MALLORCA - ATLÉTICO DE MADRID

Vedat Muriqi: "He visto cosas en la guerra que no puede ver un ser humano"

El pichichi del Mallorca, que esta noche amenaza al Atlético, recuerda su difícil infancia y los problemas que sufrió en la Lazio, antes de llegar a LaLiga.

Muriqi durante un partido de LaLiga esta temporada /GETTY
Muriqi durante un partido de LaLiga esta temporada GETTY
Isabel Pacheco

Isabel Pacheco

Vedat Muriqi (Prizren, Kosovo, 1994) ha vivido las dos caras del fútbol. Ídolo en Fenerbahçe y Mallorca, por su cabeza pasó el dejarlo todo en la Lazio tras verse sin minutos. "Llegué a pensar que lo que me pasó (en Fenerbahçe) fue solo suerte", confiesa a Relevo en una entrevista.

Pero aquellos duros momentos en la Lazio no ha sido lo más duro en la vida de este delantero que hoy brilla en LaLiga. Con cinco años tuvo que abandonar su casa por el conflicto entre Kosovo y Serbia. "He visto cosas que no puede ver ni un humano". Esta noche el Atlético de Madrid vista Son Moix.

Lleva siete goles y está siendo uno de los jugadores más destacados de LaLiga. El futbol le sonríe, pero ¿siempre ha sido así o también ha habido momentos duros?

Cuando estuve en Italia pasé por momentos duros. En Turquía las cosas me estaban yendo muy bien. Me llegó la oferta de la Lazio y no estaba seguro de tomar esa decisión. En Turquía estaba haciendo goles, la gente me amaba … Pero tenía que irme a probar esa experiencia. La Lazio es uno de los mejores clubes de Italia y en ese momento estaban en Champions. Tomé la decisión de ir, pero estaba lesionado y las cosas no empezaron bien. Fueron pasando las jornadas, marqué dos goles y pensé que iba a volver. Pero no me dieron la oportunidad de jugar. Cuando estaba mal jugaba alrededor de 35-40 minutos, pero cuando estaba bien no me dieron la oportunidad. Fueron casi dos años muy difíciles en mi vida.

Pasó de ser una estrella en Turquía a encontrarse perdido en la Lazio. ¿Cómo se sentía? ¿Se apoyó en alguien en ese momento?

Con los compañeros me llevaba muy bien. Tengo aún ex compañeros con los que sigo hablando. Milinkovic Savic, Marusic, Pepe Reina. Estos chicos me ayudaron muchísimo. Tuve la mala suerte de que cuando jugaba no lo estaba haciendo bien, no tenía suerte. No le gustaba al míster, no le gustaba a la afición. Pero no dejaba de ser fútbol. Cuando llegaba a casa no estaba bien. Llegaba enfadado, triste, no podía darle amor a mi familia. Fue una situación muy dura para mí, pero todo cambió cuando llegué a Mallorca en enero.

"Llegué a pensar que lo que me pasó fue sólo suerte"

Vedat Muriqi Futbolista del Mallorca

Cuando llegaba a casa así de triste ¿Qué hacía? ¿Llegó a necesitar ayuda psicológica?

Hablaba con mis amigos y sobre todo con mi mujer. Ella mentalmente es más fuerte que yo. Me decía que tenía que ser fuerte, que tenía que estar preparado para cuando me llegara esa oportunidad. Después de los entrenamientos me ponía a trabajar con mi preparador físico y en dos meses conseguí estar mejor física y mentalmente. Solo esperaba que llegara el momento, pero por mala suerte no me llegó.

¿Llegó a dudar qué volvería a ser ese futbolista que brilló en el Fenerbahçe?

Había momentos. Hubo dos meses que estaba muy bien y pensé que sí podía volver a ser ese jugador. Pero después me sentí como una mierda. Pensé que el fútbol se había acabado para mí. Metí 20 goles con Fenerbahçe y ya se acabó. Llegué a pensar que lo que me pasó fue solo suerte. Que así lo había querido dios, pero que ahora se acabó. Estuve muy mal con la cabeza. Mi mujer y mi madre me ayudaron muchísimo. Después de enero tomé la decisión de irme al Mallorca y eso me cambió la vida.

