado y quiero pensar que si el club sigue mucho tiempo en Primera será algo irreversible", analiza Cristóbal Sánchez, vicepresidente y portavoz de la Federació de Penyes del Girona.
Cristhian Stuani, en las páginas del libro de Masachs, apuntaba en la misma dirección: "Vas por la calle y ves gente con la camiseta rojiblanca. Los niños y las niñas ya no son del Barça, son del Girona. Lo piensas y te das cuenta de que todo el trabajo y el esfuerzo que hemos hecho durante tanto tiempo ahora se ve reflejado en la calle y el estadio". Según Sánchez, "Stuani ha tenido mucho que ver en que eso ocurra. Es el primer ídolo para muchos niños y niñas que, gracias a él, son del Girona y no del Barça, por ejemplo".
GironaFC v FC Barcelona (3)
— Albert Mateos Poch (@MateosPoch) May 2, 2024
Foto de Quim i Xavi Hernández, pare i fill
Quim Hernández formava part d'aquel @gironafc temporada 70/71, que va inaugurar el Nou Estadi del GironaFC (Montilivi)
Història de l'Estadi de Montilivi
Història del GironaFC
Sentiment Gironí
🤍❤️⚽ https://t.co/qEgk2E0pO2 pic.twitter.com/nYh2LxiXL3
La transformación social del club también se percibe cada 15 días en el estadio; el estereotipo del aficionado gironí ha cambiado por completo. "Antes, veías a los de toda la vida, a los que ya íbamos a Vista Alegre con la faria en la boca. Pero ahora ya no es así: Montilivi está lleno de niños y niñas, de abuelos que van con sus nietos, de familias. Hay futuro", expone el portavoz de las peñas del Girona. La masa social del club ha aumentado —hay lista de espera para hacerse socio y es habitual que se agoten las entradas en el estadio— y se ha rejuvenecido, pero además se ha extendido más allá de la ciudad. "El Girona es el equipo representativo de todas las comarcas de la provincia, e incluso más allá, en Osona o el Maresme", comentaba Xevi Masachs a Relevo.
«Cuando marcaba el Barça, más de medio estadio lo celebraba»
Que muchos niños y niñas nazcan siendo solo del Girona, no quita que parte de la masa social, sobre todo los seguidores de los 80, 90 y principios de siglo XX, compartan afición por el Barça. Entonces, ¿qué pasa con ellos? "Los que han sido del FC Barcelona, lo seguirán siendo. Sucede que ahora ha cambiado el orden de prioridades, el Barça ha pasado a ser su segundo equipo en muchos casos. Van a muerte con el Girona y el sábado querrán que ganen los que van de rojiblanco", expresa Cristóbal Sánchez.
💥 Este sábado…
— Girona FC (@GironaFC_ES) May 2, 2024
🎯 𝐃𝐔𝐄𝐋𝐎 𝐏𝐎𝐑 𝐄𝐋 𝐏𝐈𝐂𝐇𝐈𝐂𝐇𝐈 pic.twitter.com/B8aoAWUze1
"Antes, la gente iba a ver el Barça a Girona. Ahora, van a ver el Girona contra el Barça. Y hace unos años, cuando marcaba el FC Barcelona en Montilivi, más de medio estadio se levantaba a celebrarlo. Esto ya no es así. Si el Barça mete un gol el sábado, ya lo verás", cierra el vicepresidente de la Federació de Penyes de un Girona que es el equipo de moda y que está en plena transformación social. Este fin de semana, sobre el césped, se juega el segundo puesto de LaLiga y la hegemonía deportiva en Cataluña contra el FC Barcelona frente a una afición que solo gritará los goles locales.