La dimensión de Muriqi y su normalidad explicados en un viaje de 6.000 kilómetros: "Él no sabía que habíamos venido..."
Dos aficionados kosovares estuvieron presentes en el partido entre el Mallorca y el Rayo Vallecano. El delantero se mostró muy cariñoso con ellos.

Cuando Javier Alberola Rojas decretó el final del encuentro entre el Mallorca y el Rayo Vallecano, Vedat Muriqi se fue rápidamente hacia uno de los laterales de la grada de Son Moix. "Un chico de ahí viene desde mi ciudad solo a ver el partido. Mañana ya se va. Son más de 6.000 kilómetros entre ida y vuelta", señalaba, con rostro de ilusión, el delantero a los medios oficial del club. Detrás de la valla y tras coger tres vuelos que le llevaron desde Prizen a Palma de Mallorca, Alban Kurtishi, acompañado de otro seguidor, no pudo contener la emoción al ver cómo el '7', poco a poco, se estaba acercando a su banda.
"Somos de la misma ciudad y le conozco desde que jugaba en el equipo de allí, el FC Liria. Desde ahí le sigo por donde va y ya me conoce", cuenta a Relevo este aficionado que antes de Mallorca ya viajó a Turquía y a Italia para ver de cerca a su gran ídolo. "Es el mejor. No sabía que íbamos a estar allí y alguien en el estadio le informó de que estábamos en la grada. Después de la lesión que tuvo, que metiera el gol y que fuera elegido como MVP del choque, para nosotros fue muy emocionante".
Fundiéndose en un emotivo abrazo con Muriqi, Alban destaca la cercanía y la amabilidad de un futbolista que, por gestos como este, se ha convertido en uno de los jugadores más queridos del Mallorca. "Es una persona muy normal. Después del partido no quisimos molestarle mucho, pero hoy hemos podido estar de nuevo un rato con él", dice quien consiguiera llevarse del estadio la camiseta con la que el atacante disputó el último encuentro ante el Rayo.

Acompañados de una bandera especial que diseñaron expresamente para seguir el choque, en ella aparecen distintas instantáneas de Vedat junto a los kilómetros que los hinchas han tenido que recorrer hasta llegar a la isla. Prizren - Tirana, Tirana - Barcelona y Barcelona - Palma de Mallorca, la distancia no fue vista como un impedimento para estos dos aficionados que aterrizaron el sábado por la noche y que hoy se vuelvan ya a casa. "Para nosotros, Muriqi es un héroe. En nuestro país se le quiere muchísimo. Estamos muy orgullosos de tener un jugador como él".
Un futbolista que ha terminado por conocerles, Alban, que también sigue a Muriqi en los partidos que disputa con la selección de Kosovo, no olvidará su primera visita a España ni esa conversación tan amistosa que él y su compañero tuvieron este lunes con Vedat.