VALENCIA CF

Los valencianistas retenidos en Singapur están investigados por delito de Orden Público y esperan que quede en multa de 3000 euros

Así lo recogen medios singapurenses, en dicho país la manifestación de ideas públicamente está muy controlada.

Daniel, el aficionado valencianista protestando en casa de Lim. /Twitter.
Daniel, el aficionado valencianista protestando en casa de Lim. Twitter.
Agencia EFE
Nacho Sanchis

Agencia EFE y Nacho Sanchis

Singapur, donde se encuentra retenida una pareja española tras haber protestado contra la gestión del empresario local Peter Lim, máximo accionista del Valencia CF, tiene algunas de las leyes más draconianas del mundo desarrollado para preservar el orden público y la seguridad. Y precisamente, la pareja está siendo investigada por un delito de orden público la Policía de Singapur confirma que "se presentó un informe policial contra un hombre español de 34 años y una mujer española de 30 años y que los pasaportes de ambos sujetos han sido retenidos mientras continúan las investigaciones". Los dos aficionados están "colaborando con las investigaciones por el presunto delito de participar en una asamblea pública bajo la Sección 16 (2) de la Ley de Orden Público de 2009″.

La isla semiautocrática, conocida por su moderno paisaje urbano y su rol de centro financiero regional, contempla estrictas normas que restringen las protestas callejeras y penan con multas y hasta años de cárcel los actos de vandalismo. La multa a la que se enfrentan es de hasta 3.000 euros pero tal y como reconocían fuentes familiares del jugador a este medio, el deseo es que 'solo' quede en dicha sanción y puedan volver cuanto antes a casa.

El jueves de la pasada semana, el español colgó en X una primera foto suya con una pancarta que rezaba "Lim go home" (Lim, vete a casa), diseñada por Libertad VCF y con la que los fans del Valencia muestran su rechazo al empresario singapurense, en la zona de la bahía, y pedía ideas para lucirla en otros enclaves, "pero que no sea acabar en la cárcel de Singapur", bromeaba.

Unas horas después en otro mensaje en X se le veía frente a un edificio que explicaba que era un hotel, cuya propiedad atribuía a Lim, pegando una pequeña pegatina con el mensaje "Lim out" (Lim, fuera) en una puerta blanca. En respuesta a su mensaje otro usuario de la red dijo haber avisado a la policía de Singapur de que un turista estaba "dañando la ciudad".

Singapur, país que ejerce un férreo control sobre la prensa local, la cual hasta varios días transcurridos del hecho se había hecho eco del caso, solo permite a los oriundos de la isla protestar sin permiso en un único punto de la ciudad-Estado conocido como el "Speakers Corner" (Rincón de los Oradores), siempre y cuando no sea de asuntos controvertidos.

Su ley de orden público especifica que en caso contrario la Policía debe conceder permiso previo, y que este no será concedido para las manifestaciones organizadas por extranjeros o que les involucren y tengan fines políticos, término que el país aplica con vaguedad.

La violación de la ley se penaliza con multas de hasta 5.000 dólares estadounidenses. En caso de vandalismo, que incluye "escribir, dibujar o marcar en propiedades públicas o privadas cualquier palabra, eslogan, caricatura, marca, símbolo, etc.", la ley estipula un máximo de 2.000 dólares de multa o hasta tres años de prisión. Fuentes cercanas al caso aseguraron a EFE que se está trabajando en el asunto y que se espera una solución pronto.

"No pueden salir del país. Al parecer ayer declararon ante la Fiscalía. No tenemos opción de contactar con ellos directamente", dijo a EFE Álvaro Sendra Albiñana, abogado de la asociación por la Libertad del Valencia Club de Fútbol. Se considera que su situación se debe a las muestras de oposición a la gestión de Lim manifestadas por Dani C., aficionado del Valencia, durante su estancia en la isla para celebrar su luna de miel.