"Tuve que decidir entre seguir jugando al fútbol o la escuela. Elegí el fútbol"

Vedat Muriqi Futbolista del Mallorca

La vida del futbolista también es complicada. Siempre vemos lo bonito, pero también hay momentos muy duros …

Sí, la gente sólo ve las cosas bonitas. Se van de vacaciones, tienen este coche … Pero ser futbolista es un gran sacrificio. Para mi empezó cuando yo tenía 15 años y tuve que tomar una decisión. Estaba trabajando y no podía dejarlo porque tenía que ganar dinero. También estaba en la escuela, jugaba al fútbol, pero no podía hacer las tres cosas al mismo tiempo, era una locura. Pero ¿cómo iba a dejar de trabajar? ¿Cómo iba vivir? Tuve que decidir entre seguir jugando al fútbol o seguir en la escuela. Elegí el fútbol. No digo que fuese la mejor decisión, pero gracias a Dios he tenido suerte.

"Sé que no soy ningún ejemplo, pero en ese momento tenía que trabajar para ganar dinero"

Vedat Muriqi Futbolista del Mallorca

¿Dónde empezó a trabajar?

Trabajaba en el restaurante de mi tío como camarero. No podía dejarlo. Dejé la escuela y ahora que gracias a Dios tengo cosas, estoy estudiando para conseguir el graduado. Estoy en el último año online. Sé que no soy ningún ejemplo, pero en ese momento tenía que trabajar para ganar dinero.

Muriqi explica los duros momentos que vivió en la Lazio Relevo

Siente lo peor del fútbol y de repente llega el Mallorca, ¿Cómo le cambia la vida venir a jugar a este club?

En el fútbol no importa el ayer ni tampoco el mañana. Sólo importa el hoy. Las cosas cambian muy rápido. Tienes que estar siempre listo. Cuando llegué aquí no me esperaba que me fuese a ir tan bien porque el equipo estaba muy mal.

Y ahora es todo un ídolo en Mallorca.

No me lo esperaba. Desde el principio la gente me mostró mucho cariño. Yo venía de un año y medio complicado. El Mallorca necesitaba a un delantero que hiciera goles y yo era consciente que para la gente era difícil entender que llegaba un delantero que no había estado jugando. Por suerte nos salvamos y yo hice una media temporada muy buena. Cuando empezamos a hablar para hacer un contrato permanente noté mucho el apoyo de la afición y eso me sorprendió muchísimo.

Esta temporada lleva sietes goles y tres han sido de cabeza, ¿Cuál es su secreto para ser tan buen rematador? 

Tengo una gran cabeza (risas). Soy un delantero grande que tiene que jugar con la cabeza sí o sí. Cuando estaba en el Fenerbahçe, el equipo tenía un juego que no quería jugar con balones largas. Creo que de los 20 goles que hice solo anoté dos o tres de cabeza. Cuando llegué al Mallorca el equipo necesitaba que ganara balones por arriba, que luchara con la cabeza. Yo estaba preparado para eso. Lo he trabajado mucho. Después de los entrenamientos con el Fenerbahçe llamaba al segundo o tercer entrenador, a un portero joven y les decía 'venga ponme diez centros desde la derecha, diez desde la izquierda' … y me ponía a rematar de cabeza.

"Podías ver a gente con la camiseta manchada de sangre"

Vedat Muriqi Futbolista del Mallorca

Dejando a un lado el fútbol, de pequeño tuvo que huir de casa por la guerra entre Kosovo y Serbia. Desde ese momento ¿valora y ve las cosas de otra manera?

Sí, claro. Después de vivir una cosa así todo el mundo ve las cosas de otra manera. Hemos vivido la oscuridad. La guerra es algo malo para la gente, no para los países. Yo he visto cosas que no puede ver ni un humano. Ya no digo sólo niños. Cuando estoy de bajón me digo 'Vedat, recuerda dónde estabas, tienes que valorar más las cosas'. Cuando me despierto cada día doy las gracias a Dios. Cuando abro los ojos digo 'joder, estoy en Mallorca, en el paraíso y estoy jugando al fútbol en LaLiga. Ganas dinero, tú familia está bien de salud'.

Muriqi explica que desde que la guerra ve las cosas de otra manera Relevo

"He visto cosas que no puede ver ni un humano"

Vedat Muriqi Futbolista del Mallorca

¿Qué es lo que más le impactó cuando tuvo que huir de casa?

Tenía cinco o seis años y lo recuerdo por partes. Los soldados llegaron a casa y nos dijeron que teníamos que salir de allí porque iban a meter una bomba en casa. Me acuerdo que mi madre estaba preparando la ropa rápido. Yo estaba con mi hermana y le preguntamos 'mamá ¿dónde vamos?' Ella nos dijo que nos íbamos de vacaciones. Me acuerdo que había unos diez o doce coches escapando desde nuestra calle. Escapamos a Albania y durante el viaje podías ver a gente con la camiseta manchada de sangre. Son cosas que no tiene que ver un humano.

En una entrevista con El País confesó que llegaron a estar 50 personas escondidas en una habitación pequeña.

La familia Muriqi somos una familia muy grande. Estábamos en una habitación 50 personas. Los alemanes nos ayudaron. Nos daban leche, cebolla, pan. Me acuerdo que mis primos y yo queríamos comer algo dulce, pero no teníamos. Sólo nos daban azúcar para el té y el café y eso lo chupábamos.

¿Se emociona cuando ve lo que está sucediendo en Ucrania?

Yo puedo entender lo que ellos están viviendo. Ojalá se acabe pronto.

¿Le contará a sus hijos lo que tuvo que vivir su padre para que valoren más las cosas?

Ojalá que valoren más las cosas. El mundo está cambiando mucho. Antes no teníamos móvil, Ipad … Siempre estábamos jugando entre nosotros y valorábamos más la amistad. Ojalá que ellos puedan hacerlo.

Muriqi recuerda cómo tuvo que huir de su casa durante la guerra Relevo

De pequeño, ¿soñó alguna vez con poder jugar en España?

Cuando estaba en Kosovo nunca pensé que llegaría a ser futbolista. Era algo que soñaba, pero nunca pensé que lo lograría. Futbolísticamente, crecer y salir de mi país era muy complicado. Solo me veía jugando en LaLiga en los equipos de la PlayStation.

"Sólo me veía jugando en LaLiga en los equipos de la PlayStation"

Vedat Muriqi Futbolista del Mallorca

¿Era de jugar mucho a la PlayStation?

Sí, tenía mucho tiempo. Me acuerdo que cuando era más pequeño, después de entrenar, podía jugar 10-12 horas sin parar. Estaba loco. Siempre estaba pensando cómo podía mejorar.

Sorprende que habla muy bien español…

Cada día estoy mejorando. Di clases cuando llegué aquí en enero, pero sólo un mes. De siempre me ha gustado mucho el español y cómo cuando llegué aquí lo necesitaba pues me dije 'venga vamos a aprender'.

Está por ahí su hijo correteando. ¿Se suele poner a hacer los deberes con él?

Excepto el día de partido siempre tengo la misma rutina. Me despierto, voy a entrenar, como con mis compañeros en la ciudad deportiva … Luego voy a recoger a mi hijo al colegio y me pongo a comer con él. Llegamos a casa sobre las cinco o seis de la tarde. Los niños duermen dos horas y yo me quedo tranquilo delante de la tele.

¿Aprovecha para ver algún partido?

No, no veo partidos de fútbol. Me aburro rápido. Prefiero desconectar.

Y Javier Aguirre ¿qué tal es?

Es muy gracioso. Le gustan las bromas. Cuando llegó al Mallorca nosotros no estábamos ganando nada y él llegó muy feliz. Y yo me decía 'este no sabe donde está' porque nosotros estábamos sufriendo mucho. Él dice que siempre tenemos que estar felices, que hagamos nuestras cosas y si sale bien, bien, y si no, tenemos otra oportunidad. Desde que él llegó hemos mejorado muchísimo.